Desarrollo Marxiano del Capital

“Una nación puede y debe extraer enseñanzas de la historia de otra. Aunque una sociedad haya llegado a    encontrar la pista de la ley de natural que preside su movimiento…no puede franquear de un salto las fases de su desarrollo natural, ni abolirlas por decreto. Pero puede acortar el período de gestación y atenuar los dolores del parto.”

Prefacio de la Primera Edición Alemana de Das Kapital ´.

Añadamos que la ley natural del desarrollo de la sociedad burguesa descubierta por Karl Marx y expuesta en su obra “Das Kapital” es la lucha entre patronos y asalariados, y de paso, sin intermediación de gobiernos burgueses ni de líderes no asalariados. Una lucha que no parte de disposiciones gubernamentales ni del Derecho Positivo como tampoco de expropiaciones precipitadas ni de abolición de la propiedad privada. Curiosa y sorpresivamente  no fue así como Marx planteó el problema obreril.

Es que por la pista de esa ley natural han caminado todos los apologistas del sistema capitalista. Ellos se nutrieron proficuamente de los aportes literarios  marxianos, los hicieron suyos y de los patronos, infiltraron todos los movimientos sindicales, aconsejaron interesadamente a los revolucionarios con aspiraciones gubernamentales, etc., y han terminado alargándole la vida al período de gestación de este sistema y agravando los dolores del potencial parto que se avecinaría.

La lucha de clases abordada por Marx es simplemente la puja  cotidiana entre un insaciable capitalista, acumulador impertérrito, y un asalariado que tiende a derivar en lumpen y en el mejor de los casos a salir de las fábricas burguesas tan pobre como cuando entró  a ellas, es decir a perpetuar su condición de  asalariado, y el patrono a potenciar su condición de amo de  empresas. Digamos que se trata, más bien, de una lucha pacifista, de una renovada negociación del salario ante la permanente disconformidad que   sufre el trabajador al ver cómo todos los días .él sigue pobre y su patrono más rico

Cómo se mueve el capital es materia conocida pero trataremos de simplificar su curso: Así, un capitalista Q invierte un capital  Y,  y al  colocar su producción  ve acrecentado su capital hasta Y + una porción de dinero que sólo en parte dedica a su consumo personal, y el resto lo ahorra. Este ahorro debe usarlo de alguna manera, entonces opta por agrandar su empresa y hasta la plantilla de sus asalariados, o por permitir que otro inversor lo haga por intermediaciones financieras. Estos dos capitalistas obviamente obtendrán nuevos ahorros, harán nuevas sobreinversiones y así discurre el movimiento del capital de manera explosiva y natural  o socialmente por  inercia.  

Cuando los gobiernos asesorados por falsos revolucionarios o por los apologistas burgueses se dedican a presionar al capitalista mediante obligaciones forzosas que atenten contra su rentabilidad y contra su propiedad privada, surgen  las luchas políticas, los desórdenes sociales y los aspavientos electoreros cuyo resultado es el cambio de gobiernos en lugar de cambios en el sistema.

Los sindicalistas presionan por mayores salarios, refuerzan así el sistema capitalista y viabilizan que este vaya cubriendo sus fases naturales. Entonces, los  asalariados terminan recibiendo mayores salarios, para ello el capitalista realiza mayores inversiones, aspira   y obtiene mayores ganancias, y al final el sistema termina robustecido.

Mediante esa  falsa lucha entre gobernantes y capitalistas, y con la escenificada anualmente entre sindicalistas y patronos se  entorpece   la inercial marcha del capital al terminar abortando su gestación, al provocar y estimular el renacimiento de las empresas capitalistas y alargándole su gestación lejos de acortárselo como sugirió Marx en el prefacio de arriba.

Corolario: Que las empresas capitalistas den todo lo suyo, que desarrollen todo su potencial local, regional y mundialmente. Imaginemos que sus ahorros seguirán creciendo, que estos necesitarán más mercados hasta que este se agote por causa de una transnacionalización y universalización geoeconómica de la lucha o relación obreropatronal. Al llegar a ese punto no habrá  mercado donde colocar esos gigantescos ahorros, el dinero atesorado se devaluará, los asalariados escasearán, el sistema se trancará, el parto sobrevendrá y deberá adoptarse una nueva manera de vivir fuera del gobierno económico burgués. Tal es la enseñanza de de la historia de los países que se han dedicado a acabar con un capitalismo sólo y equivocadamente a punta de frenar su desarrollo antes de que este cubriera las debidas fases naturales de  su desarrollo.


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Manuel C. Martínez M.


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