Samuel Moncada y los ranieritos

INTROITO
1. Los escuálidos: Cada día son menos. Se encogen. Pero entre ellos se retro alimentan y se crecen. Es lo que se llama “automojonearse”. Cuando logran reunirse los “cerebros” mononeuronales (o si lo prefieren “de una neurona”) que dirigen a la oposición escuálida venezolana, se cuentan. “No falta nadie”, dice Pompeyo. “Todavía estamos todos”, sin darse cuenta que faltan un montón, aquellos que no cabían en la tarima de Chuao el fatídico 11 de abril del 2002. Tarima super reforzada. Y Pompeyo pasa la lista. “¿Quién falta? El que falta que levante la mano…”. Y pasan a hacer un inventario de lo que les queda. Los Nichos.
2. Mónaco: la cuna del vago y vividor más descarado. El “Príncipe” Rainiero y sus cuerdas de jalabolas. Viviendo de las miserias ajenas. Un pedazo de tierra con una playa. Casinos, drogas, prostitución. Estas son las materias primas del Producto Interno Bruto del Principado de Mónaco.

NICHOS
Así como cada día que pasa los escuálidos se minimizan, los nichos también se les reducen. Perdieron el militar, aunque no totalmente. Perdieron PDVSA, aunque no totalmente. Perdieron el gobierno, aunque no totalmente. Perdieron la calle, aunque no totalmente. Perdieron. Perdieron. “Coño, ¿qué nos queda?, se preguntan los pompeyos y teodoros. La gran Prensa. “Pero coño, esos carajos no venden nada…”. La TV privada. “Pero coño, nadie ve esa mierda. Todo el mundo ve “La Hojilla”. “Nos queda FEDECÁMARAS, CONINDUSTRIA, FEDENAGA”, dice un estúpido sin darse cuenta que estos carajos cambiaron la mesa de “Negociación y Acuerdos” por la mesa de NEGOCIOS con el GOBIERNO. Ni pendejos que fueran. “Coño, qué nos queda?, y suena a coro esa queja-pregunta. Y dice Gianetto “Nos quedan las Universidades”. Verga mano, allí se quedaron todos como parapléjicos…La única neurona de Gianetto resistió con valor cuando este güevón dijo eso. Pompeyo y Teodoro saltaron de la silla. “Los think tank. Estamos hechos…”, dijeron todos al unísono. Y continuó Gianetto “…y como somos autónomos, no pueden meterse con nosotros…”, refiriéndose a Chávez y los Bolivarianos. “Además”, continuó Gianetto, “hay muchos bolivarianos que están con nosotros. En la OPSU, por ejemplo, tenemos una brigada dirigida por un hombre de confianza del presidente, y que comulga con nuestros principios de meritocracia”.
Esto que les comento sucedió el pasado mes de febrero, cuando desde gringolandia les exigieron a esta cuerda de vende patrias “calentar la calle”.

LOS RAINIERITOS
Desde el nacimiento de la cogollocracia adeco-copayana se enquistaron en las Universidades. Y allí vegetaron, se reprodujeron, y hasta el sol de hoy están igualitos. Vegetan, se reproducen. Vegetan, se reproducen. Los rectores, vice rectores, decanos, directores de escuelas y departamentos, y la gran mayoría de los profesores, de nuestras alma maters son una cuerda de parásitos. Unos cánceres. Con el cuento de la “Autonomía Universitaria” se cree cada uno de ellos un Príncipe Rainiero. Y su Montecarlo. Y ellas, porque también hay ellas, se creen Carolina de Mónaco. Y su Montecarlo. Intocables. Inauditables. “En mi Mónaco mando yo”, dicen. Y Pompeyo Márquez se alegra. Pero hasta el sol de hoy. Se J-O-D-I-E-R-O-N. Les llegó Samuelito.

CODA
Bueno Samuel Moncada. No te imaginas la alegría de muchos que como yo fuimos atropellados por esos cánceres. Busca a los profesores jubilados, que hay muchos Bolivarianos. Crea con ellos los equipos de trabajo para renacer a la Universidad Venezolana. Échale bolas. No le pares a los meritócratas bolivarianos, que lamentablemente hay todavía y que te van a enfrentar. Acuérdate del “Doctor” Genatios y del “Doctor” Fuenmayor… Sangran por la herida… Y algo más importante: la UBV se está llenando de profesores malos, que con ponerse una boina y una franela roja e ir a una marcha, creen que ya completaron su currículo. Sé qué es un trabajo muy pero muy cuesta arriba. Pero creo que tú le vas a echar bolas. Por lo menos cuentas con el apoyo de Chávez, que ya es decir bastante. Pero el enemigo ya inició sus ataques. A la desinformación, que es el arma que ellos manejan con más efectividad, tienes que seguir atacándola. Tu visita a “La Hojilla” fue genial. Magistral. Sinceramente te felicito.

Luis Rivero Badaracco.
Profesor Titular Jubilado, UDO.

Maturín, 16 de Marzo del 2005.


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Luis Rivero Badaracco


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