Revolución-marxismo-cristianismo

La incorporación de los cristianos al proceso de liberación que se gesta en la alborada del siglo XXI, tiene sus raíces en América Latina en las décadas de los 60 y 70 de la última centuria del siglo pasado (XX), sin duda la más prolifera en producción de documentos, manifiestos, proclamas, reflexiones y acciones transformadoras, testimonio claro de la emergencia de una nueva y radical conciencia revolucionaria, pasando por la “toma de conciencia” y de la “denuncia profética” de las injusticias y explotaciones que ha vivido el pueblo Latinoamericano, sin duda la TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN o mejor dicho como algunos sacerdotes la llamaron “ la reflexión teológica en el contexto de la liberación”, es digna de revisar-estudiar-discutir-debatir y profundizar, pues no podemos ignorar los aportes que han dado y el llamado es a seguir produciéndola, para la construcción de una sociedad más humana, solidaria, y fraterna, donde la explotación de la clase dominante (económica) deje de alimentarse del cuero, el sudor y de la sangre de los pueblos oprimidos en el oprobioso y deshumanizante sistema capitalista reinante, como bien lo planteó Luis Rivera Pagán en su obra: “Teología y Marxismo”,La meta es la creación revolucionaria de una nueva sociedad donde desaparezca toda huella de explotación del hombre por el hombre”… “El Marxismo no es ateo por impulso deicidas. Lo que está realmente en juego no es la existencia de Dios, sino la del hombre. La crítica de la religión de Marx parte de una perspectiva humanista-revolucionaria. No es la muerte de Dios, sino la liberación del hombre lo buscado”.

Los teólogos de la liberación, asumieron el Marxismo como el instrumento científico de análisis y transformación de la realidad, los cristianos revolucionarios lo entendieron como la ciencia de la historia y como fundamento de una teoría revolucionaria que se va aprendiendo en la misma praxis que se va construyendo y rehaciendo en un proceso revolucionario ininterrumpido.

Ahora bien, la participación de los cristianos en el proceso de liberación en Latinoamérica se alimentó de los aportes de teólogos como; Hugo Assmann, Gustavo Gutiérrez, Luis Rivera Pagán, Pablo Richard, José Míguez Bonino, Luis G. del Valle, Jules Girardi, Pedro Casaldaliga, Guillermo Blanco, Gonzalo Castillo, Leonardo Boff, entre otros…, sin duda fueron muchas las organizaciones-Grupos-y Movimientos en que se convocaron los cristianos para manifestar sus firmes posiciones con respecto al proceso de liberación-revolución que vivía nuestro pueblo oprimido – Latinoamericano en las décadas del 60 – 70 y 80, se levantaron organizaciones como; Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo de Argentina - ONIS del Perú – Golconda de Colombia – ISAL de Bolivia – Secretariado de Cristianos por el Socialismo de Chile – Grupo Ecuménico EXODO de Costa Rica – el Movimiento Sacerdotes para el Pueblo de México – entre otros…, editaron la revista Cristianismo y Sociedad y realizaron el I Encuentro de Cristianos por el Socialismo en Santiago de Chile, entre el 23 al 30 de Abril de 1972.

Citaremos acá algunos extractos del contenido del Documento Final de ese I Encuentro, que para nuestros tiempos aún retumba en la realidad de nuestro continente Latinoamericano y mucho más allá…

Las estructuras de nuestra sociedad deben ser transformadas desde la raíz. Hoy más que nunca urge hacerlo porque los usufructuarios del orden injusto en que vivimos, defienden agresivamente sus intereses de clase y se valen de todos los medios… para impedir que se opere una transformación revolucionaria. Sólo mediante el acceso al poder económico y político, podrá la clase hoy explotada, construir una sociedad socialista, sin opresores ni oprimidos, en que se dé a todos las mismas posibilidades de realización humana.

A través de la creciente agudización de la lucha de clases se hace claro que hoy día en América Latina existe sólo dos alternativas posibles: capitalismo o Socialismo. Por otro lado, al interior mismo de los diferentes países se manifiesta el fracaso histórico y la imposibilidad de posiciones intermedias entre el capitalismo y el socialismo, así como todo tipo de reformismo.

La construcción del Socialismo es un proceso creador, una teoría crítica, en constante desarrollo y una práctica revolucionaria, que pasando por la toma del poder político por parte de las masas explotadas conduzca a la apropiación social de los medios de producción”.

Como podemos ver están vivos esos planteamientos que nos convocan y es necesario en nuestro proceso revolucionario profundizar la discusión, el debate, la crítica, la autocritica para dilucidar las grandes tareas revolucionarias a construir… y es el sujeto revolucionario la COMUNA la llamada a construir el nuevo hombre la nueva mujer, la nueva sociedad, el nuevo ESTADO COMUNAL SOCIALISTA, que no nos distraiga la baja de precios, el consumismo, el reformismo, el camino revolucionario es la democratización de la economía en manos del PODER POPULAR - Las COMUNAS.

Terminamos estas líneas de reflexión con un llamado del Teólogo Luis Rivera Pagán en su obra “Aportes del Marxismo”.

La liberación es tarea de los oprimidos, no toca a la clase dominante o a un grupo mesiánico la liberación”.

nestorhred@gmail.com

 

 



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Néstor Hugo Angulo


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