2010 ¿Aburguesamiento o Revolución Continua?

Hemos traspasado el umbral hacia el 2010, año que promete desarrollarse con profundas contradicciones especialmente para nuestro país, Venezuela. Será un año de definiciones, de objetivos, de sinceridades, de solidaridades, de compromisos, de revoluciones. Será un año muy difícil tanto para la Revolución Bolivariana como para el proyecto “facha” de las derechas nacionales apoyadas por las derechas internacionales. Será un año donde se defina, perfectamente, hacia donde se dirigirá la Historia de Venezuela mirando a las experiencias históricas pasadas desde qué significó, realmente, el llamado periodo Colonial, el porqué aquella intelectualidad criolla decidió tomar caminos de revolución-independencia hacia la modernidad, tiempos de reflexión sobre las verdades político-militares que se desarrollaron durante todo el siglo XIX, tiempos de aceptar que la Nación, la nacionalidad y el Estado comienzan a dar sus primeros pasos casi no traumáticos ya entrado el siglo XX, serán momentos de decir verdades como aquellas componendas adeco-militaristas de derechas contra un proceso, lento pero proceso, de ir conformando las reglas que rigen a un Estado moderno, será la aceptación de la traición de las derechas adecas cuando voltearon la cara para no defender al Gobierno de Rómulo Gallegos, serán las realidades de las traiciones entre militares y adecos acartonados, serán las reflexiones de los errores del Partido Comunista Venezolano cuando suscribieron sin condicionamientos las tesis de la 3ra Internacional del Frente Único Democrático no jugando contra la “política dura” que se conjugaba en Manhattan (Nueva York), será ver con objetividad y equilibrio lo bueno y lo malo del Gobierno de Pérez Jiménez, serán las reflexiones de las traiciones adecas a causas sociales cuando se adhirieron a las tesis de la “Guerra Fría” y suscribieron las políticas de Punta del Este, serán las objetivas realidades del análisis de las diferentes etapas de las “Guerrillas de los 60”, la “pacificación” después de la tormenta del Gobierno de Leoni, de los primeros pasos a una crítica objetiva de la relación “revolución a la venezolana” con el MAS, serán los analices de los pensamientos internos de aquellos llamados revolucionarios frente y cuando se derrumba la URSS y cae el “Muro de Berlín”, será el momento cuando analicemos con cruda objetividad el impacto de las políticas neoliberales y sus consecuencias en las mentalidades de toda, repetimos, de toda la sociedad venezolana sin distingo de sus clases sociales, será el tiempo de reflexionar, analizar, criticar y objetivar el 4 de febrero y sus diferencias con otras actitudes nacionalistas y, por último, porqué, cómo y qué significa haber alcanzado, el pueblo de a pie venezolano, el Poder constituido, constituyente y constitucional con Hugo Rafael Chávez Frías. ¡Tiempos de reflexión!

Un jurista, Román Duque Corredor, en El Nacional (domingo, 3 de enero, 2010, Nación, pág., 3) expresó que “desbaratar el Estado es un tesis subversiva”. Nada nueva la aseveración del mencionado pero el problema no está en ese comentario-concepto de Duque Corredor sino que los revolucionarios no lo hemos asumido ni con “una pizca” de seriedad. La Revolución Bolivariana no está intentando, literalmente, “desbaratar” el Estado venezolano; la Revolución Bolivariana está sometida y sometiendo a la Nación a cambios profundos estructurales en el Estado venezolano. Esos cambios profundos a los que está sometido el Estado venezolano tiene un significado concreto, un objetivo específico, una futura realidad de “real bienestar social”, una propuesta económica que busca el beneficio de toda, absolutamente, toda la sociedad venezolana sin distingo de clases sociales lo que nos obliga a pensar cuál es el cuerpo político del actual proceso revolucionario. Ese proceso es, en verdad y objetivamente, “subversivo” porque busca cambiar las “reglas de juego” que sustentan (aún en la actualidad actual) las realidades en las que se basa el Poder del sistema capitalista. Es buscar las vías necesarias y cuasi-obligadas para poder alcanzar los objetivos de beneficios sociales, del “ser-nación”, de la venezolanidad, de la solidaridad obligada históricamente y heredada de aquella revolución inconclusa que caminó las vías terrenales de gran parte del continente denominado “América” buscando entregar, gracias al sacrificio de las sociedades sin futuro, las riendas del destino de los futuros pueblos-naciones que comenzaron a emerger en el proceso de la “Vuelta a la Patria”.

Visto la anterior, dejemos de lado los aburguesamientos, las niñerías y malcriadeces, las ignorancias dogmáticas, las comodidades burocráticas, los discursos manidos y si somos, verdaderamente, revolucionarios, socialistas, nacionalistas, internacionalistas y burguesía “temporatim” consciente asumamos las realidades objetivas e histórico-actuales de nuestra Patria frente a aquellas “huestes washingtonianas”, frente a las propias responsabilidades nacional-revolucionarias, frente a las solidaridades consciente-históricas, asumiendo nuestro propio destino histórico. No es posible evadir esas realidades.

El presente año 2010 será un año difícil tanto para la Revolución como para las “huestes washingtonianas”; será el “hito histórico” del futuro de la Patria. Durante este año 2010, la “contrarrevolución”, los “fachas”, los sectores sociales que han vivido y disfrutado de la mieles de la Patria desde antaño traicionando todo momento nacionalista y revolucionario, comprando conciencias de “tirios y troyanos”, de las burguesías que se niegan a ver y aceptar y mucho menos comprometerse con un futuro de sacrificio patrio pero, objetivamente, promisorio, las religiosidades negadas a las esencias teologales, a la moral y la ética naturales, a la doctrina contenida en la Cristología, a aquellos que ven un futuro promisor en Washington, Bogotá, Lima, los Madriles “aznarianos”, a las “guerras justas”, al futuro del racismo sea éste dirigido al negro, al “originario americano”, al mestizo, al “Juan Bimba” traicionado, actuarán, según su conciencia “pequeño burguesa” con toda sus manifestaciones emocionales sin importarles a quien le tengan que “vender su alma”; más aún, si ello sea necesario, se recrearán en aquellas directrices franquistas que motivaron a lo más reaccionario de la España republicana tildando de comunistas, anarquistas, republicanos y cuanta idea de desprecio a las sociedades peninsulares y sus aspiraciones de libertad republicana y democracia, igualdad frente a la modernidad del Estado isabelino, de solidaridades con los pauperizados ciudadanos extremeños (Buñuel); ya en alguna ocasión lo conversaba con altos jerarcas del clero nacional. Ese sector de la sociedad venezolana se niega a aceptar que un “mestizo” los gobierne argumentando lo tradicional-histórico que se manifestó en el ideario adeco-betancurista en la figura de “Juan Bimba”. Objetiva realidad que lo revolucionario debe asumir responsablemente y en evidente actuar con inteligencia, con demostraciones no dogmáticas, con discusiones en el respeto demostrando que todo revolucionario es y se manifiesta con respeto, libertad y seguridad intelectual.

El revolucionario en el 2010 debe asumir su propia conciencia revolucionaria sea nacionalista, comunista, anarquista y burguesa, entendiendo por burguesa a ese pensamiento liberal-nacionalista que asume su rol actual en este proceso revolucionario. No se debe de tener miedo, no se deben tener actitudes de “revolucionarios pequeño-burgués”, se debe tratar de reflexionar el porqué la burguesía nacionalista debe incorporarse al proceso actual revolucionario, se debe entender cuál es la realidad actual del proceso de cambios en la estructura económica, se debería comprender cuál es la realidad presente del proceso de transición del Estado Rentista, por cierto, petrolero, hacia un Estado, realmente, novedoso, moderno y modernizado, en su proceso de transición hacia un socialismo particular por la realidad geográfica donde se está desarrollando, aceptando las realidades de la composición social de nuestras sociedades al sur del rio Bravo, comprendiendo las realidades históricas de lo etno-social y sus mentalidades tan alejadas al pensamiento hegeliano, religioso-cristiano, a estructuras económicas que rigen las sociedades euro-yanquis occidentales; además, es necesario aceptar que tenemos deficiencia en la cultura de la conciencia revolucionaria cuando hay manifestaciones, en la mayoría de las oportunidades, de “juventudes revolucionarias” que ven la revolución a partir de los años de la década de 1970 negando la propia fuente de la Revolución venezolana. Duele pero ello ha conllevado a cometer graves errores.

Venezuela en el año 2010 está inmersa en un escenario compuesto por dos conjuntos: lo interno y la internacional. El objetivo interno inmediato es el triunfo significativo en las próximas elecciones parlamentarias. El triunfo electoral-parlamentario significa, además de la continuidad en lo significativo-legislativo en función de mantener la “tesis subversiva” obligada con el objetivo de mantener y continuar con la Revolución Bolivariana y todo su interno significado objetivado, la verdadera aplicación de la tesis de las 3R (autocrítica) pero asumida por el Poder Popular. Quedaría la pregunta ¿la actual composición cameral ha cumplido con objetivos que aplicados han contribuido con aquella tesis de la subversión del Estado burgués? Nuestra opinión, si se nos permite, es afirmativa porque la actual Asamblea, con equilibrio, con prudencia, con errores, con mística, con la relación conocimiento-desconocimiento del quehacer cotidiano de cualquier poder legislativo, ha superado etapas y difíciles momentos revolucionarios.

A nuestro entender, el Frente Internacional Contrarrevolucionario viene desarrollando y buscando consolidar una matriz de opinión internacional para justificar acciones guerreristas hacia ciertos áreas geográficas del “suelo patrio”. Las tesis en las que sustentan sus argumentos, de todos conocidas, son: país narcotraficante; alianza con las “fuerzas esotéricas-diabólicas” de Irán, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Bielorrusia, Rusia, China, Palestina, movimientos ecologistas, etc., etc.; la alianza con los movimientos en armas de las FARC, ELN, Al-qaeda, jihad, talibanes, movimientos palestinos y no se asombren si algún yemenita se incluye en la lista; la supuesta persecución a medios de comunicación (sic), a periodistas; el decir que en Venezuela hay presos políticos rechazando con ese argumento el Imperio de la Ley, es decir, la Constitución y las Leyes de la Republica Bolivariana; y, seguramente, algún otro argumento aparecerá en próximas fechas contra la Revolución Bolivariana. Pero ¿Qué hay detrás de todo ello? ¿Cuáles serían los objetivos buscados por los “fachas”?

El análisis del recuento del accionar del líder de la Revolución Bolivariana (léase: Hugo Rafael Chávez Frías) durante esta década de revolución tanto a nivel nacional como internacional (análisis, por demás, obligado a ser realizado por las variables que se desprenderán del mismo en función del aporte, objetivo y real, al proceso revolucionario en curso) nos obliga a aceptar que el enemigo del sistema capitalista actual se ha trasladado del Comandante Fidel Castro (El Caballo) hacia el Comandante Chávez Frías sin querer decir ello que Fidel haya dejado de ser el “Enemigo Número 1 de la Contrarrevolución Internacional” por su actual rol que ejerce junto a los líderes del proceso revolucionario bolivariano. Hugo Chávez está cabalgando los tiempos actuales. ¿Qué significa cabalgar los tiempos actuales? Es precisamente la respuesta de esta pregunta lo que nos permitirá responder el significado del título de este trabajo: ¿aburguesamiento o revolución continua?


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Miguel Ángel del Pozo


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