Caparo en peligro por invasión, último bosque de los Llanos Occidentales de Venezuela

En los llanos occidentales de Venezuela se mantiene un pulmón vegetal rico en biodiversidad y hábitat de numerosas especies en peligro de extinción que representa el último relicto boscoso en esta región venezolana y que esta siendo fuertemente amenazado por las continuas deforestaciones e invasiones dentro de la Reserva Forestal Caparo en el estado Barinas.

La figura de Reserva Forestal en Venezuela es creada con el propósito de aprovechar de manera sustentable el potencial forestal presente en ella, sin menos cabo de las funciones de conservación, investigación y recreación, modo de no agotar el recurso y evitar o reducir los conflictos de uso. Para ello se requiere de un instrumento técnico-jurídico que se expresa mediante su Plan de Ordenamiento y Manejo de Uso que para la RF Caparo está en proceso de aprobación.

La RF Caparo está ubicada al este de la población de El Cantón, entre los Ríos Caparo, Sioca, Caparo Viejo y Apure, al Suroeste del Estado Barinas. Con una superficie original de 184.100 ha desde su creación en 1961 y a la presente fecha se estima una pérdida del 90% de su superficie original por acciones de deforestación y ocupaciones ilegales.

La Universidad de Los Andes, a través de su Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales inició en 1970 un conjunto de actividades de investigación en esta reserva y en el año 1983 firmó un Comodato con el entonces Ministerio del Ambiente, para el establecimiento de una Estación Experimental, la cual garantizó la preservación de 7.000 hectáreas de bosques representativos de los ecosistemas de los Llanos Occidentales, siendo esta Estación Experimental el último relicto ecológicamente viable de dichos bosques.

En la Estación Experimental Caparo existen especies de la fauna y de la flora en peligro de extinción, tales como: el jaguar, el mono araña, el perhuétamo y la caoba. Además, allí conviven otras especies representativas de la biodiversidad de los llanos tales como puma, venado, lapa, danta, báquiro, oso palmero, cachicamo, chenchena, pava de monte, cedro, saquisaqui, chupón, todo lo cual forma parte de la cultura y la idiosincrasia ambiental del pueblo de Venezuela y pone en evidencia el gran potencial ecoturístico de esta zona, como un eje de desarrollo endógeno para las comunidades allí presentes.

La Estación Experimental Caparo contiene cerca de 30 tipos de ecosistemas diferentes representados en una gran diversidad de tipos de bosques, esteros y sabanas. Resulta impresionante saber que en esas 7.900 ha que comprenden la Estación Experimental Caparo, se han registrado 547 especies de plantas con semillas que representan un quinto de la flora total de los llanos, lo cual en promedio son unas 93 especies de plantas superiores por hectárea. Adicionalmente se han reportado 97 familias de plantas con semillas las cuales representan el 26,7 % de este grupo taxonómico a nivel mundial y el 43,7 % para Venezuela. Las 220 especies árboles reportadas hasta el momento significan que uno de cada cuatro especies arbóreas de los llanos venezolanos está presente en la Estación. Se han registrado además 32 especies de líquenes y cerca de 60 especies de hongos. Según diversas investigaciones e informes de la ULA.

Así mismo, Caparo alberga una inmensa biodiversidad representada por 248 especies de Aves que representan el 38,5 % de especies de la avifauna regional, el 10,48 % de la nacional y el 2,7 % de la mundial. El número de murciélagos presentes en el área representan más de la mitad del total de las especies reportadas en todo el país, así mismo se encuentran representados numerosas especies de medianos y grandes mamíferos terrestres, el número de especies de ranas reportadas supera a los registros de toda la Orinoquia colombiana.

Esta diversidad de flora y fauna están protegidos por las leyes ambientales venezolanas, entre las que destacan la Ley de Protección a la Fauna Silvestre, la Ley Orgánica del Ambiente, la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, la Ley de Bosques, la Ley de Gestión de la Diversidad Biológica, la Ley de Aguas, así mismo existen otros medios de protección mediante la Estrategia Nacional para la Conservación de la Diversidad Biológica 2010-2020 y su Plan de Acción y el objetivo V del Plan de Gobierno del Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela.

Según el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso, redactado en el año 2012, y consultado por todos los Consejos Comunales de la Reserva Forestal de Caparo, (PORU, Articulo 15) el área de la Estación Experimental Caparo aparece como área para la CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD y la zona II (Artículo 16) aparece como ÁREA DE RESERVORIO DE BIODIVERSIDAD: Comprende aquellas áreas con relictos de bosque natural, asociados a cursos de agua, y otros ubicados en forma dispersa dentro de la Reserva Forestal Caparo.

En este último relicto boscoso y en algunos pequeños fragmentos de bosque de la reserva forestal se han observado varios grupos de un mono poco conocido en Venezuela, el mono araña marrón (Ateles hybridus) o mono mangalarga (nombre común en Barinas). Esta especie es muy importante para conservación ya que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a esta especie de mono araña en la categoría en Peligro Critico y según el Libro Rojo de la Fauna Venezolana se encuentra En Peligro, además está calificada por el Grupo de Especialistas en Primates de la UICN como una de las 25 especies de primates más amenazadas del mundo, lo que obliga a los Estados a desarrollar efectivas y eficientes políticas para su conservación

Esta especie vive solo en Venezuela y Colombia, son los monos más grandes de América tropical, se alimentan de una amplia variedad de frutas que comprenden el 83 % de su dieta y que encuentran en la parte superior de los árboles, por lo que desempeñan un importante papel como dispersores de semillas al consumir los frutos por completo. También polinizan algunas plantas, con lo cual contribuyen al mantenimiento de la dinámica ecológica de los bosques.

Recientemente la Universidad de los Andes declaro al mono araña como Emblema de la Estación Experimental Caparo, gracias al trabajo que lidera la Biólogo y Fotógrafa de Naturaleza Diana Duque quien se suma al llamado de la ULA de salvar Caparo, con un proyecto de conservación a largo plazo denominado Proyecto Mono Araña que inicio en el año 2013, para convertirse en ONG con el objetivo de salvar esta especie de las amenazas existentes en Caparo, y dar a conocer a la comunidad local, nacional e internacional el valor de este relicto boscoso para su conservación. Mediante este proyecto se han realizado importantes trabajos de investigación y educación ambiental, han podido realizar sus Trabajos de Grado estudiantes de Biología para completar su formación académica, han participado voluntarios de varios países, y ha llamado la atención internacional de otros investigadores y organizaciones, lo que demuestra la importancia de este relicto boscoso.

Desde l día 02 de enero de 2018, numerosas personas procedentes de poblados de los estados Barinas y Apure representantes de la Cooperativa "Embajadores de Cristo 777" ocuparon de manera ilegal el sector central del bosque, el cual constituye el área mejor conservada de la Estación Experimental. Las inspecciones realizadas en el sitio indican que estos ocupantes ilegales tienen campamentos logísticos en los lugares conocidos como Pica 8, Área 3, Área 4 y Caño Anarú, en los cuales se mantienen hasta la fecha. En los días posteriores a la invasión, se ha observado que continúa el ingreso de personas que buscan la misma finalidad. Estos invasores además alegan que realizaron una solicitud de esas tierras con fines agrícolas ante el Instituto Nacional de Tierras INTI el 18 diciembre de 2017 y están realizando solicitudes ante otros organismos que no tienen competencia legal en esta materia bajo falsos argumentos en contra de la ULA.

El estado Barinas tiene cerca de 1.398.000 ha de tierras con vocación eminentemente agrícola, lo cual representa el 40% de la superficie total de la entidad. De esta superficie, solamente 17% están ocupadas por el uso agrícola. El único fin de esta invasión en Caparo es crear bienhechurías para su posterior venta y reventa.

Anteriormente en el sector occidental de este último relicto boscoso existen 900 ha ocupadas desde 2002, siendo la mitad actual de la población compradores de las bienhechurías establecidas por los ocupantes iniciales, quienes deforestaron la mayor parte del sector entre 2004 y 2007. Esto fue denunciado por la ULA ante las autoridades competentes y en el 2007 hubo una decisión judicial que exigió la desocupación del área invadida. Esto nunca ocurrió y los ocupantes permanecieron en esa zona hasta el presente donde deforestaron 900 ha de bosque.

El día 31 de enero del presente año el Tribunal Penal de Primera Instancia estadal y municipal en funciones de control, aprobó la solicitud de medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía Décimo primera del Ministerio Público con Competencia Nacional en Defensa Integral del Ambiente, donde se solicita se implementen dispositivos de seguridad y prevención a los fines de atender cualquier situación en el área anteriormente señala y ese Tribunal en función de sus Competencias ordena al Comandante de Zona de Orden Interno de la GNB, al Jefe de la Coordinación de Guardería Ambiental de la GN, al Director Regional del MinEA, así como a los jefes del área administrativa y operativa de la RF Caparo y al Rector de la ULA ejercer las acciones pertinentes a los fines de cumplir con las medidas de seguridad y preventivas acordadas por ese Tribunal.

 

En este sentido se hace un llamado al Gobierno Nacional, Regional y Municipal, y a todos los poderes públicos, las fuerzas políticas del país, especialmente del estado Barinas, a las organizaciones ambientalistas y a toda la comunidad consciente de la importancia de preservar este último bosque de los llanos a exigir que se cumpla la decisión del Tribunal Penal de Primera Instancia estadal y municipal en funciones de control y que las autoridades competentes y asignadas por esa instancia den fiel cumplimiento a esa decisión, para lograr el rescate del área invadida.

Se solicita al Presidente de la República la firma y publicación en Gaceta del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU) de la Reserva Forestal Caparo, redactado en el año 2012, y consultado por los Consejos Comunales de la Reserva Forestal Caparo.

El bosque de la Estación Experimental Caparo representa el hábitat de varias especies en peligro de extinción por lo que es necesario protegerlo mediante un cambio a Refugio de Fauna lo cual garantizaría su permanencia en el tiempo.

Los Consejos Comunales de la zona y el Consejo Municipal del Municipio Andrés Eloy Blanco, conscientes del valor de toda esta diversidad biológica y de sus servicios ecosistémicos, han contribuido con su conservación y también han manifestado su rechazo a la invasión actual.

​*Bióloga

 

diana.duquesa@gmail.com



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