Fundalatin exhorta a Bachellet llamar al cese del bloqueo a Venezuela

La Fundación Latinoamericana por los Derechos Humanos y el Desarrollo Social (Fundalatin) exhortó a la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los DDHH, Michelle Bachellet, a realizar un llamado urgente al Gobierno de Estados Unidos para que cese el bloqueo de gasolina a Venezuela, «el cual está impactando la distribución de alimentos y medicamentos, así como el traslado de las personas a los centros de salud».

Así lo denunció Fundalatin través de una misiva dirigida a Bachelet y publicada en la red social Twitter.

«Denunciamos ante la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachellet, que Estados Unidos bloquea el ingreso de insumos para la producción de gasolina en Venezuela, generando sufrimiento a la población en medio del COVID-19. El bloqueo es una acción inhumana», enfatiza Fundalatin.




Asimismo, alertó que el bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos contra Venezuela para impedir ingreso de gasolina «afecta a millones de venezolanos y venezolanas que se ven sometidos a pasar horas en largas colas esperando para recargar combustible, aumentando el riesgo de contagio del Covid-19».



«No existen excepciones en la aplicación de las medidas coercitivas unilaterales, no son de naturaleza selectiva sino que impactan a todos los venezolanos por igual, sin ningún tipo de discriminación. Son una flagrante violación masiva del derecho a la salud y del derecho a la vida de toda la población», expresa.

A continuación el texto de la misiva:

Estimada Sra. Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos HumanosPresente.- Ante todo, reciba un cordial saludo.

Por medio de la presente, la Fundación Latinoamericana por los Derechos Humanos y el Desarrollo Social (FUNDALATIN), denuncia una vez más los graves e inhumanos efectos que han tenido las medidas coercitivas unilaterales —denominadas sanciones- sobre los derechos humanos de la población venezolana, especialmente en medio de esta pandemia del COVID-19 que azota al mundo.

Cada medida ejecutada por el Gobierno de los Estados Unidos contra Venezuela ha provocado el sufrimiento de la población y representa un azote colectivo para cada uno de los venezolanos y venezolanas que se ven obligados a padecer la falta de medicamentos, alimentos e insumos básicos para su subsistencia, afectando especialmente a sectores de especial protección como niños, niñas y adolescentes, mujeres embarazadas, adultas y adultos mayores, personas con discapacidad o enfermedades crónicas, entre otros.

A esta realidad, ahora se suma la nueva medida del Gobierno de los Estados de prohibir que Venezuela pueda comprar los insumos necesarios para la producción de gasolina, además de amenazar a proveedores internacionales con sancionarlos si venden dichos insumos para la refinación de combustible en territorio venezolano. Dicha medida tiene un efecto dramático y perjudicial sobre los derechos humanos de la población y resulta especialmente alarmante en medio de la emergencia que representa la contención del coronavirus en el país. Millones de venezolanos se ven sometidos a pasar horas en largas filas esperando para recargar combustible, afectando notablemente su calidad de vida y aumentando el riesgo de contagio del COVID-19.

Al respecto, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) ha identificado la falta de combustible como uno de los obstáculos que está afrontando la respuesta humanitaria en el país. En su «Plan de Respuesta Intersectorial de Preparación y Atención COVID-19», la OCHA ha destacado que «en el contexto venezolano es especialmente importante aumentar las posibilidades de importación de combustible y/o diluentes para su producción que atenúe la escasez de gasolina como mayor obstáculo de acceso humanitario».

Sin embargo, el Gobierno de los Estados Unidos ha desplegado buques de guerra en costas venezolanas que inhiben las posibilidades de que proveedores realicen transacciones comerciales o financieras con Venezuela, reduciendo las capacidades del Estado para importar los insumos necesarios para el combustible.

En una nota de prensa, la agencia de noticias Reuters, explicó que funcionarios del gobierno de Estados Unidos recalcaron el mensaje de «no gasolina» para Venezuela como parte de las medidas de «máxima presión» al país. En este sentido, reza la nota que «un funcionario estadounidense reconoció que se ha ejercido presión sobre algunas compañías como parte de los esfuerzos para lograr que reduzcan sus operaciones con Venezuela o, caso contrario, enfrenten sanciones secundarias de Washington’.

Adicionalmente, la imposición de estas medidas coercitivas unilaterales para impedir el acceso a la gasolina también está impactando negativamente la distribución de alimentos y medicamentos, así como el traslado de las personas a los centros de salud, incrementando el daño y el sufrimiento causado a la población civil en Venezuela y dificultando la respuesta del Estado ante la pandemia del COVID-19.

Especialmente, queremos denunciar ante ese organismo de derechos humanos que lamentablemente tuvimos conocimiento de la muerte de un niño de apenas 1 año de vida, quien el 3 de abril de este año no pudo ser trasladado a un hospital porque sus familiares no contaban con combustible.

El traslado del niño que debió ser inmediato tardó 24 horas, lo cual complicó su estado de salud. En una nota de prensa del diario El Impulso se reseña la trágica situación en los siguientes términos: «Familiares pasaron desde este jueves veinticuatro angustiantes horas en la búsqueda de alguien que los trasladada hasta el Hospital Pastor Oropeza de Carora desde el poblado Puricaure, Parroquia Las Mercedes, distante a media hora del primer centro asistencial de salud. El niño presentaba problemas estomacales y se encontraba muy débil. Finalmente, y al no encontrar un vehículo particular disponible por falta de gasolina, continuaron solicitando ayuda».

Es inhumano que, en medio de esta pandemia global, el Gobierno de los Estados Unidos continúe su persecución comercial y financiera contra Venezuela. Algunos todavía confían que las denominadas sanciones solo afectan a altos funcionarios gubernamentales, pero la realidad es que las medidas coercitivas unilaterales solo buscan el empobrecimiento y sufrimiento de toda la población venezolana.

No existen excepciones en la aplicación de las medidas coercitivas unilaterales, no son de naturaleza selectiva, sino que impactan a todos los venezolanos por igual, sin ningún tipo de discriminación. Son una flagrante violación masiva del derecho a la salud y del derecho a la vida de toda la población.

Es fundamental que Usted realice un llamamiento urgente para que cese toda la agresión de Estados Unidos contra el pueblo de Venezuela y se levanten las medidas coercitivas unilaterales, a fin de evitar que se siga atentando contra los derechos humanos de todos los venezolanos.

Sin más a que hacer referencia, nos despedimos confiados en su compromiso con la defensa de los derechos humanos, especialmente en estos momentos cruciales para la humanidad.
Hna. María Eugenia Russián, Presidenta de Fundalatin ONG con Estatus Consultivo Especial ante el ECOSOC».


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La fuente original de este documento es:
Agencia Venezolana de Noticias (AVN) (http://www.avn.info.ve)



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