Algo debemos hacer (II)

No está demás recordar que todos tenemos algo que aportar en la solución de la crisis que está viviendo nuestro país. En el artículo anterior señalamos, porque así lo creemos, que la mayor responsabilidad la tienen quienes gobiernan al país. Hoy afirmamos sin temor a equivocarnos que la oposición también tiene buena parte de responsabilidad en la desviación de la política que ha conducido al país a la quiebra ética y material. Lo sostenemos porque desde un principio sus líderes se han empeñado en no hacer oposición democrática, sino que han preferido el camino de la conspiración y la confrontación estéril. El 15/12//99 se aprobó la CRBV por Referendum, y en julio del 2000 se relegitimaron las autoridades electas en diciembre de 1998. A un poco más de dos años, la oposición se lanzó a la aventura del golpe de Estado en abril del 2002 y del paro petrolero de diciembre de ese mismo año. ¿Qué había ocurrido que justificara el rompimiento del hilo constitucional? Simplemente que la oposición decidió no respetar las reglas del juego democrático, aunque retomó el camino cuando planteó el Referendum Revocatorio al Presidente para el 2004. La oposición no logró su objetivo porque el Presidente Chávez fue ratificado; sin embargo, nada que objetar porque el Referendo es un mecanismo constitucional. El objeto de este trabajo no es hacer un compendio de las actuaciones de la oposición durante el gobierno bolivariano, sino refrescar la memoria, la cual en política suele ser muy corta.

Partamos del entendido que en toda democracia siempre debe existir un contrapeso político a quien ejerce el gobierno, lo cual no debe entenderse como obstaculizar o sabotear al gobierno. Así mismo, quienes pierden unas elecciones en buena lid, deben aceptar con gallardía la derrota. Por supuesto, quienes salen victoriosos, deberían aplicar la máxima del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, cuando después de la victoria en la batalla de Pichincha, el 24 de mayo de 1822, le ofreció a los realistas una honrosa capitulación con base a su doctrina: "Gloria al vencedor y honor al vencido". A lo mejor Sucre había aprendido del Libertador por aquello de: "El verdadero guerrero se gloria de vencer a sus enemigos, más no de humillarlo (17/05/1816). Todo esto manteniendo la distancia histórica y la diferencia entre una batalla campal y una batalla electoral. El punto es que los venezolanos exigimos más sinceridad, más sindéresis y más madurez política. Ni el gobierno ni la oposición pueden someter al país a una permanente e improductiva diatriba de micrófonos, de confrontación y violencia callejera. No pretendemos censurar a la oposición, sólo exigimos respeto, y en consecuencia, que se haga una oposición seria, con contenido, productiva, y sobre todo democrática.

Para hacernos entender mejor, hurguemos un poco en la historia: en el 2004 el Presidente Chávez ganó el Referendo Revocatorio, entonces ¿Por qué la oposición decidió no participar en las elecciones parlamentarias del 2005? Acaso la oposición no valora el contrapeso que desde la función contralora podía hacerle al Ejecutivo y a las instituciones nacionales? ¿Que el chavismo era mayoría y por lo tanto presidiría la Comisión de Contraloría? Eso es cierto, pero algún diputado opositor podía ser parte de la comisión y manejar información de primera mano. También pudieron contribuir a la gobernabilidad con la elaboración y adecuación de leyes a la CRBV. Sin embargo, decidieron que el Gobierno Bolivariano se pagara y se diera el vuelto. ¿Se abstuvieron de participar para deslegitimar al gobierno bolivariano y acusarlo de dictadura? En verdad no es democrática tal lógica política.

Por razones de espacio, del período 2006 -2015 sólo nos referiremos a las elecciones parlamentarias que se realizaron en diciembre de este último año. Mucha gente, sin pertenecer e incluso sin simpatizar con la oposición, decidió apoyar su fórmula parlamentaria como un voto castigo al gobierno chavista. En su momento conocimos el testimonio de algunos simpatizantes y militantes del GPP, que en un arranque de sinceridad nos confesaron que lo hacían para ver si el gobierno y el PSUV cambiaban su posición arrogante y enderezaban el rumbo. Pues la táctica no funcionó, porque más desatinada no pudo ser la actuación de la oposición en el parlamento. Desde el mismo día de la instalación, el 05 de enero del 2016, el Presidente de la AN, H. Ramos Allup mostró su falta de seriedad, cuando declaró a los Medios que en 6 meses salía Maduro de Miraflores. ¿Cuál de las funciones de la AN establecidas en el Art.187 de la CRBV tendría en mente el Diputado Ramos Allup, cuando aseveró algo que no estaba cierto de cumplir?

Al Diputado Ramos Allup se le fue el 2015 en un enfrentamiento con el TSJ, debido a que el 06/01 él decidió juramentar a tres diputados indígenas, cuya elección había impugnado el TSJ, supuestamente por ser producto de una votación fraudulenta. La consecuencia de esta acción fue que el 11/01 el TSJ declaró la AN en desacato; por lo tanto, en lo adelante, todas sus actuaciones serían nulas. Aunque los diputados indígenas se desincorporaron el 13/01, esto no resultó suficiente para subsanar el asunto. Lo cierto es que Ramos Allup dejó el cargo el 05 de enero de 2017, sin revertir la juramentación que le hizo perder a la oposición la mayoría calificada. El sentido común indica que desde el punto de vista de hacer una oposición democrática, era preferible tener mayoría simple a estar en desacato. Ojalá la AN se hubiese interesado por investigar quiénes fueron los malandros que el frente de empresas fantasma le robaron al país unos 20 mil millones de dólares en connivencia con CADIVI. La oposición no mostró el menor interés en develar y castigar la corrupción que es la madre de todos los males del país.

A Omar Barboza y a Julio Borges, quienes precedieron a Ramos Allup en la presidencia de la AN el 2017 y 2018, respectivamente, tampoco les preocupó el desacato. No es difícil concluir que a la oposición le convenía estar en ese limbo jurídico y cederle sus funciones legislativas y contraloras a la Asamblea Nacional Constituyente que fue electa el 30 de julio de 2017. Aunque se dicen adversarios, y públicamente se tratan como enemigos, a veces a uno le parece que el gobierno y la oposición de vez en cuando trabajan de acuerdo. Un detalle interesante, es que el 09 de enero de 2017 la AN declara el ABANDONO DEL CARGO por parte del Presidente Nicolás Maduro.

El estribillo del abandono del cargo continuó hasta que Juan Guaidó llegó a la Presidencia de la AN, el 05 de enero de 2019. Lo cierto es que el 23 de enero de 2019 Guaidó se auto-juramentó en una plaza como presidente interino basando su decisión en el artículo 233 de la CRBV, que plantea las causales para considerar la AUSENCIA ABSOLUTA del Presidente de la República. Al leer ese artículo uno cae en cuenta que la repetición como loros del abandono de cargo desde el 09 de enero del 2017 era preparar psicológicamente al país para el acto inconstitucional que pensaban cometer. Nos queda la duda, si esta carambola política de la oposición está relacionada al hecho que el Presidente Maduro adelantó su reelección para mayo del 2018, y después que ganó esos comicios, no se juramentó para ese nuevo mandato, sino que continuó hasta febrero de 2019 con el período que había iniciado el Presidente Chávez en Octubre del 2012. ¿Podrán los abogados constitucionalistas explicarnos estos enredos?

Probablemente muchos ciudadanos no se preocuparon por analizar la letra del artículo de la CRBV que convirtió a Guaidó en Presidente encargado. La indiferencia ciudadana es parte del problema político del país. Art. 233. "Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por sentencia del TSJ, su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el TSJ y con aprobación de la AN, EL ABANDONO DEL CARGO, DECLARADO COMO TAL POR LA ASAMBLEA NACIONAL, así como la revocación popular del mandato. Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente o presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo presidente o presidenta, SE ENCARGARÁ DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA EL PRESIDENTE O PRESIDENTA DE LA ASAMBLEA NACIONAL…"

En lo que se destaca en mayúscula pareciera estar la interpretación sesgada o interesada, que "convirtió a Guaidó en Presidente encargado", y al ser apoyado por la derecha internacional se dedicó a nombrar en el "exilio" gabinete de gobierno, embajadores, comisionados, solicitar sanciones para su Patria, recibir ayuda humanitaria para Venezuela, administrar y supuestamente apropiarse de recursos de empresas venezolanas en el exterior, como es el caso de CITGO en USA y Monómeros en Colombia.

Hoy 23 de enero del 2021 se cumplen dos años del fulano interinato. En Venezuela hubo elecciones parlamentarias el 06 de diciembre del 2020 y Guaidó ya no es diputado, pero la derecha internacional, aparentemente, lo sigue reconociendo como presidente interino. La verdad que esto sería un buen tema para la sección "AUNQUE UD NO LO CREA de Ripley. No queda la menor duda que algunos políticos transforman la política, de una ciencia para servir al prójimo a una ciencia para tender trampas y cometer tropelías. Como sociedad, algo tenemos que hacer para evitar o al menos rechazar este tipo de barbaridad.



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Antonia Muñóz


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