Estimado camarada Jorge Rodríguez, cuando le escucho hablar de los batallones y su transparencia me confundo todo. Quizás sea mi falta de madurez política como me dicen muchos de los “profesionales” de mi batallón y del Consejo Comunal en formación. Tal vez soy un extremista, cansado de toda una larga vida en luchas contra la injusticia, pero no se jugar ajedrez político.
Amigo Jorge, no tengo la más mínima duda que nuestro SI arrasará el 2 de Diciembre. Pero que no me digan que el desgaste interno no ha sido extenuante, las luchas viscerales entre Gobernaciones y Alcaldías por sus cuotas de poder (entiéndase Voceros, Comisionados y lo que sigue) han sido asquerosas. Luchas que comienzan por la desinformación para los niveles inferiores, lo cual nos deja a los novatos en estas luchas llenos de perplejidad, pues suponemos que todos ellos son camaradas socialistas.
Pues bien, en menos de una semana presencié como se invitaba a todos los cuadros de los batallones a Caracas, luego a los dos días solo a los Voceros y suplentes y al final solo a los voceros. Eso no sería tan grave, a Nuestro Vocero le convocaron a las 3 PM del día 9. Comida no les faltó, fueron esplendidos. En la noche a la hora de subir a los buses (¿Magia?) nadie pidió ni dio ninguna credencial que les garantizara que todos eran Voceros. Igual pasó casi al partir… entró alguien con un catapacio de billetes y ¡zas! X cantidad de dinero para cada uno. Luego un viaje de toda una noche. En la alborada del día 10 todos frente al Poliedro. Camiones y camiones de comida, agua y refrescos llegaban a cada rato, tampoco hay queja en eso.
Yo lo que personalmente no entiendo es como se tuvo a esos miles de camaradas fuera del Poliedro hasta el ocaso del día. Me pregunto si no hubiese sido más considerado e inteligente pasar a estos hermanos a las 8 o 9 de la mañana al recinto, utilizar ese montón de horas luego de esos viajes extenuantes para: instruirlos, evaluarlos, alimentarlos y entretenerlos con un programa bien estructurado. Caramba Vicepresidente, del innombrable ex-gobernador (para la mayoría de los socialistas) no nos extrañaría, pero de UD, de la camarada Lina Ron y del resto sí.
Como ya dije, al final del día otro despelote, Raimundo y todo el mundo entró como rebaño desbocado al Poliedro. Son muchos años ya, terminemos de organizarnos y respetemos EL TIEMPO AJENO. No dejen todo al Presidente. Digo todo esto con ánimo constructivo, de repente ignoro cosas; pero eso es lo que se vio desde afuera.
¿Qué nos queda? Evaluar y corregir errores y dar unos “jalones” de oreja a quienes resbalaron una vez más. Y lo peor… ¿Muchos no serán resbalones premeditados? ¡Ojo Pues!