Contigo siempre en mi corazón

Alfonso Cano será automática tu resurrección

No se trata de si te equivocaste o no de vía para alcanzar el sueño de igualdad, fraternidad y posibilidades de vida solidaria para todos, que solo se empecinan en perseguirlo los escasos seres de tu estirpe, formados para la entrega total hacia la construcción de una auténtica patria libre, en medio de la aridez de este planeta, que progresivamente, sin que el ímpetu de nuestros semejantes cobre suficiente fuerza para impedirlo, nos va dejando en el abandono a los que no tenemos tu semblante de férreo capitán incansable, ajeno a la sórdida apetencia de la comodidad burguesa, inaccesible a rebeldías con causa , receptora de vicios alcahuetes de la indiferencia alienante , que fácilmente dejan en el olvido, las lecturas de los clásicos marxistas, contactos con la miseria del país, y al esfuerzo por absorber la claridad en la gradación de la conciencia social, en la cotidianidad del conflicto de clase. O, en el mejor de los casos, seres que en el vaivén de la sociedad “inconforme”, protestatarios de autobuses y mesitas de cafetín se suelen ubicar en el montón que opina “ellos lucharán por mi”, o “yo veré que ayudo por ahí”.

Pero, tu no Alfonso Cano, independientemente que los experimentados antecesores en guerra de guerrilla afirmaran el peligro de la caída en la lucha de tus iguale por el contorno masivo amenazante del imperio, tu ánimo te igualaba en tus analices, y el optimismo para obtener la victoria se sellaba en la emboscada que el enemigo de clase imperial y sus lacayos le tienen al pueblo colombiano, diariamente, desde antes, desde los tiempos de la traición de Santander al sueño unitario de Bolívar, desde los comienzos desprendidos de Marulanda, Raúl Reyes y el Mono Jojoy.

No vale decir ahora, que subestimaste o no las fuerzas del enemigo en su obstinada capacidad estratégica para sobrevivir al submundo imperial del cual el implacable tiempo le está cobrando su espacio en el universo, repleto, está el asqueroso imperio de estentorios gestos de desespero agresivo por arrancar de raíz lo que todavía ostentan los suelos de nuestras patrias mestizas. Aquellos hombrecitos hacedores de odio, esparcídos por las grandes metrópolis de oropel, de Europa y Norteamérica, abrigando destrucción en nombre de siglas portadoras de miedo como la aberrante OTAN y sus aliados, desconocen lastimosamente que un hombre de tu hidalguía logre pisar el mas alto escalón del ser humano, por tu excepcional dote de revolucionario cabal, y tal buenaventura me inclina al aporte de tu sacrificio, medido en la infinitud de espera de los pueblos oprimídos.

Que mas que tu exterminio físico lo hubiese dado Santos, Pinzones Uribe, o cualquier otro agente receloso del futuro indeclinable de los pueblos que no les pertenece, tu figura indeleble será moldeada en la memoria de tu Colombia, que crecerá infinita como tus quebrantos a la par de tu ejemplo, recogido en los hombre y mujeres que empuñaran por miles, tu pluma y tu fusil.

Rompesombra54@hotmail.com


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Iris E. Guerrero

Licenciada en Comunicación Social. Coordinadora General del periódico Quinta Parroquia.

 igquintaalternativa124@gmail.com

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