¡Ese Chávez sí es arrecho!

¿Por cuál pudiera sustituirse? ¿Por admirable? ¿Por magnífico? ¿Por espléndido? ¿Por excelente? ¿Por formidable? ¿O habría algún otro que no corra el riesgo de resultar cursi?

No, vale, es arrecho. Arrecho es un adjetivo como inelástico; al menos en Venezuela, porque en Venezuela arrecho es un adjetivo muy arrecho; diría, que demasiado arrecho.

Y digo que es arrecho, porque siendo un hombre de nadar contra la corriente, por lo que resulta peliagudo siempre dentro de ese estilo convertir alguna acción en victoria, sin embargo él lo hace, pero estando aún en las peores condiciones de desventaja. Es decir, que ni estar al borde de la muerte, que yo creo es la coyuntura humana más espinosa, representa para él una desventaja, literalmente hablando. Lo que significa que, su valor es tan grande, como ser -valor que su pueblo aprecia, cabalmente- que pareciera estar (o a lo mejor ya está) más allá del bien y del mal. Y eso es un lujo existencial que se lo han podido dar, con tal rotundez, muy pocos seres en toda la cabizbaja historia humana.

Incido en que el Papa renunció, y pareciera existir casi la seguridad de que no fue por la edad ni por falta de fuerza física, en definitiva, dado que un Papa no necesita fuerza física para gobernar almas anhelosas de buena orientación espiritual, porque, si fuere preciso cargarlo en silla de manos, habría quien lo hiciera encantado creyendo incluso gozar por ello de la Gracia de Dios. Lo que le faltó fue fuerza moral, que es la que debe poseer (y en cantidades industriales) un Papa fuerte. ¿Pero puede esperarse que tenga fuerza moral el jefe de una milenaria institución tan incongruentemente amoral? (Lo que no significa que dentro de ella haya y haya habido numerosas individualidades que la hubieran tenido y que la tengan).

¿No será que en algún documento por allí constan actos inmorales y relaciones impropias de la Iglesia? ¿Cómo cuáles, por ejemplo?

Bueno, como lavado de dinero; como otra plata chimba circulando; como podredura administrativa; como peleas mafiosas por el poder eclesial; como pedofilia y estupro?

¿No será que la letrina ya está rebozada y que la eucaristía no basta para aliviarla?

¿No será incluso que ya lo que hacen no es más que usurpar el nombre de Cristo para realizar sus incalificables tropelías? ¿No será que los Papas (con sus excepciones) no son más que modosos tropelistas? Si es así pareciera que le está llegando a la Iglesia católica, pues, el tiempo de estar ya más allá del bien y del mal…
¿Y no será también que en los papeles que sustrajera el mayordomo se dicen cosas que niegan el más elemental concepto de santidad?

En fin.

¿Y qué pudo además significar ese rayo sobre la cúpula de San Pedro? ¿Sería acaso la acción de algún dron enviado por Dios como grave advertencia a ese Vaticano tan orlado?

Creo recordar que sobre Sodoma y Gomorra Dios arrecho con el relajo hubo de enviar una lluvia de azufre y fuego. Y es posible, no sé, que en Sodoma y Gomorra haya habido más decencia; por lo que le sugiero al Papa que cuando se vaya no se le ocurra voltear para evitar ser convertido así en estatua de dólares...

Mientras tanto Chávez da ejemplos cardinales de noble lucha en todos los terrenos, de transparencia y honestidad, y de inédita bondad.

¡Viva Chávez!

canano141@yahoo.com.ar



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Raúl Betancourt López


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