La detención de los dirigentes políticos fue ordenada por la Corte Suprema de Justicia de Colombia por la firma que un grupo de personeros del sector político hizo en junio de 2002, en Santa Fe de Ralito con cuatro jefes paramilitares y en el que se comprometían a "refundar la Patria".
Miembros de los cuerpos de seguridad capturaron este lunes en Colombia a la ex congresista colombiana Eleonora Pineda y al senador Juan Manuel López Cabrales, acusados de firmar el denominado "Acuerdo de Ralito" en junio de 2002.
Según las informaciones de las autoridades la detención de Pineda la realizó el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía este lunes hacia las 11 y 30 de la mañana (hora local) en las Residencias Tequendama, en el centro internacional de Bogotá.
Por otra parte el senador López fue detenido en el Puente Aéreo de Bogotá, cuando se disponía a abordar un vuelo.
Se conoció que el senador Miguel de la Espirella también se presentará ante un comando policial en las próximas horas por su presunta vinculación en el hecho.
Con las detenciones de este lunes ahora quedan pendientes las capturas del representante José de los Santos Negret y los senadores William y Reginaldo Montes.
La Corte Suprema de Justicia ordenó las capturas en desarrollo de la investigación que adelanta por la firma que estos dirigentes políticos hicieron en junio de 2002, en Santa Fe de Ralito con cuatro jefes paramilitares y en el que se comprometían a "refundar la Patria".
La vinculación de los congresistas en el proceso fue ordenada por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia que los investiga por el delito de concierto para delinquir agravado.
El pasado 2 de febrero la Corte Suprema de Justicia de Colombia citó a declarar a 60 personas, entre ellas el ex candidato presidencial Horacio Serpa, por el escándalo de la parapolítica que aumentó cuando trascendió que al menos 32 dirigentes firmaron un acuerdo en 2002 para apoyar un proyecto político.
Funcionarios del gobierno del presidente Álvaro Uribe también se han visto implicados en un pacto de colaboración con grupos paramilitares, quienes recientemente admitieron haber cometido numerosas masacres.
El escándalo de los nexos entre paramilitares y políticos, fue denunciado por senadores de oposición a la gestión del presidente Álvaro Uribe, quienes denunciaron que en Colombia existe un ''paraestado''.