Chávez, Müller Rojas y las cuatro R

La cara de Helena Molina era un poema. Ya el solo aviso de que el Presidente de la República iba a intervenir vía telefónica en el programa pintó una sonrisa en su rostro. En el estudio, su esposo, el general retirado Alberto Müller Rojas, compartía el panel con el abogado y ex constituyente Freddy Gutiérrez, cuyo mandato como miembro de la Comisión Interamericana de DDHH expiraba en un par de días. A ambos ex dirigentes de la antigua Causa R los había invitado para escuchar su análisis sobre la “Operación Emmanuel”, entonces en pleno desarrollo, por medio de la cual fue liberado pacíficamente un grupo de rehenes de las Farc gracias a la iniciativa del gobierno venezolano. Era sábado 29 de diciembre de 2007.

A la sorpresa inicial por la anunciada intervención de Chávez en la transmisión especial de VTV se sumó otra mayúscula, durante el transcurso de su diálogo con los invitados.

En ese momento todo el planeta estaba expectante en torno al éxito o fracaso de la osada operación humanitaria, que pondría fin al largo cautiverio de Clara Rojas, la madre del niño Emmanuel, y varios de sus compañeros.

Los helicópteros venezolanos, con emblemas de la Cruz Roja Internacional, ya habían partido rumbo a la selva colombiana para entrar en contacto con la unidad de la guerrilla que haría la entrega voluntaria.

El mega-acontecimiento internacional, mezcla de suspenso, acción y drama, había logrado desplazar de la atención nacional otro asunto no menos impactante. Veintisiete días atrás, el 2 de diciembre de 2007, había tenido lugar el referendo de la reforma constitucional, que arrojó un virtual empate técnico entre las opciones del Sí y el No. Por primera vez, la Revolución Bolivariana había mordido el polvo de la derrota en unas votaciones nacionales.

Un muchacho tremendo

En su llamada telefónica, el Presidente tuvo gestos elogiosos hacia Müller Rojas y Gutiérrez. El primero, quien fuera su profesor en la Academia Militar, venía de tener cíclicos encuentros y desencuentros políticos con él. El general, que a los 72 años de edad era todavía un muchacho tremendo, se permitió recordarle públicamente a Chávez que tenían una reunión pendiente desde hace mucho tiempo para hablar de política.

Müller Rojas también habló de la paz que ha caracterizado al proceso político venezolano.

“Esa paz que hemos tenido tampoco la podemos disfrutar mientras siga esta acción irracional de no debatir, entendiendo —al menos desde mi perspectiva y creo que desde la tuya también— que nosotros apreciamos la oposición, porque entendemos que en un proceso socialista si no hay dialéctica el proceso se vuelve conservador en sí mismo y deja de ser revolucionario, como pasó con el caso de la Unión Soviética, ¿no? Se empiezan a cuidar parcelas de poder y no se mantiene la dinámica de la sociedad, que se basa justamente en las contradicciones y en la dialéctica”, dijo Müller Rojas, quien anticipó un año 2008 “con muchas posibilidades para nuestras propias fuerzas, para el socialismo”. Acotó que la operación Emmanuel “permite entender a nuestra población, a la colombiana y al mundo que la visión socialista no es la visión de la guerra, que la visión socialista es la visión de la paz”.

Problemas prácticos prioritarios

Chávez le respondió asÍ a su antiguo profesor:

“Vamos a reunirnos pronto, mi general. Es un compromiso que yo tengo. Vamos a conversar. Voy a salir de esta coyuntura para que lo hagamos en las últimas horas del año o en las primeras del 2008. Le adelanto, como usted debe imaginar, y también Freddy Gutiérrez, viejo amigo, camarada… Todos deben estar seguros de que ando pensando mucho, leyendo, reflexionando”.

Contó el Presidente que estaba haciendo anotaciones sobre una serie de “problemas prácticos prioritarios” que, según dijo, “no obedecen a ideología alguna y que hay que solucionarlos, sea un régimen capitalista, socialista o como sea”.

Entre éstos mencionó el de la basura y el de la inseguridad. “Hubo una protesta ayer por aquí, por el oeste, por el tema de la inseguridad. Mataron a un taxista, a un profesional del volante, y además eso se unió a un basurero horrible en los barrios, sobre todo por aquí por el oeste, en el centro de Caracas. A pesar del esfuerzo que se ha hecho, sin embargo, todavía no hay una capacidad instalada. No puede ser que un gobierno no pueda recoger la basura. Entonces el pueblo tiene —en democracia y en revolución— el derecho a protestar y a exigirles a los alcaldes y al Presidente que recojan la basura, pues.”.

“¿Ves? Problemas prácticos prioritarios. Dentro de una visión que tengo, que estoy aquí articulando, leyendo, pensando, en que al 2008 debemos declararlo un año de las tres R al revés, para rendir tributo a La Causa R originaria y verdadera de nuestro maestro Alfredo Maneiro”.

“La primera R: Revisión, con todo lo que esa palabra significa: re-ver. Una revisión de todo, de todo. Segunda: Rectificación, también con todo lo que eso implica. Y tercera: Reimpulso revolucionario”.

Por cada R que el Presidente mencionaba, Helena, la esposa del general, alzaba su puño en señal de aprobación, con una sonrisa cada vez más pronunciada.

Chávez contó haberse reunido con José Vicente Rangel para discutir sobre esas tres R y volvió sobre ellas: “reimpulso económico, reimpulso moral en la batalla contra la corrupción, que es un cáncer, bueno, heredado, pero que no podemos permanecer con ese cáncer para toda la vida ¿no? O lo derrotamos o nos derrota, como todo cáncer”.

Médica oncóloga de profesión, Helena entendía mejor que nadie la metáfora presidencial.

A la vuelta de la esquina

De aquel episodio han transcurrido dos años y 10 meses. Cada quien habrá de hacer su propio balance acerca de la aplicación de las tres R en sus respectivos ámbitos. ¿Un balance formal, detallado, sobre los resultados generales de esa política? No se conoce.

Después de las elecciones del 26 de septiembre pasado, donde la Revolución Bolivariana logró una victoria incompleta al obtener mayoría absoluta, pero no calificada de las 2/3 partes de la Asamblea Nacional, el Presidente volvió a enarbolar las tres R, esta vez al cubo.
Hace un par de semanas, El especulador precoz, suplemento humorístico del diario Ciudad CCS, reprodujo un tweet muy sabio, que decía:
“A las tres R tenemos que añadirle una cuarta: 1) revisión, 2) rectificación, 3) reimpulso y… 4) rapidito”.
En las elecciones del 2012 se jugará el todo por el todo: Presidencia de la República, gobernaciones, alcaldías...
Una cita que está a la vuelta de la esquina.


columnacontralacorriente@yahoo.es


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Ernesto Villegas Poljak

Periodista. Ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información.

 @VillegasPoljakE

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