Hora de deslindes

La Guajira venezolana amaneció con las botas puestas, protesta contra los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas contra sus pobladores, so protesto de actuar contra el “bachaqueo” se vulneran los más elementales derechos de nuestra población originaria, se viola la Constitución de la República y la Carta Fundamental de los Derechos Humanos, y lo hacen un puñado de generales apátridas que no enfrentan a los contrabandistas de alta alcurnia, aquellos que pasan la línea fronteriza entre Venezuela y Colombia con gándolas cargadas hasta los tequeteques de gasolina y alimentos subsidiados por el Estado venezolano. Lo hacen a través de los puestos fronterizos que precisamente ellos deberían custodiar en resguardo de la soberanía nacional, por eso juraron bandera (la de Venezuela no la de Colombia).



De otra manera, esos vehículos de carga pesada no pudiesen llegar a su destino (Colombia) porque, por ahora, no poseen la tecnología para volar sobre la línea fronteriza, deben pasar por las narices de los custodios de las fronteras: las FANB. Quien tenga otra hipótesis que la exponga, somos todos oído. Los generales y altos mandos militares destacados en la frontera colombo-venezolana son los cómplices del contrabando de extracción, son traidores a la patria porque están allí para que eso no suceda, para salvaguardar la seguridad alimentaria de un pueblo que ni les duele ni les quita el sueño porque se sientes “guapos y apoyados”. ¿Quién los apoya?



¡¡Vergüenza, vergüenza y más vergüenza!! Esa indignación es la misma que deben experimentar los mandos medios, mandos inferiores y tropa de nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana ante el proceder delincuente, inconstitucional y apátrida del alto mando militar del estado Zulia que actúa ante la mirada cómplice de la máxima autoridad civil del estado, el gobernador ecocida Arias Cárdenas y la Defensoría Pública que nada lee, nada ve, nada escucha, y voltea su cara ante las acciones criminales del generalato fascista que por desgracia forma parte de nuestras instituciones armadas.



Hora es de deslindarse, hora es de sublevarse, hora es de desobediencia ante órdenes castrenses contrarias al ordenamiento legal, a los principios democráticos, y a los derechos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Carta fundamental de los Derechos Humanos. Mañana será tarde, para los oficiales, suboficiales y tropa que a la hora de ser incriminados ante tribunales por sus acciones ilegales aduzcan obediencia a los mandos superiores. Claros deben de estar que esa no es excusa para salvarse de acusaciones de crímenes de lesa humanidad si al caso llegásemos.



La ciudadana ministra de la Defensa debe igualmente deslindarse y proceder como debe ser, como es su deber de máximo jefe militar y abrir averiguación penal contra el alto mando militar de los estados Zulia y Táchira, y de paso contra los comandantes de la Doceava Brigada del Ejército acantonada en Machiques (Brigada 12), por presunta responsabilidad en hechos que atentan contra la integridad de las ciudadanas y los ciudadanos que han experimentado violación de sus derechos, como es el caso que a diario se reporta de agresiones contra el pueblo del Cacique sabino Romero, el Pueblo Yukpa en alianza con paramilitares y ganaderos homicidas. De no proceder, usted también estará incursa en delito por omisión y falta de probidad en su cargo. Usted está allí, en ese cargo, para defender la patria y la patria es el hombre y la mujer que hacemos vida en esta nación. Actúe pues, hora es de deslastrarnos de oficiales que manchan un uniforme que no merecen portar; no tengamos miedo a sus reacciones a nivel nacional (la de los militares corruptos y apátridas) pues no están en condiciones de tomar la senda sediciosa y salir victoriosos porque hay una oficialidad joven que se ha formado bajo los valores humanistas, solidarios, patrióticos y socialistas que se los impedirá.



Proceda pues ciudadana ministra, mañana será tarde. Tenga presente que ante la actual arremetida fascista de grupos sediciosos internos y externos aliados al para-militarismo que alienta el Estado fallido colombiano; hora es de cerrar filas con las poblaciones originarias fronterizas, fieles guardianes de nuestra soberanía.



¿Hacia dónde empujan estos traidores de la patria a las comunidades indígenas fronterizas? ¿Hacia los brazos armados de un paramilitarismo que viene actuando ante sus miradas cómplices?



Tenga vergüenza ciudadana ministra, ofúsquese, indígnese, arréchese, asuma una posición patriota; la oficialidad, verdaderamente bolivariana, espera sus órdenes a favor de la protección del pueblo y la soberanía nacional.



Pancho Alegría. Hijo de pueblo.

¡¡Sabino nos marcó el camino, nos marca el camino, me marca el camino!!

¡¡Patria Independiente y Socialista!!

¡¡Patria o muerte, venceremos!!



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