¡¡¡Ahora sí... la oposición venezolana se volvió loca!!!

Las declaraciones que hiciera recientemente el dirigente de un mini partido, Julio Borges, me han dejado una extraña mezcla de sentimientos, entre pena y rabia.

Es la más triste y lastimosa aparición de este siniestro personaje desde que tuviera un programa de televisión, imitando un enlatado mayamero. Un juez impartiendo justicia donde los pobres ingenuos que acudían a ese programa con la lejana ilusión de resolver sus diferencias eran vilmente vilipendiados, agredidos, injuriados, humillados y abochornados.

Este personaje propone repartir con “justicia” el 25% de la Renta Petrolera. ¿Ahora sí? ¡Que vergüenza! Este impartidor de justicia lejos de incitar al pueblo al mejoramiento de sus conocimientos, asistir a la escolaridad contemplada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, obligatoria y gratuita, al trabajo honesto y constructivo, al desarrollo intelectual y progresista, miente descaradamente al ofrecer al pueblo venezolano la holgazanería, la flojera y la desidia. ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? ¿Para qué capacitarse? Ni falta que hace, llegó la simbiosis perfecta de Supermán con Rico McPato.

El sujeto en cuestión, apoyó todos los movimientos sediciosos y guarimbas. El criminal paro petrolero de 63 días –que ningún país del mundo aguantaría- y ahora, con el mayor desparpajo, con una cara dura inaudíta, ofrece la repartición de “regalías” de la principal y mayor industria del país. Ni aún en los países más desarrollados, con un alto nivel de vida, -podemos citar como ejemplo, de los países escandinavos como Noruega y Suecia-, podría ocurrírsele a nadie incitar a la flojera y la desidia, que nadie estudie ni se capacite, que no mueva ni un dedo para cubrir sus necesidades básicas. Eso sólo podría ocurrírsele a este despropósito acéfalo llamado Julio Borges.

Tomando como base los dos millones de bolívares por familia por año, representa un octavo de la pensión del seguro social, lo que además de miseria no se ajusta ni siquiera al salario mínimo. En todo caso soy de la opinión que este señor además de mentiroso compulsivo, ha perdido el juicio totalmente. Esta mentira no será creída ni por el más ingenuo de los venezolanos, ni aún por aquellos que en su vida han dado un golpe.

Increiblemente penosa la posición de ese aspirante a la presidencia de la República. ¡Claro! Como no pretender ofrecer con esa grotesca mentira “una dádiva” a cada uno de los venezolanos. Venezuela es un país que ha tenido que soportar la más terrible de las plagas, el horrendo sabotaje petrolero, recuperándose de tan cruel golpe casi con un chasquido de dedos. Pero lo que este señor no piensa es que le faltan los “arrestos” que tiene el Presidente Hugo Chávez Frías, quien durante aquellos fatídicos días iba anunciando al País, como estaba recuperándose la Industria Petrolera después que estas sabandijas vende-patria, la apuñalaron.

En ese momento no pensaron para nada en el “pobrecito” pueblo venezolano. Su interés estaba orientado hacía la quiebra del país y por supuesto el derrocamiento del presidente, siguiendo las instrucciones del amo norteño. Estos cipayos acogiendo el modelo del golpe de Estado chileno, donde asesinaron a un presidente elegido por el pueblo, Salvador Allende, el mismo guión, sin perder una línea. Pero como siempre, se equivocaron y como siempre se volverán a equivocar.

Aunque han querido borrarnos de la memoria nuestra historia, ésta es muy reciente para que el pueblo venezolano la olvide. Nuestra consigna es: PROHIBIDO OLVIDAR. NO VOLVERÁN NI PASARÁN, así hagan cualquier promesa, como la tan descabellada ocurrencia del prohombre e eminentísimo Julio Borges.

...Concluyendo, lo único que la faltaría a Julio Borges es resucitar a la inolvidable Judy Gardland para que nos cante: “MÁS ALLÁ DEL ARCOIRIS”...


Esta nota ha sido leída aproximadamente 4091 veces.



María Antonieta Guevara Rengel


Visite el perfil de María Antonieta Guevara para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



María Antonieta Guevara

María Antonieta Guevara

Más artículos de este autor


Notas relacionadas