El anteproyecto modifica entre otros el artículo 32 de la LPI, que
recoge el derecho a cita. Según añade textualmente la nueva redacción
de la ley, “Las recopilaciones periódicas efectuadas en forma de
reseñas o revista de prensa tendrán la consideración de citas. No
tendrán tal consideración las recopilaciones de artículos periodísticos
que consistan básicamente en su mera reproducción cuando dicha
actividad se realice con fines comerciales”.
Para Alfonso Rojo, director de Periodistadigital.com,
“todo este movimiento parte de los grandes periódicos”, pero asegura
que esta reforma no les afectará: “Nosotros no hacemos una mera
reproducción con fines comerciales”. Según Rojo, “cuando se reproduce
un artículo, se produce un enriquecimiento del original, que es lo
mismo que hacen los periódicos de papel. En nuestro caso, se le pone el
enlace, se le añaden fotos, se pone el artículo en contexto”.
En opinión del director de Periodistadigital.com, el comportamiento de
su medio “no es muy distinto a lo que hacen los periódicos de papel con
The New York Times” y “no puede haber diferencias entre el papel e
Internet”.
Gumersindo Lafuente, director de elmundo.es,
afirma que “lo que hace Periodista Digital es piratear contenidos de
forma sistemática tanto de El Mundo como de elmundo.es”. En su opinión,
el comportamiento de Periodista Digital ya es ilegal con la actual
legislación, pero la reforma del derecho a cita lo dejará aún más
claro: “Nos hemos dirigido a Periodista Digital en varias ocasiones
para que dejen de hacerlo”.
Según el director de elmundo.es, “en la historia del periodismo siempre
se han usado reportajes, fotos y artículos de otros medios pagando; lo
que hace Periodista Digital es lo mismo, pero sin pagar”.
La mayoría de los medios de papel no comparten la opinión de Alfonso
Rojo. Recoletos, Prisa, Vocento, Grupo Godó y Unedisa crearon en 2002
Gedeprensa, una sociedad con la que defender de forma conjunta sus
derechos de autor. Gedeprensa pretendía comercializar en exclusiva los
“press clipping” de los diarios de sus socios, pero fue bloqueada por
el Tribunal de Defensa de la Competencia hace un año y hoy permanece
sin apenas actividad.
Para Eduardo Bendala, presidente de Gedeprensa, tanto
Periodistadigital.com como las empresas de “press clipping” no hacen un
uso legal del derecho a cita y “podrían ser demandadas en los
tribunales” con la actual legislación.
El negocio del “press clipping”
La nueva ley no sólo se lo pondrá más difícil a los medios que,
amparándose en el derecho a cita, reproducen artículos de otros.
También complica el negocio a las empresas de “press clipping”, que
elaboran resúmenes de prensa a la carta para empresas.
Según Jesús Valbuena, director de desarrollo de negocio de una de estas
empresas, Acceso Group, su negocio no es revender los contenidos de los
diarios, sino avisar a sus clientes dónde se habla de ellos. “Si se
cambia la ley, pueden pasar dos cosas: que proveamos a nuestros
clientes del contenido de los editores, después de acordar un precio
con los editores, o que nos pase como en los países nórdicos, donde no
hay acuerdo y únicamente se venden informes sobre lo que sale en prensa
sin reproducir el artículo en cuestión”, asegura Valbuena.
La reforma de la LPI ya está en marcha y el Ejecutivo asegura que
estará lista en menos de un año. Según fuentes de la Administración,
existen tensiones entre el ministerio de Cultura y el de Industria
sobre la redacción definitiva de este texto que es clave en el Plan
Antipiratería.
La reforma cuenta con el apoyo de la industria discográfica y las
entidades de gestión de derechos de autor. Pero preocupa tanto a
asociaciones de internautas y consumidores como a empresas de
tecnología. Desde el ministerio de Industria no quieren que, por
proteger los derechos de autor, se limite el desarrollo de la Sociedad
de la Información o se criminalice a una amplia mayoría de los
internautas.
En opinión del abogado Carlos Sánchez Almeida,
experto en ciberderecho, esta reforma del derecho a cita es una
invitación a los medios para que apoyen la reforma. “En los próximos
meses, la prensa tradicional va a hablar muy bien de la nueva Ley de
Propiedad Intelectual, tiene razones para estar agradecida”, asegura el
letrado.