La participación en el proceso de la salud y la enfermedad

Para ser un médico Revolucionario,
Hay que tener una revolución….
DR.: Ernesto “Ché” Guevara


Desde el frente Revolucionario de la Salud del estado Zulia, hemos querido participar como un colectivo en la revolución de la salud. Una de las cosas que hemos hecho, como de mucha importancia, es dar a nuestro colectivo el nombre de Pedro Doria. Pedrito el de la facultad de medicina, el quien se fue a su pueblo San José de Perijá para estar al lado de su pueblo y su familia. Como médico y como luchador social conocía el concepto de salud, trascendió al consultorio en espera de que se fregara la gente para atenderla, ofrendó su trabajo y le costó la vida, también a su papá. Hoy aún huyen los autores intelectuales y algunos autores materiales de su asesinato y el de su viejo también llamado Pedro Doria. Si querían borrar su nombre no lo lograrán.



Los otros aspectos importantes tienen que ver con resaltar la revolución de la salud, donde un equipo de profesionales tenga las responsabilidades compartidas, de tú a tú, sin preeminencia entre las profesiones y con el resto de la comunidad. Resaltar el hecho de la salud como una exigencia constitucional, ayudando a crear la conciencia higienista frente a la unilateralidad del patologicista formado en las universidades. Ayudar a consolidar la ampliación de los niveles de atención, desde los mismos comienzos de nuestros estudios en la escuela de medicina de La Universidad del Zulia, a lo cual nos hemos mantenido fieles para establecer los preceptos de Alma Ata con el nivel primario de atención en la misma comunidad. Siguiendo ese eje nuestro apoyo a la Misión Barrio Adentro, a los compañeros cubanos y al ingreso de hermanos venezolanos como personal y sentimiento de este noble reto de materialización de esa atención primaria. No nos olvidamos que queremos se consolide un sistema nacional único de salud y asistencial de calidad.



El proceso de participación en la gestión integral de la salud y la enfermedad



En estos tiempos de finales de siglo XX y principios del XXI, Venezuela sufrió un viraje en su historia. Se fueron cultivando individualidades y colectivos quienes pedían más participación, un cambio en la estructura del estado y la instauración de una verdadera democracia. Como un rayo desde el cielo surge entre todos una figura, el comandante, ahora líder Presidente, se trata de Hugo Rafael Chávez Frías. Su llegada irrumpe el teatro de operaciones y nos da la oportunidad de hacer y aprobar entre todos la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV).



Uno de los ejes principales de la CRBV es la participación activa y protagónica en todos los temas del país (incluido la salud y la enfermedad), explicativa de la frase “Con Chávez Manda el Pueblo”. Además define una situación de estado socialista en el cual se nos permite deliberar y participar como poder constituyente o comunitario el destino de la patria, junto al poder constituido o gubernamental y con el poder económico o del sistema logístico.



La salud y la enfermedad



Uno de los preceptos de esta revolución socialista bolivariana es darle poder al pueblo, base para acabar con la pobreza y la exclusión. Una de las base de ese empoderamiento es el conocimiento, por lo cual para tener el poder en la gestión de la salud y la enfermedad, tenemos que entender y asimilar la temática de salud. Cada persona puede estar en la situación de salud o en la de enfermedad, situaciones que pueden mantenerse o variar según lo que heredamos genéticamente y las circunstancias a las cuales nos sometemos desde nuestra concepción hasta la muerte.



Son dos extremos, dos caras de una misma moneda y que debemos considerarlas en conjunto para conseguir la integralidad de su gestión. Nada hacemos con luchar contra las enfermedades sin establecer la salud. Es como un juego de fútbol metemos gol y obtenemos salud, nos meten gol y tenemos enfermedad. No podemos pasar el juego cuidando la arquería para que no nos metan gol y nunca procurar meter gol en la contraria. Es incompleto solo luchar contra las enfermedades sin procurar y mantener la salud.



La salud es el completo bienestar biológico (del cuerpo), psíquico (de la mente), social (de la verdad, de la relación entre la sociedad) y ambiental (de la realidad, de las leyes naturales, del ambiente) y no simplemente la ausencia de enfermedad. Esta definición es aceptada y certificada por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) y dice que la salud es un bienestar del humano (biológico y psíquico) y de su circunstancia (social y ambiental).



El humano es él y su circunstancia



El humano como dijimos es él, su cuerpo y su mente, consecuencia de la acción de la reproducción y sus leyes genéticas, sometido a unas circunstancias desde el propio momento de la concepción. La circunstancia en la que se desenvuelve un humano tiene dos escenarios que se entremezclan afectándolo y que tenemos que conocer. El primer escenario es la realidad, compuesta por las leyes naturales y sus niveles de organización que van en una visión reduccionista desde todo el Universo, hasta el ecosistema con sus tres fases: biotopo (lugar geográfico ocupado), hábitat (condiciones físico-químicas) y la biosenosis (conjunto de seres vivos, sus poblaciones creando la comunidad).



El segundo escenario es la verdad, un acuerdo entre los humanos, la llamada sociedad, su ordenamiento jurídico y sus culturas. Sus niveles de organización van desde el concierto internacional global (O.N.U., Organización de Países No Alineados, O.P.E.P.), continental (O.E.A.), Regional (C.A.N., CARICOM, MERCOSUR, PETROSUR, PETROCARIBE) y nuestra verdad nacional (C.R.B.V, leyes, decretos, ordenanzas, regiones, estados, subregiones, municipios, parroquias, comunidades, núcleos de atención básica, familias).



La salud dentro de la C.R.B.V.



Nuestra constitución contempla la salud como un derecho humano, que es parte o está incluido con el derecho a la vida. En la misma constitución se consagra como uno de los fines del estado venezolano el desarrollo humano y la garantía del bienestar del pueblo en la construcción de una sociedad justa, lo cual es salud como fin y como garantía. Diferente era el planteamiento de la constitución del año 1961 que solo nos garantizaba el derecho a ser atendidos en situación de enfermedad.



En un estado su rumbo o modelo lo define el juego entre los tres poderes, su participación y sus intereses. El poder constituido o gubernamental su interés es mandar, el poder económico o del sistema logístico su interés es ganar, el interés del poder del pueblo o constituyente es la salud (completo bienestar bio-psico-social-ambiental). Desde nuestro punto de vista, en el capitalismo la discusión es entre el poder económico y el gubernamental, con un poder constituyente arrasado, invitado de palo, predominan los intereses de mandar y ganar. En el Neoliberalismo el poder constituido o gubernamental cambia su interés a ganar, siendo ocupado por los personeros del poder económico o del sistema logístico, es por eso que privatizan todas las estructuras gubernamentales.



En el socialismo existe una participación del poder popular o constituyente en el sistema logístico o medios de producción y en los procesos públicos en su planificación, ejecución y control. En el comunismo, estado original de las comunidades, hay el empoderamiento del poder popular, convirtiendo los intereses de los otros dos poderes al suyo (la salud) ejerciéndolos. Nuestra C.R.B.V. nos faculta para participar en el sistema logístico y en los procesos públicos, define las formas de participar, por lo cual consideramos que se plantea un socialismo, el cual debemos ejercer, hacer efectivo o patentizarlo.



La política es la Medicina en grande



Un médico francés del siglo XIX, Virchow, se dedicó también a la política y definió que todas la acciones políticas dan o no bienestar a la comunidad, por lo cual “la política es la medicina en grande”. El modelo de estado, el modelo de desarrollo, la forma de gobierno, las políticas desarrolladas afectan de manera positiva o negativa a la comunidad. Nuestra constitución enmarca a todas ellas dentro del bienestar y el desarrollo humano, con derecho a la salud como un derecho humano, con líneas programáticas de gobierno que tienden a proveer ese bienestar bio-psico-social-ambiental.



Podemos decir, en estos términos, que la revolución socialista bolivariana es la medicina en grande y nuestro líder presidente Hugo Rafael Chávez Frías es nuestro jefe médico de la revolución. Falta que se tenga una plataforma de ejecución coherente con los nuevos rumbos, contemplado en el plan “La nueva etapa, el nuevo mapa estratégico” de la Presidencia de la República (17-11-04) en su ordinal 4, para obviar los paralelismos institucionales consolidando misiones y para oficializar el poder popular.



En Búsqueda de la salud



Anteriormente comparamos en forma exprofesa el binomio salud-enfermedad con un juego de fútbol. Ahora nos dedicaremos a decir cómo meter ese gol y como cuidarnos o recuperarnos de eso goles en contra. Tenemos un grupo de actividades que definen la obtención de la salud y la lucha contra las enfermedades.



La salud depende de una serie de factores, los cuales debemos conocer para fomentarlos. En el caso de la salud, se llama higiene a todas las actividades que tenemos que ejercer, en forma individual o colectiva, para desarrollarla o mantenerla. Una breve historia graficará un poco este concepto. Esculapio es el Dios de la medicina y tenía hijas, las más populares son panacea e higiene. Esta última reclamaba más atención por parte de su padre, el cual se la pasaba a tiempo completo curando a los humanos. Para lograr más tiempo libre para su padre, fue a la comunidad y preguntó a quienes gozaban de salud qué hacía para tenerla. Compiló una serie de reglas para obtener y mantener la salud y por ello se llaman la “reglas de higiene”. Higiene o Hygea es la diosa de la salud, la ciencia que estudia la salud también se llama higiene.



En nuestra C.R.B.V. en el artículo 83 se contempla que el estado (todos los poderes) garantizará la salud como parte del derecho a la vida, es decir que estamos obligados a ejercer la higiene para dar salud a ala comunidad. Este ha sido un asunto de difícil introducción incluso en los equipos de salud, no nos podemos quedar solamente en la lucha contra las enfermedades. La prevalencia de la medicina preventiva no es suficiente porque este concepto establece luchar contra las enfermedades antes de su aparición, no avanza hasta la provisión de salud. Las actividades para lograr la salud pueden buscarse en un eje conocido como seguridad, higiene y ambiente (SHA), pues tendremos que asistir a los procesos empresariales, incluida PDVSA, para aprender este enfoque.



La lucha contra las enfermedades



La patología o enfermedad es una situación alterada de la forma o funcionamiento del cuerpo. Su presencia afecta a las personas, a su familia y comunidad. Para enfrentarla tenemos una serie de actividades que se van nombrando según el nivel. Una enfermedad entonces presenta tres niveles: antes de aparecer o factores de riesgo, durante su desarrollo y luego de combatida o secuela. El primer nivel de la lucha contra las enfermedades es para identificar (control), disminuir o si es posible eliminar los factores de riesgo de estas. La lucha contra las enfermedades antes de aparecer se llama prevención.



Una vez establecida la patología o enfermedad, todas las actividades para luchar contra ésta en pleno desarrollo, se llama curación. Cuando ha pasado la enfermedad por autolimitación o por actividades propias de la curación y ha dejado una consecuencia, la lucha en este nivel, las actividades que se desarrollan contra la secuela se llama rehabilitación. Esta atención está señalada en el artículo 84 de la C.R.B.V.



La atención de la comunidad con higiene, prevención, curación y rehabilitación con la participación integrada (responsabilidad compartida) de los tres poderes (constituido o gubernamental, económico o del sistema logístico y popular o constituyente) es la atención integral de la salud y de la enfermedad y está implícita constitucionalmente. En nuestra C.R.B.V nos invita a ser el protagosnista de nuestra historia, en forma activa en los procesos públicos, en su formación, ejecución y control, para así lograr el desarrollo humano. No debemos apartarnos de los procesos públicos de salud y asistenciales, somos los más interesados en su moldeado y ejecución y debemos participar para ello.



La brecha o pasivo sanitario



Por años la situación de la población fue deteriorándose con el paso de gobiernos, hasta crearse una situación que se dio a llamar como la crisis hospitalaria o crisis de la salud. Solo un veinte por ciento de la comunidad gozaba de beneficios que le proveían salud y le auspiciaban la lucha contra las enfermedades con un nivel de calidad adecuado. El resto, un ochenta por ciento de las familias, carecía de sistemas de beneficio por lo cual no contaban con salud, asumiendo una vulnerabilidad inconmensurable. La mayor parte de las familias venezolanas presentaban enfermedad, la prevención no llegaba a todos y no tenían una plataforma institucional suficiente para la demanda de sus servicios de restauración de la salud.



Se propició un sistema solapado de privatización de los servicios sanitarios con participación alcahueta o inocente de miembros de la comunidad, so excusa de “por lo menos ofrecer un servicio a bajo costo” o anulando todo viso de servico especializados o tecnológicos, para lanzarnos a los servicios asistenciales privados. Además, la ciencia, tecnología e innovación del campo sanitario se volcó en una carrera alienada la cual estuvo más al servicio del comercio que del humano. Este sistema de tendencia global y neoliberal, ocasionó un descalabro poblacional con altos índices de morbilidad, alta mortalidad de algunos grupos etarios, insurgencia de enfermedades controladas en antaño.



Estas familias afectadas, excluidas del sistema de asistencia sanitaria conforman una deuda que saldar por parte de la revolución socialista bolivariana y la hemos llamado pasivo o deuda sanitaria. Es por ello que existe una inserción de actividades de apoyo a las familias venezolanas a través de los Departamentos de Desarrollo Social, como parte de una estrategia gubernamental central y que debemos defender como fundamento de nuestra revolución. Con la recuperación de la nacional empresa de petróleos (PDVSA), se crearon los departamentos de Desarrollo Social, para apoyar a las familias con necesidades asistenciales sanitarias, todas pertenecientes a esa brecha o pasivo sanitario. Existen dificultades de comprensión de esta realidad y hasta oposición por oscuros y mezquinos intereses que entorpecen el proceso de apoyo ofrecido por Desarrollo Social y que pudieran velar el objetivo primario de esta tarea y el apoyo a nuestro líder presidente.



Niveles de Atención



La salud pública en su fase asistencial presta su servicios de diferentes formas y cada una se han llamado los niveles de atención sanitaria. Son tres niveles, cada uno con una característica, debiendo ser complementarios y formando un sistema. El nivel terciario de atención se caracteriza por unas edificaciones capacitadas para tratamiento continuo, totalmente supervisado bajo régimen de hospitalización, son los hospitales. En el nivel secundario es característico las actividades sanitarias ambulatorias. Está constituido por los tradicionales ambulatorios, consultorios populares, centros de diagnóstico integral y centros de rehabilitación integral. El nivel primario de atención se desarrolla en la comunidad habitacional o laboral. Es el nivel propiciado por la Cumbre Mundial de la Salud, reunión realizada en septiembre de 1978 en Alma Ata.



En la cuarta república se hicieron esfuerzos tenues para cristalizar el ciclo completo de atención, solo se le dio importancia a los niveles secundario y terciario. La importancia fue cediendo hacia el extremo de la expropiación y privatización, indudablemente no podían desarrollar el nivel de atención terciario que era contrario al modelo de dependencia tecnológica y comercial.



Modelos de atención



Igualmente la atención de salud y la asistencia sanitaria obedecen a modelos socioeconómicos y políticos. Existen tres modelos de atención se salud y asistencial sanitaria, el modelo capitalista, el socialista y el comunista. El primero tiene un modelo clientelar que cancela todos los servicios recibidos, si no paga no los recibe. Este modelo está representado por los hospitales, las clínicas y consultorios privados, los sistemas de medicina prepagado y los seguros de hospitalización, cirugía y maternidad.



El modelo socialista se desarrolla a través de la realización de un sistema asistencial el cual es auspiciado por los trabajadores en general o de un sector en particular. Es nuestro seguro social (I.V.S.S.), es el IPASME, S.M.O. de L.U.Z. entre otros. El modelo comunista es cuando el gobierno en función y representación del pueblo asume el sistema de atención sanitario, el cual es completamente “gratis” al momento de utilizarlo algún ciudadano. Este modelo comunista está llevado en Venezuela por el ministerio de salud, las comisionadurías de salud de cada entidad y por Barrio Adentro.



La crisis de salud se estableció con la aplicación de presupuestos cada vez mas precarios, reconduciéndolos, a veces hasta rebajándolos. La comunidad va a solicitar un servicio de atención sanitaria y está suspendido por falta de presupuesto. Entonces se crearon las juntas sociocomunitarias y sociosanitarias, entes multidisciplinarios de los ambulatorios y hospitales con participación de representantes de la comunidad. Estos “representantes” no eran expresión genuina de la comunidad por cuanto eran elegidos de una forma extrañamente escondida, aceptaban y validaban un proceso de privatización de los servicios de atención sanitaria.



La reacción de la comunidad ante la presencia de un cobro o “colaboración” por los servicios sanitarios era obvia, va buscando un servicio gratuito y se consigue lo contrario. Esto creó una neurosis colectiva y a pesar de ello siguió el proceso de privatización. Fue esta una de las razones entre otras del cambio de actitud de la comunidad venezolana, quien indefensa optó por apoyar al comandante, nuestro actual líder presidente. Se comenzó una campaña mediática, descalificando a los modelos socialistas y comunistas, acusando de inoperantes a los gobiernos, promoviendo la administración privada, modelo capitalista de atención sanitaria.



Solidaridad con el pueblo de Venezuela



Luego de la intentona canalla, días tristes de abril de 2002, el alcalde de Libertador Freddy Bernal y su equipo, junto al Colegio de Médicos Metropolitanos con Fernando Bianco al frente, establecen fallidamente un sistema de atención primaria en los barrios cerranos de Caracas. Con el apoyo de la Presidencia de la República activan un plan salvador de aquél, surgido para apoyo al pueblo que asistió al rescate de su líder presidente. Ese plan contempló la venida de personal sanitario del país caribeño de la revolución de los sesentas. Ante el éxito del plan de atención primaria el mismo presidente Chávez celebra y adopta para todo el país con el nombre de Misión Barrio Adentro como política primordial para saciar la necesidad social de salud en especial a los sectores más excluidos.



Cuba es un país como poco con experiencia en atención primaria de salud, en apoyo a otros países. Recordemos que entre su currículo comienza desde 1963 apoya a los países africanos y latinoamericanos, se cuenta además la formación de la facultad de medicina de Yemen. Expertos en atención de desastres, ya habían ayudado a Venezuela y ahora ante una emergencia que data de 1978 (cumbre de la salud de Alma Ata), se activa el convenio Cuba-Venezuela para beneplácito de nosotros. Hoy por hoy barrio adentro ha hecho que tengamos un profundo agradecimiento al pueblo cubano, a su líder Fidel Castro, a su personal de salud que ha venido a derrochar atención primaria de salud.



Aún no se logra la conciencia total sobre la Misión barrio Adentro, en la mañana se despliegan actividades asistenciales y en la tarde se hacen actividades higienistas y de cobertura de cada hogar, de cada familia. La incomprensión de la dinámica nos ha llevado a algunas personas a seguir las consejas de los opositores de la Misión quienes dicen que barrio adentro no quiere atender a la gente en la tarde en los consultorios populares.



Cambio de pensamiento



El régimen universitario de formación de profesionales del área de la salud, cultiva aún un profesional para atender las enfermedades de los individuos en los niveles de atención secundario y terciario. Como se dijo al principio se ha obviado muchas cosas que trastocan el desarrollo de una medicina mas adecuada. Por ejemplo se obvia a la unidad básica de la sociedad que es la familia y a la comunidad como nivel de organización social. También se omitió la formación higienista para fomentar y mantener la salud, también la atención primaria.



La educación formal desarrollaba un ciudadano con alta carga de cuarta república, la primaria, secundaria, universidad y postgrado, mientras más se estudiaba más carga se tenía de cuarta república y por lo tanto es resistente a las exigencias de los nuevos planteamiento. Quizás esto explique la tendencia de tantos profesionales de la salud a oponerse a la atención primaria de salud, modelo que está apuntalado por los compañeros cubanos, acusándoles de exprofesos y de quita puestos, siendo que ante los convenios de nuestros países se patentiza las garantías respectivas de acreditación y la atención primaria no exime la atención secundaria y terciaria, ocupada por los profesionales venezolanos.



Tenemos que empezar un cambio de actitud, un nuevo pensamiento, un nuevo camino. Es evidente que el modelo anterior fracasó y debemos intentar un nuevo modelo, debemos construir el nuevo ciudadano con conciencia colectiva sobre la individualidad y de atención integral sobre la atención asistencial para enfrentar la enfermedad. Debemos formar un nuevo ciudadano con deseo de participación responsable y con sentido de pertenencia al poder del pueblo o constituyente junto a los otros poderes sectores de nuestra nación. Debemos recordar y apoyarnos en la educación robinsoniana de la formación de un ciudadano capaz de apoyar a la construcción de una sociedad con justicia social.



Organización de la comunidad



La atención primaria de salud exige que un núcleo de atención primaria sea atendido por un equipo primario de salud y con una organización comunitaria llamado comité de salud. En una comunidad habitacional se debe dividir en núcleos de atención primaria compuesta por doscientas cincuenta familias. Para los concejos comunales se ha determinado en la ley que sus núcleos de atención en áreas urbanas van de doscientas a cuatrocientas familias.



Una vez definido el ámbito, sugerimos que tanto el equipo de salud como el comité de salud en conjunto, se de una nomenclatura a cada manzana o edificio, a cada casa o apartamento, a cada persona y mascota que habiten en ese hogar. Así se puede planificar las actividades y no estar improvisando, aventurando ante cada jornada, práctica que debe desaparecer por cuanto es la expresión de una planificación fallida.


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Elio Ríos Serrano


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