El libro rojo, el dolor de cabeza del anticomunismo

Es probable, según nos conocemos, solo dos libros publicados en Venezuela han sido sometidos a la censura democrática y no-democrática. Uno de ellos pero no en ese orden cronológico fue aquel poemario de don Miguel Otero Silva cual logró cautivar la atención de los purpurados venezolanos. Disculpen pero no recordamos su título. El otro libro publicado y censurado es el que nos permitió darle el título a este conjunto de frases del presente texto o al menos eso trata de ser: un texto informativo para "tirios y troyanos".

Nos encontrábamos realizando una corta investigación sobre la "Doctrina Monroe" en textos temporal-históricos de sólidos contenidos demostrativos. Dicha investigación la estábamos llevando a cabo en la Biblioteca de la Cancillería venezolana y en esos momentos de relax y en el marco de la curiosidad del historiador realizamos, en vista de pájaro, una revisión de los libros que se ofrecían a nuestros ojos "tropezándonos", de repente, con el "Libro Rojo" en una curiosa edición de los años 70.

El libro es, en esa edición consultada, en realidad, dos libros: el primero es la presentación del propio texto en referencia mientras que el segundo expone el propio informe de la seguridad e inteligencia del gobierno del General Eleazar López Contreras con los correspondientes informes y "pruebas obligantes" demostrativas sobre la dirigencia tanto de caballeros como de damas titulados como "comunistas" y, of course, con las correspondientes "foto-matones" de los acusados producidas por la propia "policía del gobierno" entre las que se encuentran la de la muy joven "…señorita Josefina Juliac…" quien "no se quebró en los interrogatorios".

Antes de entrarle al trapo nos vamos a permitir algunas disgregaciones intelectualoides e izquierdosas para dolor de cabeza de algunos "tirios y troyanos" pero así es la política en nuestro maravilloso país, Venezuela. Nos hemos referido con cierta regularidad a dos temas que aún consideramos como muy interesantes para tratar de comprender de donde venimos, políticamente, y porqué de la influencia de lo que popularmente se la denomina como política de izquierda en Venezuela. Cabe la pregunta necesaria y obligante de inquirirnos sí hay históricamente un movimiento comunista y un movimiento anti-comunista en Venezuela al preguntarnos cuándo se expresaron esas matrices, cómo se desarrollaron y con cuáles consecuencias tanto para un sector como para el opositor, claro, a título de que los dogmáticos en ambas aceras nos señalen de cualquier cosa como lo vienen realizando a través de nuestro correo electrónico, frecuentemente, pero "…a palabras necias…", no caemos en provocaciones porque hay demasiado trabajo por realizar en nuestro proceso revolucionario.

Comencemos por precisar el título del libro consultado: "La verdad de las actividades comunistas en Venezuela" (Servicio Secreto de Investigaciones. Caracas, 1936). Del título inmediatamente extraemos algunas ideas pero lo importante por no exponer lo curioso son las opiniones ante las cuales nos encontramos.

Por ejemplo, opinaba Rómulo Betancourt que "…son nuestros enemigos irreconciliables…la burguesía imperialista internacional, mediatizadora de nuestra economía y su aliada nativa la clase nacional de latifundistas y de grandes señores del comercio y de la industria…"dad consignas claras…" decía siempre Lenin…el gran maestro de la táctica…" (Idem, "Declaración política de ARDI". Costa Rica, 1932, pág. 5). Debemos precisar que los doctos en la Historia de la Internacional Comunista, Comintern, inmediatamente, precisan en la frase transcrita que el pensamiento de Betancourt tenía una sólida influencia de las tesis propuestas por la Internacional sobre el proceso revolucionario socialista en aquellos años de la década de los años 30 del siglo próximo pasado, siglo XX. Ello es imperativo aceptarlo para poder comprender no solo el pensamiento de Betancourt sino el perfil ideológico que pululaba en las huestes de la izquierda venezolana.

Pero ello no queda en simple propuesta cuando en claro texto epístolar les recuerda que "…nuestra primera salida, en grupo, al campo revolucionario, fue el "Plan de Barranquilla". Lo discutimos mucho, largamente…no ocultamos que eran por el momento "reformistas" dadas las circunstancias en que elaborábamos el plan…" (Idem, pág. 8). Y en ese marco del discurso exponía que era de necesidad "…construir el núcleo inicial de un partido revolucionario, frente único de clases explotadas (sic), y el cual sería exclusivamente controlado por nosotros (¿leninismo?), por una estado mayor de revolucionarios intransigentes en cuanto a la aspiración última de lucha, más concretamente: por comunistas que le evitarán desviaciones oportunistas a la organización…nuestra habilidad, la de ese estado mayor de dirigentes perfectamente acordados, estaría en aprovechar la primera oportunidad propicia para hacer virar el partido hacia la izquierda radical…se caería también en el error de suponer que con la simple renovación de la superestrutura política estaba asegurado para Venezuela, un ciclo de vida patriarcal…el balance de un siglo para los de abajo, para la masa, es este: hambre, ignorancia y vicio. Estos tres soportes han sostenido el edificio de los despotismos" (Ibidem, pág. 9 y pág. 89). Dudamos que fueran necesarios mayores explicaciones pero como siempre nos tropezamos con "el despistado y/o el hecho el pendejo" consideramos exponer algunas ideas, claro, ideas nuestras.

¿Era Rómulo Betancourt, un cuadro comunista? Es demostrable que don Rómulo Betancourt en algún momento de aquellos años en referencia más arriba tomó la decisión de "girar hacia el reformismo" cuando en clara frase expone "…que el tal Buró del Caribe de la Internacional es el más acabado modelo de inepcia y de petulancia palabrera que puede darse…" (Idem, pág. 142). Pero Rómulo Betancourt tenía sus propias ideas y las exponía en misiva con claridad transparente cuando les comunicaba en carta dirigida a Raúl Leoni, quien se encontraba viviendo en un hotel en Barranquilla (Colombia), sobre la famosa frase de "…con quien estamos y contra quien estamos…" que "…la clase trabajadora, la que asuma el poder: peonada, proletariado propiamente dicho, pequeño propietario arruinado por el monopolio en la ciudad y por el latifundio en el campo, sectores intelectuales explotados...mientras que el bloque opositor [será la] alianza de los sectores burgueses criollos con el imperialismo extranjero…[ya que] sí nuestra realidad es distinta, distinta debe ser nuestra táctica de lucha…" (Ibidem, pp. 140-141). Es curioso que don Rómulo Betancourt no aceptare al Buró del Caribe pero si suscribe las políticas del "frente único" que impusiera la Internacional (Comintern) a todos los partidos comunistas adscritos a dicha organización política; aparentemente, pareciera una contradicción pero es el propio Betancourt quien nos aclara su posición política cuando expone que "…una campaña como la nuestra, capaz de apasionar no solamente al proletariado, stricto sensu, sino también a las capas medias de la población, una campaña articulada sobre una plataforma realista, que contemple las aspiraciones de todos los sectores explotados de la población...[porque] ustedes saben que yo aquí he actuado como dirigente del partido comunista…" (Idem).

Quienes se sirvan criticar lo antepuesto sobre lo opinado por epistolario personal de don Rómulo Betancourt les dejamos "esta perlita" como diría José Vicente Rangel Vale: "…¿traición al marxismo? ¿Renegación de la ortodoxia revolucionaria? Estoy plenamente, marxistamente, convencido de lo contrario. Renegación de los más elementales postulados del materialismo histórico es importar, para realidades distintas de la industria europea, lo que para esa realidad fue escrito por [Karl] Marx…" (Ibidem, pág. 142). Y es en ese contexto que Betancourt sin piedad expone que son aquellos "…intelectuales divorciados de su clase…que el frente único se realiza por la dinámica misma de la lucha…[ya que esos intelectuales adscritos al Buró del Caribe] se forjan en las capillas de Nueva York…[porque] mientras no resuelvan los puntos esenciales, continuarán impertérritos enviando por todos los correos las mismas directivas: de tal a cuales días, manifestaciones de las grandes (?) masas trabajadoras contra el peligro de la guerra imperialista a la Unión Soviética…[ya que continúa Betancourt] el viraje a la extrema izquierda lo daremos en el momento que juzguemos oportuno, con la seguridad de que la masa mayor del partido se irá tras de nosotros…[como lo expone] Lenin: los partidos van por donde marchen sus dirigentes…" (El signo de interrogación es de Betancourt. Idem).

Rómulo Betancourt fue comunista según deja entrever en sus epístolas y profundamente crítico a las directrices políticas de la Internacional Comunista en relación al Buro del Caribe. Entonces ¿Cómo tendríamos que leer, sí ustedes así lo prefieren, analizar, esa realidad más que una contradicción? Es fácil señalarlo de "reformista" tal como Betancourt precisa en una de sus misivas a sus camaradas pero es de obligación conceptual considerar en objetividad cómo era la realidad socio-económico-histórica de Venezuela en aquellas circunstancias para evitar caer en dogmatismo caribeños que tanto daño le han causado al proceso revolucionario de izquierda en el más amplio concepto al proceso venezolano. En ese marco de referencia, quizás, una relectura del "Plan de Barranquilla" nos pudiera otorgar ciertas y curiosas luces sobre nuestro actual proceso revolucionario. En ese orden y curiosamente es obligante preguntarnos: ¿Quiénes fueron los partícipes en aquella reunión en Barranquilla?

Traer al texto el "Libro Rojo" y las menciones sobre don Rómulo Betancourt contenidas en dicha bibliografía en los actuales momentos revolucionarios no es casualidad cuando conocemos de primera mano a ese criticado personaje con sus respectivas declaraciones cuales están muy lejos del pensamiento de don Rómulo Betancourt, cual es, en última instancia, la "doctrina adeca" con lo cual, "el reformismo venezolano" debería realizar un "acto de conciencia" además de un "acto de arrepentimiento" ante los actuales desmanes que se vienen conociendo y, claro, observando.

Ahora debemos señalar cómo la seguridad del gobierno de López Contreras logró conocer todos esos pormenores en detalles sobre "los comunistas venezolanos". Según el propio texto esa información se alcanzó por tres diferentes vías. En primer lugar, por los firmantes del "Plan de Barranquilla"; el segundo por la propia labor realizada por los servicios de inteligencia del gobierno de López Contreras; y, por último, por los papeles y documentos que le fueran extraídos a Raúl Leoni de su cuarto del hotel donde habitaba en Barranquilla que fueron considerados como los más importantes y fundamentales para la inteligencia gubernamental del Gobierno de López Contreras. Sobre este robo Raúl Leoni declaró en aquellos tiempos históricos que el robo lo habrían realizado unos delincuentes o rateros que se introdujeron en su habitación-de-hotel.

Este texto nos permitimos dedicarlo a aquella aseveración que don Rómulo Betancourt le dirigiera a nuestra tía, doña Efigenia Rosquete, cada vez que conversaban con la vehemencia de los políticos adversos, cuando comenzaba sus frases con "…mi querida comunista…". Lo elevamos porque Venezuela está en su proceso autóctono revolucionario desde aquellos tiempos de "levantisca revolucionaria" en aquel año de 1928 a pesar de todas las interferencias, diatribas y confrontaciones que se han sucedido en los años. Ahora ustedes deciden.



 



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Miguel Ángel Del Pozo


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