Sin partido no hay revolución

El imperialismo acarreó una profunda crisis en las organizaciones sociales y políticas que han estado a su servicio.

Ello obliga también a que los partidos de los sectores revolucionarios superen los modelos pasados, valorando también la crisis del modelo socialista burocratizado. Imprescindible es la búsqueda creadora de nuevos códigos y preceptos políticos y organizativos.

Decíamos en el prólogo del libro de Luis Bilbao, Teoría y práctica del partido revolucionario: "Vivimos tiempos de convulsión social y política partera de cambios y transformaciones. Históricamente se puede demostrar que es en momentos como éste en los que los pueblos han evidenciado las carencias y debilidades ante la ausencia de organizaciones políticas y populares sólidas, unidas y claras para acompañar el salto cualitativo de las masas en su espontaneidad creadora y su madurez cuando están listas para el salto revolucionario. La unidad popular, en Venezuela y en nuestra América, se debate hoy entre consolidar un instrumento político que conduzca, dirija y consolide sus luchas y avances como proyecto revolucionario, o permanecer orgánicamente dispersas para continuar sometidos a los dictámenes de corporaciones transnacionales y oligarquías que practican programas y proyectos que inevitablemente conducen a la extinción de la especie humana".

Hoy esto no está en discusión, salvo excepciones que pretenden atrincherarse en viejas y aisladas estructuras o fracciones. Para ello debe haber algunos puntos de partida básicos, ante los cuales tenemos que lograr claridad y coherencia.

Es imprescindible contribuir a este proceso de creación colectiva desde una perspectiva crítica revolucionaria, apropiándonos de un discurso y praxis que identifique un modo particular de concebir el proceso de transformación pero, además, forjar un militante y un partido que atienda las necesidades de la revolución y no de una reforma o refundación capitalista. Un partido que enfrente la corrupción, el burocratismo, la ineficiencia y la propiedad privada de los medios de producción (propiedad no social). Un partido enraizado en el pueblo como su expresión más avanzada, que respeta la autonomía de sus organizaciones sociales y dirija el proceso general.

Para la construcción certera del Psuv, fuerte y sólido en sus principios teóricos y su práctica organizativa revolucionaria, hemos decidido, con humildad y firmeza, elaborar y difundir ideas, para provocar y contribuir al debate.

C4bernal@gmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3397 veces.



Freddy Bernal

Exalcalde de Caracas, Comisionado Presidencial para la Transformación Policial Miembro de la Dirección Nacional del PSUV Presidente del Instituto de Solidaridad y Amistad con los Pueblos.

 freddybernal2012@gmail.com      @FreddyBernal

Visite el perfil de Freddy Bernal para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas


Revise artículos similares en la sección:
Actualidad