El paro universitario, lo paramos,… si mejoramos la gestión educativa

Esta es una reflexión sobre las luces y sombras de la gestión educativa venezolana, con recomendaciones para mejorarla y enfrentar el paro guarimbero.

El paro universitario es una estrategia política usada en anteriores oportunidades por los grupos opositores con poder en las universidades autónomas cada vez que se acercan procesos electorales. El problema no es que los opositores tengan y ejecuten sus estrategias electorales, está demostrado que ellos por sí solos no tienen capacidad política para detener la revolución bolivariana. La verdadera preocupación es la ineficiencia, la hipocresía de algunos de los funcionarios que dirigen la gestión de gobierno, en este caso la gestión educativa. Chávez siempre decía que la buena gestión es la mejor forma de hacer política y evitar los ataques a la revolución. Es innegable que los ministerios de educación y misiones educativas están infiltrados de funcionarios que se reflejan perfectamente en la frase del Comandante Che Guevara "La revolución no se lleva en la boca para vivir de ella, se lleva en el alma para morir por ella."

La gestión en educación venezolana es bandera internacional de los logros del Gobierno Bolivariano, debido a que las políticas educativas han tenido éxitos de los cuales nos enorgullecemos los revolucionarios venezolanos. Sin duda alguna desde la alfabetización hasta la inclusión universitaria son importantes conquistas revolucionarias. Pero la revolución educativa, marcha entre luces y sombras. Las conquistas que nos heredó el comandante Chávez son del pueblo e iluminan el camino en la construcción del socialismo, pero se manchan con las sombras de los vicios que se tienen en lo interno del gobierno. Más adelante explico en detalles de lo dicho.

Existen sombras que aún no dejan que las luces de la educación iluminen a la moral patriótica. Se debe reflexionar, detenerse un momento y preguntarse: ¿Qué es lo que está pasando en la educación venezolana?, ¿Por qué la decadencia de valores en la sociedad venezolana actual? En torno a estas interrogantes se pueden especificar algunas preocupaciones:

  • Las modas y el tareísmo siguen siendo el modelo de gestión en la educación venezolana. Cada cierto tiempo surgen unas "tareas" que se convierten en la novedad pasajera; en ellas se invierten mucho tiempo y dinero, recursos humanos y económicos, para luego dejar incompletas las estrategias que se proponían con tanto énfasis. Ejemplos: el tercer motor moral y luces, todas las manos a la siembra, entre otros.

  • Hay una demora legislativa que genera vacíos legales. No se han promulgado las Leyes de Educación Universitaria, ni de Educación Básica, aunque en la Ley Orgánica de Educación marco dice que "en un lapso no mayor de un año a partir de su promulgación, se sancionarán y promulgarán las legislaciones especiales". Además los decretos presidenciales y ministeriales han sustituido el basamento legal permanente de la educación.

  • Se siguen teniendo deudas con la justicia laboral y social del educador. La realidad económica amenaza con desequilibrar el sistema educativo desde las bases del gremio docente, lo cual puede ser aprovechado por las mafias sindicales y es una situación oportuna para los opositores en este momento electoral. Los docentes (de básica y universitarios) son el motor de la educación, y no están siendo valorados ni remunerados, como el recurso más importante del sistema educativo.

  • No existe continuidad en algunas de las gestiones educativas, cada nuevo ministro o ministra, director o directora, pareciera que fuera de un partido distinto al saliente y no del mismo partido revolucionario, el PSUV.

  • Algunos funcionarios de la gestión educativa defienden el cargo pero no a la revolución. Esto se demuestra en el cumplimiento (cumplo y miento) de "tareas" sin el sentimiento patriótico profundo que significa ser garante de la educación venezolana para la construcción del socialismo.

  • Las misiones y otras instancias de gestión educativa, a todo nivel (nacional, estadal, municipal, desde alfabetización hasta formación universitaria) presentan, por lo general, informes que son solo cifras vacías, sin logros concretos. Una de las causas de este vicio administrativo es que se piden de un día para otro y repetidamente informaciones de los logros educativos para los programas televisivos y radiales, cuando no se tienen números convincentes, se inventan para defender el cargo.

  • La falta de control y seguimiento deja en manos de corruptos la política educativa del gobierno revolucionario. Este tema tiene mucha tela que cortar y muchas denuncias de las cuales recoger evidencias.

  • Las tabletas, canaimitas y colección bicentenario son un apoyo didáctico pero no tienen la independencia pedagógica para sustituir a los docentes. Por eso la inversión en el bienestar del gremio de educadores, tanto de básica como universitarios, debe ser prioridad, con atención en el salario social.

La importancia del tema extendería a muchas más las preocupaciones en relación a la gestión de la educación en Venezuela. Pero se debe tomar unas líneas para enumerar también de manera corta y precisa algunas propuestas:

  • Sin populismo ni engaños, con la verdad de la situación económica mundial y nacional, se debe centralizar la gestión educativa al bucle de la pedagogía y el docente. No habrá ni calidad educativa, ni mucho menos construcción del socialismo sin la participación activa y emotiva de los docentes. La pedagogía es más que edificaciones educativas o entrega de equipos electrónicos y útiles escolares; el docente debe crear, inventar, junto con sus estudiantes, las familias y la comunidad el sistema educativo con una nueva pedagogía acorde a los nuevos tiempos, a las nuevas generaciones.

  • La gestión educativa debe salir de la burocracia, trasladarse a cada calle, ganando espacios para la educación y no reducirlos a los planteles.

  • Se debe tener claro que las misiones educativas no pueden ser permanentes, deben progresivamente desaparecer y establecer en el sistema formal de educación las estrategias pedagógicas con las que se desarrollan. Mientras tengamos las misiones educativas se evidencia que no hemos construido el socialismo y aún se están pagando las deudas sociales del capitalismo.

Solución fácil al paro: Hace falta el pito y la tarjeta roja que sacó el comandante Chávez cuando la guarimba petrolera. ¿Acaso no se han formado miles de profesionales en las universidades revolucionarias para que asuman los puestos que los escuálidos y enchufados tienen en las universidades?

Responder que no se han formado los profesionales capacitados, sería reconocer un fracaso en la gestión educativa. No tomar la decisión de sacar tarjeta roja y destituir a los guarimberos sería falta de "cojones". ¿Van a esperar que la educación sea el medio desestabilizador definitivo que provoque el golpe y la intervención imperial?

Conclusión: el paro docente, guarimbero e injustificado, no es la mayor amenaza a la educación y a la revolución. Hay problemas en la educación de mayor peso político que se originan en las mafias internas dentro de las instituciones del gobierno venezolano.

Alerta que la intención es extender el paro en el gremio docente de la educación básica.



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José Rafael León León

Dr. en Ciencias Pedagógicas (Convenio Cuba-Venezuela). Licenciado en Educación. Licenciado en Filosofía

 jrleon30@gmail.com

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