14 de febrero de 2012.- El pasado 7 de febrero se conmemoró en la Misión de la República Bolivariana de Venezuela ante las Naciones Unidas la gesta patriótica del 4 de febrero, en un emotivo evento donde intervinieron el Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela, Embajador Jorge Valero, la Cónsul General de Venezuela en Nueva York, Carol Delgado y el activista venezolano William Camacaro del Círculo Bolivariano Profesor Alberto Lovera.
Durante la intervención la Cónsul Delgado hizo mención de los importantes aportes de Clever Ramírez, y de los acontecimientos que condujeron al 4 de Febrero. Por su parte, William Camacaro manifestó que para entender el 4 de Febrero había que remontarse a la rebelión popular del caracazo.
A continuación la intervención del Embajador Jorge Valero:
El 4 de febrero de 1992 renació Venezuela, renació la Gran República Bolivariana. Retornaron los soldados de la Patria Grande y su bandera, que hoy flamea con las ocho estrellas bolivarianas. El pueblo, al escuchar al Teniente Coronel Hugo Chávez Frías aquel memorable día, entendió que “por ahora” era para siempre.
El pueblo Venezolano vivía en el desengaño, desde el 23 de enero de 1958. Las manifestaciones y la protesta popular y democrática eran reprimidas en Caracas y otras ciudades del país. Se había autorizad a los cuerpos de seguridad del Estado “disparar primero y averiguar después.”
La llamada democracia representativa, producto del Pacto de Punto Fijo, mostraba evidentes signos de deterioro que se evidenciaban, en la profundización de las desigualdades sociales, el crecimiento de la pobreza, la desnacionalización del país, y la entrega de la soberanía nacional a las multinacionales y los poderes imperiales.
Miles de venezolanos ofrendaron sus vidas el 27 y 28 de febrero de 1989, para oponerse a las medidas neoliberales del gobierno de turno y del Fondo Monetario Internacional. El pueblo entonces tomó las calles en procura de una sociedad más justa y humanista.
Tres años más tarde, el 4 de febrero de 1992, los hijos de la patria enarbolaron de nuevo las banderas –con fuerza de pueblo- de la revolución bolivariana.
Desde entonces el proceso de cambios en el marco de la revolución democrática no se ha detenido. Por el contrario, avanza vigorosamente atendiendo las demandas de justicia y libertad que anidan en el alma nacional y contribuyendo a un nuevo proceso político de transformaciones que protagonizan los pueblos del Sur.
Allí está la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), declarando su solidaridad con el pueblo de Argentina en su justa reclamación de las islas Malvinas; denunciando la insidia imperialista en contra de Siria y exigiendo la soberanía de su pueblo; expresando su respaldo a la autodeterminación del pueblo puertorriqueño y reiterando su cooperación con el pueblo haitiano.
Allí está Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Naciones Latinoamericanas y Caribeñas (CEALC) fomentando la cooperación solidaria entre países hermanos. Y es que América Latina y el Caribe se han convertido en zona de paz y cooperación humanista.
El pasado sábado 4 de Febrero de 2012, en el marco de la celebración de los 20 años de la emancipación definitiva de Venezuela, el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías exclamó ante nuestro heroico pueblo:
“No daremos descanso a nuestros brazos ni reposo a nuestras almas, hasta que hayamos liberado definitivamente a nuestra patria del atraso y el subdesarrollo y hayamos construido en esta tierra el Socialismo de la nueva era, el Socialismo del Siglo 21”.
El 19 de abril de 1810 nació nuestra patria, y el 4 de febrero de 1992 revivió la obra del Libertador Simón Bolívar, para perpetuarse en la historia.
Muchas gracias.