De los barrios horizontales a los barrios verticales: trasladando la violencia

Hay que reconocer que la Gran Misión Vivienda Venezuela creada en abril de 2011 es uno de los más importante proyectos implementados por el gobierno nacional bajo la idea del comandante Hugo Chávez Frías. A través de ella se ha dignificado a miles de familia a nivel nacional, se convirtió en una esperanza para un pueblo que ha vivido en la miseria, en ranchos de latas y palos por culpa de una desorganización social dividida entre las clases dominantes (los burgueses) y las clases oprimidas (los pobres), estos últimos fueron obligados a vivir en los cerros al margen de la ciudad, por culpa de la explotación petrolera que dio fin a la iniciativa productiva campesina.

La idea fundamental en la actualidad de la Gran Misión Vivienda Venezuela consiste en otorgarle hogares representables y dignos a esas personas que se encuentran en estado de refugiados o para aquellas personas o familias residenciadas en los sectores populares, en el cual sus casas sufren algún tipo de riesgo que puede poner en peligro alguna vida humana, dichas familias poco a poco serán reubicadas en mejores lugares; se estima que hasta el día de hoy se han construido aproximadamente más de 547. 873 viviendas en todo el país, cifra record en comparación con políticas sociales de gobiernos anteriores.

Trasladar a las familias de los barrios o de los refugios hacia los nuevos urbanismos no significará que éstos dejarán atrás todas sus culturas, acciones, actitudes y comportamientos cotidianos, que los caracteriza dentro la sociedad, a pesar de que algunas familias reciben cátedras sobre el comportamiento, civismo y convivencia antes de que sean ubicados en las casas de la GMVV. Tristemente no parece ser suficiente, con esto no quiero expresar que la gran mayoría de personas que habitan en dichos sectores asuman cualquier tipo de comportamientos que estén fuera del orden de lo que es considerado “adecuado” o normal, sino que, dentro de las barriadas populares ocurren la mayoría de los problemas que afectan a la sociedad, como por ejemplo: la delincuencia, violencia de género, alcoholismo, drogadicción, embarazo precoz, prostitución, entre muchos otros, que lógicamente afectan directamente en el comportamiento de cada individuo. Cuando a tu alrededor se promueven los valores violentos, actuarás violentamente, y más aún si esa violencia es inculcada a los menores; probablemente cuando dichos menores sean adultos, es presumible que actúen violentamente, que es totalmente opuesto en un hogar donde se practique la educación, los buenos valores, el respeto y el compartir, dichos menores probablemente crecerán con ciertos valores de respeto al prójimo.

Lamentablemente en vez de construirse urbanismos para incentivar el compartir, la educación, la cultura, el deporte, la producción comunal, el auto gobierno, para así llegar definitivamente al estado comunal, se están construyendo barrios verticales, donde un grupo minoritario y violento, ahora con hogares otorgados por la GMVV practican los mismos anti valores incentivados por esa sub cultura criminal, abarcando desde la práctica violenta por moda hasta el egocentrismo, que efectuaban en sus antiguas localidades o sectores.

En las barriadas, localidades populares o en la mayoría de los nuevos urbanismos se manifiesta una especie de “lucha de clases”, en vez de que una minoría poderosa dueña de toda producción y distribución oprima a la gran mayoría menos poseedora, esta vez se caracteriza en que una minoría violenta, dueña del arsenal y controladora de la distribución de los estupefacientes, mantiene azotada, oprimida y atemorizada a toda una comunidad honesta.

Es importante fortalecer las políticas de seguridad, no aumentando el número de funcionarios policiales resguardando dichas zonas (cantidad) sino la calidad. Es fundamental implementar nuevas estrategias de resguardo, vigilancia y formación cultural que involucren tanto a la ciudadanía como a los cuerpos policiales, para así incentivar a la comunidad a ejercer contraloría social, a sembrar valores, a concientizar, a promover la educación y a respetar a las autoridades, y que éstos también se hagan respetar, ya que mayormente hay una especie de percepción en que se le teme más al policía que al propio antisocial.

Hasta que no existan castigos más severos para las personas que delinquen, muy poco les importará ser apresadas, ya que a muchas de las cárceles de Venezuela se les considera lujosas; con piscinas, discotecas y pool incluidas. En estos lugares todo (incluyendo seguridad y protección) se resuelve pagándole a los grupos “dominantes”, los Pranes y Luceros, la impunidad reina por doquier. Es necesario fortalecer el sistema penal, para lo que se podría aplicar la técnica utilizada en la URSS, el denominado “Gulag”; campos de trabajos forzados. Es eminente que aplicando dicha propuesta se reduciría el nivel criminal, ya que para nadie es un agrado trabajar forzadamente, y éstos dudarían en cometer fechorías porque serían capturados y enjuiciados, pero para alcanzar esto también es importante contar con instituciones de seguridad efectivas y que no se corrompan, que estén a la disposición de combatir en tiempo real y preciso dichas anomalías sociales.

Volviendo al tema de las viviendas y el comportamiento de algunos sectores minoritarios en la sociedad, es muy importante llevar a cabo diversos procesos al momento de la selección y asignación de hogares de la GMVV para los grupos familiares o individuos en particular, es importante evitar el mal vicio capitalista, como lo es en algunos casos la corrupción en el momento de la selección, no se le pueden seguir otorgando viviendas dignas a personas que de digna no tienen nada, personas que no están dispuestas a convivir de forma armónica y cordial con el resto, personas que no valoren la paz y la vida humana.

Millones de personas se inscribieron a través del registro de la GMVV, entre grupos familiares y particulares, la única opción de una persona o familia corriente regida bajo un sueldo de 15 y último de obtener una vivienda, es a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela, ya que en el mercado capitalista una apartamento se encuentra valorado en más de 3.000.000 de Bs, es casi imposible adquirirlo.

A pesar de la prioridad del gobierno de asignarle hogares a los refugiados, y de la existencia del 0800 MI HOGAR exclusivamente para la denominada “clase media”, es importante considerar la demanda vigente de viviendas, la población venezolana en su mayoría es una población joven dispuesta a formar una familia. Tomando cifras de la Segunda Encuesta Nacional de Juventudes; el 74% de los jóvenes entrevistados que aún vive con su familia están dispuestos a vivir en lugares independientes, aparte el 44% de los jóvenes solteros entrevistados piensan casarse, dichos datos demuestran la necesidad existente que hay para la adquisición de casas. El Estado para satisfacer dicha demanda no la va a tener fácil, y menos si siguen construyéndoles hogares a personas que no consideran el vivir bien, el respeto a los demás ni los buenos valores, es prioritario una selección justa en las asignaciones de las viviendas, ya que todos tenemos derecho a un hogar.


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Cristofer García


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