Grito llanero

El bachaquero mediático

Así como combatimos con fuerza al bachaquero que nos roba los alimentos mientras pretende violar nuestra independencia y soberanía, así debemos caracterizar y combatir al “bachaquero mediático”, un protozoario hijo del fascismo extremista que pretende aniquilar a la Revolución desde privilegiadas trincheras mediáticas.

En la desagradable labor de caracterizar al bachaquero mediático debemos explicar, ante todo, que dicho ser carece de valores, principios, ética y moral. Su amo es el imperialismo operado por las oligarquías locales y trasnacionales que les proporciona medios logísticos y las tribunas mediáticas; aunque hay algunos ¡válganos Dios! que trabajan gratis nada más para escalar en la pirámide social.

Son corruptos por antonomasia. Agradan al mejor postor, siempre que tribute al gobierno de Washington por su falta de escrúpulos y carácter contrarrevolucionario. Los oligarcas, asqueados por sus tenebrosas prácticas suelen decir de él como el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt dijo del dictador Somoza: "Puede que sea un hijo de p…, pero es nuestro hijo de p…".

No es un opositor que, teniendo una visión política distinta a la revolucionaria, libre una batalla política por la conquista del poder, genere críticas y propuestas para engrandecer su Patria, así sea equivocadamente, y acuda democráticamente al llamado a elecciones con propuestas dirigidas a su pueblo, contando con la ventaja de que el sistema electoral tributa a “su” democracia liberal burguesa.

No. El bachaquero mediático denigra de los opositores sensatos y más aún si son caracteriológicamente ponderados. Los acusa de “vendidos”, protochavistas o quintas columnas. Porque el primer y terrible deber del bachaquero mediático es convertir en un gigantesco estercolero todo lo que huela a política porque su búsqueda se orienta a la generación de violencia, caos y desestabilización.

Por tanto es muy común que el bachaquero mediático, además de contar con programas de radio, tv y prensa, asuma el anonimato para operar clandestinamente como sicario desde las redes sociales a través de distintos “alter egos”. Allí, tal como lo dicen los desvencijados manuales de la CIA, es donde el bachaquero de marras consigue su ambiente óptimo para la vileza.

Twitter, facebook, instagram y muchas otras redes sociales, e internet en general, son empleadas por los bachaqueros para operar contra nuestra paz y tranquilidad. Basados en Colombia, EE.UU., España u otros países, muchas veces se hacen pasar por agentes locales en Venezuela para documentar tragedias, opresión, escasez y otros males que no dudan en atribuir al chavismo y a la Revolución Bolivariana.

Con el empleo de alta tecnología y mucho talento creativo, crean contenidos masivos que buscan desprestigiar, ridiculizar, banalizar e incluso llamar al asesinato del liderazgo y demás cuadros de la Revolución. Emplean el humor con mucho talento, sí; pero recordemos con el Libertador que “el talento sin probidad es un azote”.

En materia económica, los bachaqueros mediáticos constituyen un enemigo jurado de los logros de la Revolución Bolivariana. Crean páginas de internet, las difunden y las replican ad infinitum para dar cuenta de buchones “dólares paralelos” que vaticinan un apocalipsis económico. Entrevistan economistas mercenarios para cuestionar los incuestionables logros sociales y económicos de nuestra Revolución y crear “pánico en los mercados” mientras, cada día con mayor dificultad, nos asombran con idílicas y falsas historias de paz, bonanza y prosperidad en EE.UU., Colombia o España.

Con sofisticadas estructuras o en comandita con otros bagres del sicariato, el bachaquero mediático es especialista en la creación de los falsos positivos. Realiza malabares para afirmar lo falso o negar lo cierto, por lo cual devienen en un mago-prestidigitador del uso de las medias verdades o medias mentiras. Como tal, trabaja las más recónditas pasiones y debilidades de la condición humana para cumplir sus macabros fines. Así la envidia, la avaricia, la codicia, la ignorancia, el racismo, la xenofobia, la misoginia y la misantropía son sus herramientas principales.

El bachaquero mediático no sólo es enemigo y traidor de la Patria: es enemigo de la raza humana y como tal debe ser combatido. Si como dice el refrán: “pa´bachaco chivo”, al bachaquero clásico le opondremos nuestro pueblo y Fuerza Armada. Y al bachaquero mediático le opondremos moral, creatividad y guerrilla comunicacional patriota. Les venceremos.


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Pedro Gerardo Nieves

Autodidacta. Comunicador popular, coordinador de la Brigada de Agitación, Propaganda y Comunicación Florentino del PSUV Barinas, vocero de la Guerrilla Comunicacional Florentino, delegado de formación de la Escuela Nacional de Formación Socialista "Hugo Chávez" del PSUV.

 pegenie@hotmail.com

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