Este contenido que trataré en adelante, está estructurado como mensaje para el colectivo nacional que observa o escucha, diariamente, mensajes que cambian la realidad que conocemos la mayoría de los profesionales de la comunicación social sobre el Colegio Nacional de Periodistas; institución de la que muy distantes estamos los periodistas honestos y preparados, cuando sus dirigentes toman actuales decisiones para aparentar solidaridades a algunos colegas o respaldos a los poderes mediáticos.
En primer término, la parodia que monta el llamado Colegio Nacional de Periodista en medio de estas dificultades nacionales, muy a favor de los intereses mediáticos que son totalmente extraños a los beneficios de los amplios grupos de periodísticas, cubriendo un número más amplio que aquellos que llenan las pantallas de televisión con falsedades, no es más que una representación más para los bufones del colectivo que, en este caso, son llamados dirigen de este gremio, aliado a cúpulas de destrucción.
Es así, más cuando el C.N.P. actual, no pertenece al periodista, en su mayoría, porque estamos muy divorciados de las actuaciones de este gremio, el cual permite que los dueños y editores de medios sean controladores de un estilo permanente de información mentirosa, fingida, manipuladora, desfasada y raquítica de críticas serias y claras contra la oposición, a la misma medida que la realizada contra el gobierno de turno.
Este tipo de interés informativo es respaldado por un pequeño grupo de periodistas que poseen privilegios dentro de los medios, mientras que la otra parte que defiende estas posiciones, se trata de muchachos de nueva data en la profesión que son fáciles de moldear hacia estos intereses de pocos. Este es el periodista que hoy dice defender el C.N.P., pero no somos quienes necesitamos constantemente del gremio, cuando se nos pisotea en un medio de comunicación.
Por otra parte, entérese usted que algunos de estos jóvenes que ejercen la profesión, ni siquiera son periodistas graduados, pero el Colegio Nacional de Periodista se presta para dejar que se denigre el ejercicio de la profesión, sin responder a favor de una gran número de comunicadores sociales sin empleo, porque así gana sus utilidades de parte de los empresarios de medios y la oposición. Un muchacho sin experiencia, es más fácil de manejar que un periodista profesional de experiencia amplia, además que los costos son menores para los medios.
Sobre la facilidad para la que puede ser utilizado un muchacho que no posee gran experiencia ni preparación, sólo basta ser detallista con la manera como se prepara un noticiero hoy día, y hasta un mismo periódico, medios que sirven con un lenguaje manipulador a los contrarios al régimen. Igual, se nota la pobreza del lenguaje que utilizan los medios hoy.
La realidad es esta: "El C.N.P. está haciendo posible una defensa falsa de los periodistas, o aparentes ejecutores de la profesión, cada vez que surge un hecho. Tan falsa es que nunca los periodistas, en tiempos que parecieran más normales, aunque sólo son un escondite de cómplices privilegiados en que intervienen los medios, contamos con el gremio real para conquistar nuestros derechos o para resolver nuestras dificultades. El C.N.P es otra pared falsa para los traicioneros de la patria".
LUIS A. GONZALEZ MANRIQUE
PERIODISTA VENEZOLANO INDEPENDIENTE
"PERIODISTAS ¡POR LA VERDAD!"