Salieron cuando se expropió Éxito

Los trapitos sucios en la UCV

Hay pedigüeños que demuestran sus necesidades, como los que se suben en los autobuses y bajan de la mula a las personas que, sabiendo que la mayoría de las historias que cuentan son falsas, les dan porque los venezolanos somos generosos por naturaleza. Estos pedigüeños destinan sus pírricos ingresos a comida, algunos a drogas o caña, y en alguna que otra tontería. Su hábito de pedir se debe a que, o son nómadas desarraigados de cualquier parte y se acostumbraron a recolectar, o sufren un trastorno mental o físico, son golpeados por el capitalismo que aún reina, por ahora, en nuestro país, o se dieron a la mala vida al rendirse ante las drogas y la mala suerte, que acompaña a los pobres en el sistema de explotación.

Pero hay pedigüeños de postín. Son los que nada necesitan, viven en el lujo, tienen sueldos injustificados y administran, para su propio beneficio, pingües presupuestos que el Estado les asigna. Entre estos burócratas llorones se destacan los “eminentes” ciudadanos que usufructan la UCV, por medio de la cual no sólo chupan al Estado, sino que también administran la Zona Rental, que les provee de incontables cantidades de dinero, de las que no rinden cuentas a nadie, dizque para estimular la investigación científica. Forman parte de una aristocracia que se turna y se negocia la participación en esos puestos, como cualquier otro privilegio. Entrar en la directiva de la UCV es, indudablemente, lograr que los PONGAN DONDE HAY. Y para eso necesitan crear la matriz de que la Universidad no forma parte del gobierno ni del Estado para rendir cuentas, pero sí para pedir, pedir y pedir.

A pesar de las fabulosas cantidades de dinero que, incomprensiblemente, el gobierno les sigue dando en tanto la Misión Sucre está en las tablas, y a pesar de las secretas sumas que reciben de la zona rental, el estadio universitario, el aula magna y otros negocios, estos llorones siguen pidiendo y pidiendo, y quejándose de que no tienen fondos. Siempre quieren más. Y se valen del chantaje de la presunta autonomía universitaria, para mantener “privados” los guisos que destapó el profesor Samuel Moncada cuando era Ministro de Educación, y los que aún no han salido al aire. En relación a la Zona Rental, un grupo de estudiantes de la UCV denunció a través de Aporrea, el 3 de junio 2009:

“- Mientras que las autoridades y algunos estudiantes marchan "luchando por el presupuesto", empresas privadas construyen en Plaza Venezuela gigantescas obras para nada académicas, que incluyen un terminal de autobuses de carácter privado y unos diez edificios de oficinas particulares, que sumarán al menos 148 pisos. El centro comercial tiene casi el mismo tamaño que el Sambil de Chacao, y los hoteles tendrán 900 habitaciones. La UCV tiene más de una decena de escuelas sin sede, y 7 mil de sus estudiantes viven fuera de Caracas o en habitaciones alquiladas, y muchos están indignados por la falta de preocupación de las autoridades en ellos”. (Ver Aporrea de esa fecha)
Denunciaban los estudiantes el escandaloso negocio de la zona rental, en tanto a las “autoridades” universitarias para nada les importaba que los estudiantes que no son ricos tuvieran que hacer milagros para vivir en Caracas.

¿QUÉ GANA LA UCV CON EL COMODATO A LOS COLOMBO-FRANCESES DE CATIVEN-ÉXITO ¡POR UN SIGLO ENTERO!?
Según el artículo 1.724 del Código Civil, “El comodato o préstamo de uso es un contrato por el cual una de las partes entrega a la Otra GRATUITAMENTE (mayúsculas nuestras) una cosa para que se sirva de ella, por tiempo o para uso determinados, con cargo de restituir la misma cosa”. Sin embargo, el Artículo 1.334° dice que “Los plazos concedidos gratuitamente por el acreedor no impiden la compensación.

Sabiendo la mentalidad neoliberal de la camarilla que dirige la UCV, es de esperarse que ese “uso gratuito” concedido a la multimillonaria transnacional franco-colombiana, le produjo dinero a alguien. ¿A la UCV? Eso está por verse, y debe ser investigado. DEBE ABRIRSE UNA INVESTIGACIÓN ACERCA DEL DESTINO DE LOS CUANTIOSOS FONDOS QUE LA ZONA RENTAL LE PRODUCE A LA MAFIA QUE DIRIGE LA UNIVERSIDAD, hoy día vencida por las sombras.
La autonomía universitaria ha sido hasta ahora la patente de corso que la oligarquía ha esgrimido para, por un lado poner la UCV al servicio exclusivo de sus intereses, como centro de adoctrinamiento burgués y como “teta” financiera que succionan sin parar. La privatización total de la universidad, que estaba en los planes del régimen neoliberal, fue detenida por el proceso revolucionario, pero sigue en las mentes de los conspiradores derechistas que medran en esa venerable institución, que nos pertenece a todos y a todas las venezolanas, pero que ellos tienen acaparada.

Es posible que esos derechistas inventen alguna argucia para revocar el comodato, ahora que COMERSO pasa a ser propietario de Éxito, de acuerdo con el decreto que firmó ayer el Presidente Chávez. Pero el Estado debe estar preparado para vencerlos, también allí.
Finalmente, sugiero a los abogados revolucionarios, a los compañeros de estudios jurídicos de la UBV y a las instituciones del Estado a las cuales competa, escudriñar en la Constitución y las Leyes, para buscar la salida legal que permita rescatar la Universidad Central de Venezuela para que, por fin, se ponga al servicio del pueblo. Estudiantes, profesoras y profesores decentes de esa casa de estudios que la amen y no sean cómplices de ese secuestro virtual, deben participar activamente en una gesta revolucionaria para que la UCV sea la CASA QUE VENCE LAS SOMBRAS.


andrea.coa@gmail.com


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Andrea Coa


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