Yo periodista: Rosas sin espinas

La carrera de periodismo la elegimos no por casualidad sino por causalidad. A partir del 2002 empezó la florescencia de la comunicación alternativa y popular en Venezuela, un par de años después empezó mi apreciación por la carrera de comunicación social, en la ciudad de Barquisimeto empezaría mis estudios al respecto, participé en un curso integral de periodismo impreso y producción radial, a la par realizaba mis estudios de licenciatura en Educación mención Preescolar en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.

En esos inicios escribí varios artículos de opinión y conduje programas de radio comunitaria, con el fin de educar más que entretener. En las pasantías de los estudios mi proyecto de periódico impreso se llamó "El Responsable" obteniendo alta calificación: 20 puntos. Fue un trabajo muy práctico y me tocó trabajar los diferentes géneros periodísticos informativos y de opinión: editorial, mancheta, reportaje, noticia, entrevista en fin me lo disfruté. No descarto retomar el proyecto.

Rosas.

La primera persona que guío mis conocimientos en cuanto a comunicación en Barquisimeto fue la profesora Roxanne Ramos, dama de origen peruano. Nos decía: si un perro mordió a un hombre no es noticia, pero si un hombre mordió a un perro sí" . No he tenido más contacto o información de ella, excelente profesional.

Otra mentora fue Rosa Elena Ortega, mi profesora en la Universidad Bolivariana de Venezuela, desde el 2014 nos formó en esta hermosa carrera, éramos como sus hijos. Poeta en sus escritos, aguda en sus observaciones y análisis, cariñosa como ninguna. En ese convivir de la universidad nos tocó la muerte de un apreciado compañero de estudios Sandro Delgado, la muerte del profesor Rafael Freites, la unión matrimonial de una pareja que en pleno estudios se enamoraron y la despedida del país de otros dos compañeros. La profe Rosa me tenía un particular aprecio y me estimaba, elogiaba mi afición al modelaje, igual que otros profesores que con sus comentarios subían mi autoestima diciéndome que estaba muy bonita, particularmente en exposiciones y presentaciones siempre yo estaba impecable y resaltaban mi buena presencia.

La profe Rosa no me vio casada o comprometida, sólo con mis estudios y mis ganas de ejercer y viajar, ella quería que encontráramos la felicidad en el fondo, ella se esperanzaba de que esa realización personal me podía llegar y aprovechaba en aconsejarme que enfocara mis energías en el modelaje e incursionar en los medios audiovisuales donde según ella en la cámara se apreciaría mi talento en el periodismo aparte de mi porte y físico.

Lamentablemente la comunicadora social Rosa Elena Ortega murió a causa de Covid 19 a finales de abril. Mis plegarias se elevan a su descanso, era una persona muy espiritual, espero hacer valer los conocimientos recibidos.

Mi currículo es amplio y las anécdotas son muchas en esta profesión tan bonita. El regalo para cualquier profesional es el respeto, hoy principalmente le pedimos a Dios por la salud. El orgullo de ejercer la profesión del periodismo no tiene precio, para todo lo demás sí se necesita muchos dólares para comprar y tener las herramientas de trabajo, la logística en nuestras investigaciones, por eso debemos percibir pagos dignos y así lograr vivir cómodos y decentemente. Recientemente se ha publicado por el Colegio Nacional de Periodista, la tabla de honorarios profesionales en divisas para trabajos de libre ejercicio. Una tabla de salvación, un referente mínimo de lo que podemos ganar por nuestra labor



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Fátima Piñero

Comunicadora Social, Licenciada en Educación Preescolar, Magister Cum laude en Orientación de la conducta. Modelo.

 asdrudypi@gmail.com

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