Cabimas: problemas y soluciones (Parte I )

El día de hoy comienzo un ciclo de notas que aspiro sean útiles para la planificación y acción necesarios para la creación de condiciones de bienestar para nuestra gente.

Es pertinente recordar que nuestro momento histórico es inédito, sería irresponsable hacer un análisis comparativo del actual periodo con anteriores.

Otro asunto muy importante es tener claro que en teoría tenemos una carta de derechos reducidos a la condición de lujos para quienes puedan tener acceso al dinero extranjero.

Y por último, la reflexión obligada y sin prejuicios que todos tenemos que hacer sobre quién tiene razón: nuestros hermanos que se fueron del país huyendo de la calamidad o quiénes nos quedamos resistiendo, quienes desde la izquierda militante se enfrentan a las políticas de un gobierno que los criminaliza, persigue y violenta todos sus derechos políticos mientras pacta con la ultraderecha que tiene más de veinte años conspirando para derrocarlo.

Tratar de interpretar la reflexión anterior nos dará una perspectiva de aguila para entender porque estamos en el ojo del huracán y como salir victoriosos.

Nuestra querida y bendecida ciudad no fue fundada como dicen los historiadores porque cuando a nuestras tierras llegaron los españoles ya existían nuestros antepasados aborígenes. Aclaro, no pretendo hacer un anclaje en un tema que pudiera generar controversia, sobre todo en los defensores del formalismo de colocar una fecha cualquiera a la fundación de Cabimas, en otro momento dedicaré tiempo y espacio al tema.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, Cabimas fue un espacio geográfico integrado al eje Costa Oriental del Lago de Maracaibo que antes del inicio de la explotación petrolera se destacó por tener un pueblo dedicado a la producción agrícola, la pesca, la caza y la producción artesanal.

Incluso, durante la explotación petrolera y en la actualidad perviven ese tipo de unidades productivas.

Con el descubrimiento del oro negro comenzó la transformación social, cultural y genética de nuestro pueblo, vino gente de otras regiones y otros países seducidos por el espejismo de la utopía de un desarrollo utópico generado por el petróleo.

Fue muy rápido el crecimiento poblacional y el surgimiento de rancheríos, la fundación de barrios y lógicamente, las empresas transnacionales financiaron la construcción de urbanismos para sus gerentes y personal confiable pero nuestro pueblo tuvo que improvisar.

Así surgió la ciudad que tenemos, con la construcción de viviendas encima de antiguas ciénagas que fueron tapadas con escombros y relleno, los servicios públicos fueron construidos por el extinto distrito Bolívar para una población estimada, por ejemplo: el servicio de distribución agua potabilizada fue construido para díez mil habitantes y así sucesivamente con todo.

El extinto distrito Bolívar fue una estructura derivada de la Constitución de 1961 pero al igual que la estructura actual, las alcaldías y concejos municipales son una réplica exacta de la estructura colonial.

El asunto es que no bastó toda la inversión de recursos económicos en la época que nuestra moneda tenía valor para que pudiéramos gozar de unos servicios públicos de calidad, por el contrario, los últimos años éstos han sido vulnerados por mafias para convertirlos en un negocio de una minoría.

Por lo antes expuesto y considerando que estamos en un periodo previo a la campaña y elecciones municipales es que dedicaré el tiempo que sea necesario a difundir por escrito toda la problemática que nos afecta y sus posibles soluciones sin prejuicios de ningún tipo porque aquí lo que se trata es de construir de manera colectiva la ciudad que queremos con la ciudad que tenemos.

Múltiples han sido las propuestas, a finales de los 90 del siglo pasado los comerciantes hablaban del plan COL 2020 y otra gente se ha dedicado de manera artesanal a formular teoría pero ya no estamos para continuar perdiendo tiempo y espacio, nosotros tenemos que construir una teoría que este sincronizada con la práctica.

En la segunda parte de esta columna estaré abordando el problema del agua y su solución por petición de muchas personas que viven y sufren la calamidad derivada de la mala calidad del servicio de agua potabilizada y el sistema de aguas residuales.

Hasta la próxima.


 



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Edwin Martinez Espinoza

Secretario General PPT Cabimas, Zulia.

 edwinmartinezespinoza@gmail.com      @juanparao

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