En estos tiempos de adversidad, es fundamental que los venezolanos nos unamos en torno a nuestros líderes, aquellos que defienden la soberanía y el bienestar de nuestra nación. La agresión imperial que ha sufrido Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira a manos del imperialismo norteamericano ha dejado cicatrices profundas en nuestra sociedad. Las muertes de civiles y militares inocentes, así como la destrucción de infraestructuras públicas y privadas, son un recordatorio doloroso de la lucha que enfrentamos.
El 3 de enero, en plena madrugada, se perpetró un ataque que no sólo buscó desestabilizar nuestro gobierno, sino que también secuestró a nuestro Presidente Constitucional, Nicolás Maduro, y a su esposa, la Primera Combatiente Cilia Flores. Esta situación es inaceptable, y aunque hoy parece un mal sueño, es una realidad con la que debemos lidiar. Sin embargo, los venezolanos hemos demostrado una resiliencia admirable: seguimos avanzando y manteniendo viva la llama de la Revolución Bolivariana.
En este contexto, es crucial reconocer el papel fundamental de la Dra. Delcy Rodríguez. Como Vicepresidenta y Presidenta encargada, ella ha asumido la responsabilidad de guiar al país en estos momentos difíciles. Su liderazgo es un faro de esperanza y determinación en medio del bloqueo imperial que ha intentado asfixiar nuestra economía y socavar nuestro desarrollo. La Dra. Rodríguez no solo es una líder política; es la arquitecta del crecimiento y desarrollo económico de Venezuela, trabajando incansablemente para superar los obstáculos que nos han impuesto.
Es nuestra tarea colectiva exigir la liberación de nuestro Presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores. Debemos alzar nuestras voces contra la agresión imperial y militar que hemos sufrido. Asimismo, es imperativo mantener el poder en nuestras manos, tomando decisiones valientes y necesarias para el futuro del país. Aunque algunas decisiones puedan parecer incomprensibles en el momento, debemos tener claridad política para entender el contexto y actuar con determinación hacia nuestros objetivos.
Como líder emergente de la Revolución, creo firmemente que nuestra prioridad debe ser la unidad. Debemos confiar en Delcy Rodríguez como nuestra Presidenta encargada y trabajar juntos como pueblo para sacar a Venezuela adelante. La historia nos ha enseñado que solo a través de la solidaridad y el compromiso colectivo podremos enfrentar los desafíos que se nos presentan.
Hoy más que nunca, apoyemos a Delcy Rodríguez y apoyemos a Venezuela. Es hora de demostrar que somos un pueblo fuerte, resiliente y decidido a luchar por nuestro futuro.
¡Viva la Revolución Bolivariana!
¡Viva Venezuela!