Simplemente María

Cabimas 03 de Febrero de 2014

Hace pocos días regresó a nuestro país desde la ciudad de Miami la hija de una querida amiga, quien vivió en esa urbe del norte durante 7 años. Luego de los abrazos y besos para darle la bienvenida a su pueblo natal Cabimas, comenzamos una amena conversación entre un café con leche y unas sabrosas galletas. En seguida inicie mi interrogatorio como periodista que soy para conocer detalles de sus vivencias en esa metrópolis. Por supuesto me reservo el verdadero nombre de esta hermosa joven, la llamare simplemente María, tiene 34 años, soltera, estudió en La Universidad del Zulia Núcleo Cabimas, es ingeniera en Petróleo, trabajó durante 4 años en la industria petroleraen la zona de oriente y le pregunté lo siguiente:

-Marlene: María, ¿Cuál fue el motivo para irte a vivir a Miami?

-María: Yo trabajé un periodo corto en PDVSA en el estado Monagas, a pesar de tener un buen empleo me angustiaba la situación del país hasta el punto de sentirme incomoda en mi oficina y en la ciudad donde residía. Me retiro de la empresa, solicité la visa en la embajada Norteamericana y me fui a Miami para hospedarme en casa de unos amigos de mi familia.

-Marlene: ¿En cuales condiciones vivías allá?

-María: Primero, vivía arrimada de forma penosa, sin trabajo, hasta que me entregaron un permiso para poder laborar. Luego conseguí empleo en una tienda empacando y desempacando ropa para la venta durante siete horas al día por seis días a la semana. Por las tardes, hasta entrada la noche, tenía otro empleo en una juguetería por siete horas más, era agotador, solo comía hamburguesas porque era lo más económico, llegué a pesar hasta 90 kilos, apenas el sueldo me alcanzaba para subsistir, hoy sufro de tensión alta y gastritis.

-Marlene: Aquí en Venezuela nos dicen que Miami es un sueño, que hay mucha democracia, libertad y buenos sueldos.

-María: Yo también lo creía, pero eran puras mentiras, no pude ejercer mi profesión por falta de dinero para costearme la equivalencia en una universidad de allá, simplemente yo era una mano de obra barata.

-Marlene: ¿Tuviste ayuda de otros Venezolanos que vivenen Miami?

-María: No, ellos estaban en igual o en peores condiciones que las mías.

-Marlene: ¿Cómo te sientes en Cabimas?

-María: Muy contenta, veo a la ciudad bien arreglada y limpia, estoy acudiendo a consulta en el CDI del sector las 40 para un tratamiento médico y le doy gracias a dios por haber regresado a mi tierra, estoy organizando mi curriculum para ver si puedo entrar nuevamente a la industria petrolera.

-Marlene: Te deseo suerte María.

Lcda.

marlene.are@hotmail.com

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1348 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter