Modelo Productivo Socialista: articulación del Saber y el Trabajo

MARCO CONCEPTUAL QUE FUNDAMENTA EL NUEVO MODELO PRODUCTIVO SOCIALISTA

1.- La emergencia de lo comunal.

En la actual coyuntura histórica el proceso de construcción de comunas se inscribe en el marco de un conjunto de finalidades definidas en  la Ley Orgánica de Comunas, donde  se establece:

“Artículo 7. La comuna tendrá como finalidad:

  1. Desarrollar y consolidar el Estado Comunal como expresión del Poder Popular y soporte para la construcción de la sociedad socialista.
  2. Conformar el autogobierno para el ejercicio directo de funciones en la formulación, ejecución y control de la gestión pública.
  3. Impulsar el desarrollo y consolidación de la propiedad social.”

Aquí se definen las características básicas de la comuna:

  • Desarrollo y consolidación del estado comunal
  • Forma de autogobierno, concretando el Art 62 de CRBV, que plantea la integración de las funciones de formulación, ejecución y evaluación de políticas públicas en manos de los ciudadanos.
  • Desarrollo y consolidación de las nuevas formas de propiedad que apuntan hacia el patrimonio colectivo.

La propuesta comunal tiene un alcance estratégico que redefine la división político-territorial del estado que hemos heredado, planteando una nueva geometría del poder.

Este espacio socio-histórico es definido de esta manera en el Art 8, numeral 8 de la Ley Orgánica del Poder Popular:

“…La célula fundamental de conformación del Estado Comunal es la Comuna.”

En la transición al socialismo, hay que desarrollar esta estructura celular del nuevo estado en construcción, teniendo todas las políticas públicas esta focalización político-territorial contemplada por Ley, es decir, es de obligatorio cumplimiento.

2.- La relevancia de la educación y el trabajo liberador: articulación SABER-TRABAJO

Todo proceso de cambio que posea como objetivo superar el régimen de producción capitalista, tiene obligatoriamente planteado transformar las relaciones de producción que le son inherentes al capitalismo: formas de apropiación del producto, relaciones mercantiles y división social del trabajo .

Confrontando esta última relación de producción capitalista, en el Art 12 de la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, se establece una clara referencia a la propiedad social como base  del modelo productivo socialista y la eliminación de la división social del trabajo:

Modelo productivo socialista: Modelo de producción basado en la propiedad social, orientado hacia la eliminación de la división del trabajo del modelo capitalista”.

Este planteamiento está definido de igual manera en el Plan Nacional Simón Bolívar:

“Enfoque 4 

…La producción en la búsqueda de lograr trabajo con significado se orientará hacia la eliminación de la división social del trabajo, de su estructura jerárquica actual y a la eliminación de la disyuntiva entre satisfacción de necesidad y producción de riqueza. 

El modelo productivo responderá primordialmente a las necesidades humanas y estará menos subordinada a la reproducción del capital…” 

Aquí se formulan algunos rasgos de este modelo , el cual apenas está naciendo:

  • El trabajo con significado se vincula al combate de la división social del trabajo capitalista, es decir, se trata del “trabajo liberador”
  • La producción se orienta a la satisfacción de necesidades humanas y no a la reproducción del capital, a la producción de mercancías para el mercado.

Por otra parte, este aspecto focal rumbo al socialismo, también tiene un respaldo en la LOE, cuando en el Art 6, numeral 3, ordinal D, se profundiza en la crítica de la división del trabajo, sobre todo proponiendo la superación de sus implicaciones epistemológicas y pedagógicas:

 “Desarrollo socio-cognitivo integral de ciudadanos y ciudadanas, articulando de forma permanente, el aprender a ser, a conocer, a hacer y a convivir, para desarrollar armónicamente los aspectos cognitivos, afectivos, axiológicos y prácticos, y superar la fragmentación, la atomización del saber y la separación entre las actividades manuales e intelectuales .”

Igualmente en la misma LOE,en el Art 15, numeral 6, se plantea el proceso formativo que se vincula al trabajo liberador:

Formar en, por y para el trabajo social liberador, dentro de una perspectiva integral…”

De esta manera, tanto en las leyes del poder popular, en el PNSB como en la LOE, se definen criterios básicos para el combate a la división social del trabajo capitalista, bajo la óptica del trabajo liberador y la educación liberadora:

  • En lo educativo, formación integral desde un punto de vista socio-cognitivo. Articulación del ser, con el saber y el hacer
  • En el modelo productivo, en el proceso de trabajo, eliminación de la separación entre el trabajo intelectual y manual, la dicotomía entre teoría – práctica, superando su jerarquía actual, su fragmentación y dispersión
  • Este es el nexo transformador en la pareja SABER-TRABAJO.

De esta manera, se concreta el Art. 3 de la CRBV, donde la educación y el trabajo son componente esenciales del desarrollo individual y social.

3.- Lo endógeno-sustentable en el sistema económico comunal

El  Enfoque de desarrollo endógeno-sustentable, es reivindicado como una de las finalidades de la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, Art. 4, numeral 2:

“ Impulsar el Sistema Económico Comunal a través de un modelo de gestión sustentable y sostenible para el fortalecimiento del desarrollo endógeno.”

En esa dirección, podemos destacar los siguientes rasgos del  enfoque del desarrollo endógeno-sustentable:

a.- Se trata del desarrollo “desde adentro y por dentro”, con y desde la gente, dando cuenta de las particularidades regionales y nacionales, potenciando sus fuerzas propias.

b- Impulsa la transformación de los recursos naturales, construyendo cadenas productivas, eslabonando la producción-transformación-distribución y consumo.

d.- Aprovecha eficientemente de la infraestructura y capacidad instalada.

e.- Incorporación de la población excluida.

f.- Promueve la adopción de un nuevo estilo de vida y de consumo.

g.- Desarrolla de nuevas formas de organización tanto productiva como social. Construcción de redes de asociaciones productivas de diversos tamaños y estructuras tecnológicas.

h.- Asume un estilo tecnológico propio, como lo planteó Varsavsky, apuntando hacia la soberanía productiva, donde las líneas de investigación y su escalamiento tecnológico, las innovaciones y desarrollo, las transferencia y adecuaciones tecnológica, se enmarcan en la concepción de la soberanía nacional y autodeterminación, del desarrollo integral y no simplemente en metas de crecimiento .

i.-  Lo sustentable y lo endógeno en el nuevo tejido productivo igualmente posee implicaciones en ecología política y preservación del ambiente.

También lo endógeno-sustentable se articula a la concepción del poder popular, tal como lo define el Art 8, numeral 8 de la Ley  Orgánica del Poder Popular:

“…el poder es ejercido directamente por el pueblo, con un modelo económico de propiedad social y de desarrollo endógeno sustentable, que permita alcanzar la suprema felicidad social de los venezolanos y las venezolanas en la sociedad socialista…”

4.- Concreción de los anteriores puntos de partidas ideológicos en el modelo productivo socialista

Reivindicando las anteriores premisas ideológicas sobre la comuna, el  desarrollo endógeno-sustentable, sobre la economía comunal, la educación y el trabajo liberador, tales puntos de partidas poseen las siguientes implicaciones en el modelo de desarrollo:

A.- Desarrollo humano integral, satisfaciendo las necesidades básicas y racionalizando del consumo, en este caso se da una clara diferencia sobre el “desarrollismo tecnocrático y el crecimiento económico parcelado.

B. El trabajo asociativo como fuentes generadoras de riqueza, los cuales deberán ser promovido y protegido por el Estado. Se busca mejorar la oferta ocupacional, pero dentro de la óptica del “trabajo liberador” (Superación de la extorsión y enajenación del trabajo, producción con primacía de los valores uso sobre los valores de cambio ) abriendo caminos para la participación, enfrentando la exclusión cultural, política, social y económica. Emancipar el trabajo de las relaciones de sumisión: producción de plusvalía, búsqueda de máxima ganancia, mercantilización y división del trabajo.

C. En tal sentido, la economía comunal como componente esencial de modelo productivo socialista, aparte de atacar aspectos muy concretos que tienen que ver con la ampliación de las oportunidades de trabajo, ingreso, servicios, etc., es una estrategia o mecanismo de inclusión social y de ejercicio del poder popular como vimos anteriormente.

D. Se busca modificar el actual modelo, cambiando las relaciones de producción que permitan el nacimiento de una economía autogestionada y la construcción del ESTADO COMUNAL, caracterizando las diversas formas de propiedad presentes en la transición (estatal, mixta, privada, social, comunal) pero priorizando en cada contexto la economía comunal.

E.- Erradicación de las deformaciones estructurales y la desproporción entre los sectores económicos: superar el desarrollo desigual y contradictorio entre la agricultura, la industria y comercio.

5.- Modelo Productivo Socialista y  la Agricultura Sustentable

A.- La agricultura que heredamos y  sus distorsiones

En nuestros campos es relativamente fácil establecer cuáles son sus principales limitaciones como producto de las insuficiencias estructurales derivadas del modelo de acumulación capitalista que venimos criticando.

La valorización del capital, la búsqueda de la máxima ganancia en el agronegocio, ha conducido a un deterioro progresivo del campo, con un impacto específico que se refleja en los siguientes tópicos:

  • Semillas con problemas de calidad y de adaptación a las condiciones del suelo y a la adversidad del clima.
  • Fallas en el control de insectos y enfermedades.
  • Inexistencia de sistemas de riego adecuado.
  • Alta erosión y pérdida de fertilidad del suelo.
  • Limitaciones en la transferencia, adaptación e innovación tecnológica.
  • Monocultivo e importación indiscriminada.
  • Aplicación de tecnologías inadecuadas, abuso en el empleo de agroquímicos que dañan el ambiente.
  • Monopolio de las aguas y concentración de la propiedad en los suelos más fértiles y productivos.
  • Roscas en los canales de procesamiento y comercialización de la producción agrícola.
  • Alto nivel de desocupación y pobreza crítica.
  • Envilecimiento de los precios. Los pequeños productores o conuqueros venden muy barato a los diversos Intermediarios, pero al final de la cadena de intermediación el valor de los productos agrícolas resultan caros.
  • No existen centros de acopio ni cadena de frío que le sirvan a la mayoría de los productores. Por ello, estos son cuellos de botellas para construir nuevas cadenas de distribución y comercialización.

Resolver estos cuellos de botellas o insuficiencias estructurales que heredamos de la IV República, implica promover otro enfoque sobre desarrollo agrario sustentable en una perspectiva no capitalista, implica impulsar otra política en el campo, tal como lo hemos venido promoviendo en el PTMS:

  • Confrontación con las relaciones de producción capitalistas: apropiación privada del excedente, relaciones mercantiles, división social del trabajo.
  • Superación del agronegocio que convierte los alimentos en mercancías, como dijimos anteriormente, en las nuevas asociaciones productivas hay que producir bajo la tutela de los valores de uso y no de los valores de cambio, producir para satisfacer necesidades colectiva y no para lucrarse a costilla del hambre de los demás. En el proceso de transición impulsar las nuevas relaciones de producción en el campo rumbo al socialismo.
  • Desarrollo de la “Ciencia con Conciencia, Tecnología con Pertinencia”, basado en el dialogo de saberes, con los aportes del conocimiento ancestral, tradicional, artesanal.
  • Agricultura en pequeña escala en rubros tradicionales (hortalizas, condimentos, caraota, maíz, yuca, carne y leche).
  • Énfasis en sectores campesinos conuqueros y pequeños productores ( entre 0.5 y 4 hectáreas)
  • Concepción de redes productivas: producción, procesamiento-distribución y consumo.

Esta promoción y desarrollo de la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral, tiene como propósito básico  garantizar la seguridad y soberanía alimentaria de la población a través de una alimentación SANA, SEGURA, SOBERANA Y SABROSA.

Desde el punto de vista territorial, se trata de promover la descentralización desconcentrada de la población nacional, impulsando Comunas donde se constituyen una diversidad de asociaciones productivas, como actividad económico–social, político–cultural que incremente la ocupación de la superficie nacional, a través del incremento de los recursos de apoyo a la producción, en particular los agrosoportes físicos (infraestructura de riego, vialidad rural, almacenamiento, refrigeración y transporte) la mejora de los servicios públicos y las condiciones ambientales, en la perspectiva sustentable.

Se debe buscar el aprovechamiento de las tierras ociosas, el agua, y la mano de obra desocupada en la pequeña y mediana producción del campo, vinculando el conocimiento científico-técnico con los saberes populares en la tradición conuquera. Este último aspecto es reivindicado también en la Ley de Tierra, cuando señala:

“Se reconoce el conuco como fuente histórica de la biodiversidad agraria. El ejecutivo nacional promoverá, en aquellas áreas desarrolladas por conuqueros, la investigación y la difusión de las técnicas ancestrales de cultivos, el control ecológico de plagas, las técnicas de preservación de suelos y la conservación de los germoplasma en general ”.

Partiendo de tales supuestos para la agricultura sustentable , tenemos la firme convicción en torno al círculo virtuoso que se puede generar si se articulan planes y proyectos de las diversas instituciones estatales y del poder popular .

B.- La agroecología política como base de la agricultura sustentable

Partiendo de las premisas del modelo productivo socialista fundamentado en la economía comunal y en lo endógeno-sustentable, suscribimos un tipo de enfoque sobre la agroecología política que vincula la “armonía y el equilibrio con la naturaleza” a las relaciones de producción, la correlación de fuerzas entre actores oponentes, los contextos socio-históricos específicos y a determinados valores culturales, donde se incluye el gusto y la gastronomía. Queremos indicar con ello que los principios agroecológicos no están al margen de la producción, distribución y consumo de los bienes alimentarios. De la misma forma no están separados de determinados conflictos entre sujetos sociales que pugnan por el reparto de esos bienes ( clases sociales, naciones, etnias, géneros ). Y finalmente, tal conflicto de interés no está desterritorializados, sino que ocurre en un lugar, en un determinado contexto: zonas templadas, trópico, valles, cordilleras, costa. Con todo esto queremos enfatizar que en nuestra sociedad, los “ecosistemas” están condicionados no solo por aspectos “naturales”, sino que en el régimen de producción capitalista la valorización o extorsión del trabajo, la acumulación y reproducción del capital, definen la relación con la naturaleza. Por ello, el comportamiento de la tasa de ganancia determina las prioridades de la inversión y el consumo. Por ejemplo, si la tasa de ganancia es más baja en la agricultura que en la intermediación bancaria, el flujo de capital se dirigirá a aprovecharse de la tasa de interés. Igual ocurre con los rubros banderas, las técnicas y la aplicación de la ciencia, la imposición de determinados patrones de consumo. Para la lógica del capital poco importa la preservación del ambiente o la salud pública. Esta precisión teórico-ideológica nos permite conjurar los peligros del dogmatismo y del reduccionismo, sea de tipo ecologista o cientista como la asume la tecnocracia en el campo.

En este caso, planteamos vincular los cambios en las relaciones de producción capitalista con las transformaciones de la agricultura agrotóxica como un proceso de transición que no se decreta si no que se construye.

En tal sentido, coincidimos con Altiere que define la transición signada por  pilares, fases y procesos, considerando que para superar el enfoque y las prácticas convencionales bajo el dominio de los agrotóxicos,  hay que orientarse por los siguientes criterios:

1. Eliminación progresiva de insumos agroquímicos  a través de estrategias de manejo integrado de plagas, malezas, suelos, etc.

2. Sustitución de insumos sintéticos por otros alternativos u orgánicos.

3. Rediseño de los agroecosistemas con una infraestructura diversificada y funcional

En el PTMS hemos venido promoviendo una serie de políticas que apuntan en ese sentido:

  • Recuperación y preservación de la biodiversidad.
  • Manejo integral de suelo y agua.
  • Manejo Integrado de los cultivos.
  • Recuperación de variedades de semillas locales  y construcción de semilleros comunitarios.
  • Empleo de abonos orgánicos y biofertilizantes.
  • Reciclaje de nutrientes.
  • Manejo ecológico de insectos y enfermedades.
  • Crianza apropiada
  • Tecnologías socialmente apropiables y ecológicamente apropiadas

C.- El Desarrollo Predial Agroecológico (DPA) y la estrategia de Punto y Círculo.

En el marco de la agroecología política, hemos venido impulsando propuestas teórico-prácticas que establecen diferencias notables con la agroecología tradicional. En tal sentido, hemos venido conceptuando dicho proceso como desarrollo predial agroecológico, con algunos rasgos distintivos que marcan las diferencias:

1.- El Desarrollo Predial Agroecológico, no es una receta, sino un proceso continuo y progresivo que funciona bajo los principios de: sinergia, integralidad, complementariedad, resilencia, reciclaje y reutilización.

2.- Es una TOTALIDAD CONCRETA en construcción, contextualizada en espacios específicos, apoyada en la investigación aplicada y en tecnologías apropiadas y socialmente apropiables

3.-En el predio, se  parte de considerar la situación problemática en relación a semilla, suelo, agua, plaga, enfermedades, animales, familia.

4.- Globaliza la mirada sobre el agroecosistema, comprendiendo el todo y sus partes, integrando en su conjunto la relación: suelo-agua-planta-animales, familia, ubicando carencias o déficits en los mismos.

 5.- Permite construir un mapa territorial y de interrelación para ubicar rubros y agrosoportes: fuentes de agua, semilleros, lombricarios, composteros, huertos, policultivos, cultivos trampas, arboles forestales, corredores ecológicos, corrales.

6.- Como estrategia se plantea combinar adecuadamente los diversos componentes del predio, promoviendo la diversificación y la sinergia.

7.- Promueve la resiliencia y aprovecha las condiciones naturales locales, desarrollando el hábitat.

8.- En el DPA no hay cultivos principales ni secundarios, sino que existe complementariedad y reciprocidad en cada uno de ellos, estableciendo un equilibrio lo más parecido al natural.

9.- El DPA reconoce, reivindica y se practican los elementos socioculturales, vinculando tradiciones y costumbres, acervos históricos y culturales, vinculados al agro, en todo lo que tiene que ver con lo que se produce y consume en la zona y los valores de las familias.

De la misma manera,  el DPA tiene también una focalización territorial en la estrategia de Punto y Círculo delineada por el Cdmte Chávez:

“… ¡punto y círculo!, es sencillito. Vamos a poner el punto, ponemos un punto aquí, pasamos una raya, el radio del círculo, y hacemos el círculo..

“…agarramos un eje, que no tiene porqué ser recto, éste es el patrón y agarramos un círculo de 5 kilómetros —dependerá—, todo lo que esté en este círculo vamos a comenzar a fortalecerlo…”

“ … Porque hay que conseguir el punto primero. Y de ahí nos vamos expandiendo, ¿verdad?, como una onda, ésa es una onda, y después el círculo se va ensanchando, el radio, el diámetro va creciendo. No tiene porque ser redondito, no, no, ésa es la figura central, a lo mejor es un elipse…”

En términos globales todas las instituciones educativas deben impulsar el DPA, como parte fundamental  del PTMS, pero en su seno se van a “priorizar” muchas de ellas en términos institucionales y territoriales. Algunas escuelas, planteles o universidades, dependiendo de sus compromisos, condiciones, capacidad instalada y personal con formación política, técnica y metodológica, acompañaran a los agrovenezolanos y agrovenezolanas inscritos en la Misión ( también a los conuqueros (as), a otras escuelas y comunidades organizadas) en el impulso del DPA en  los patios productivos, huertos intensivos, mesas organopónicas, conucos, unidades productivas.

En tal sentido, se va a comenzar con dichas instituciones empleando la estrategia Punto y Círculo, como un núcleo y su onda expansiva, generando una red de impacto de unos cuantos  kilómetros a la redonda para impulsar el DPA.

El  DPA se concreta  a través de una serie de acciones motoras, que forman parte de la SECUENCIA ESTRATEGICA del Punto y Círculo,  entre las que están las referidas a la formación agroecológica, el manejo de tecnologías apropiadas y la construcción una serie de agrosoportes, todo ello para viabilizar el proceso de transición del enfoque agrotóxico al agroecológico. La selección prevista de los Puntos y Círculos debe permitir dar respuestas muy puntuales tomando en cuenta el desarrollo desigual o las realidades concretas de cada espacio o territorio: escuelas, comunidades, universidades, proyectos productivos comunitarios. Por ello, se nos va presentar una dinámica muy peculiar:

1. En algunos casos, las acciones motoras como elemento acelerador o detonante del proceso se pueden vincular a la cuestión organizativa: existencia de Comunas, Consejos Comunales, Asambleas Agrarias, Movimiento Campesino.

2. En otros casos, esta acción  motora se asocia al acompañamiento pedagógico de la escuela o la universidad, sobre todo si tomamos en cuenta que estamos promoviendo un cambio de mentalidad en relación con al desarrollo agrícola integral.

3. Puede darse la circunstancia donde los elementos dinámicos son la construcción de un pozo de agua y el sistema de riego asociado, la dotación de herramientas, la construcción de canteros o lumbricarios.

4. En otros casos, el financiamiento o el apoyo técnico pueden ser también detonantes o aceleradores del desarrollo del  DPA en el Punto y Círculo.

 En términos de estas acciones motoras del DPA y sus respectivos agrosoportes, priorizaremos las siguientes líneas de trabajo:

  • Recuperación, reproducción, conservación y socialización de semillas locales. En tal sentido, se plantea construir SEMILLEROS COMUNITARIOS en muchos planteles que favorecerán a todo su radio de acción educativo y comunitario, trabajando en red.
  • Producción de bioinsumos, bahuberia, micorriza, rizobium, trichoderma, telenomus, criptolemus, solubilizadores de fósforo, así como bioles, humus, entre otros. Aquí también se tiene previsto la construcción de laboratorios artesanales de bioinsumos.
  • Construcción de sistemas de riego ahorradores
  • Fabricación de herramientas agrícolas sencillas.
  • Elaboración de canteros y lumbricarios, donde en algunos casos se puede convertir en un punto de abastecimiento de abono para la red.

Como desarrollo de las tecnologías apropiadas y socialmente apropiables, se debe socializar sus resultados en las instituciones educativas seleccionadas como Punto y Círculo, exponenciando la distribución de sus productos (semillas, herramientas, humus) en su red de impacto: otras escuelas, los agrovenezolanos (as) que están en su periferia.

El diagnóstico participativo y la elaboración de planes de trabajo colectivo, en los Puntos y Círculos permiten ubicar cuales acciones motoras son detonantes del DPA. Anteriormente se caracterizó la importancia de la formación permanente en agroecología y la construcción de algunos agrosoportes como semillas, herramientas, humus, que multiplican su impacto en la producción alimentaria con visión agroecológica y son derivaciones exponenciales que contagian al vecino, partiendo de las fuerzas propias. En cada caso y en cada contexto, la conjugación de un conjunto de factores modulará los tiempos y ritmos de cada DPA.

La evaluación diagnóstica donde se contempla la situación inicial del DPA en el Punto y Círculo, debe ubicar aspectos como estos:

  • Las necesidades y requerimientos que demanda el proyecto productivo agrícola.
  • De estas exigencias cuáles realmente son necesarias, indispensables, prioritarias en cada caso.
  • Cuáles necesidades son posible satisfacer en el corto plazo, nos referimos a los problemas de formación, financiamiento, infraestructura, maquinaria.

Por todo lo anterior, se ha realizado un inventario o mapeo de los lugares, territorios e instituciones susceptibles de convertirse en punto y círculo, realizando la siguiente caracterización:

1.- Espacios que poseen los rasgos o el perfil sugerido 

2.-Establecer cuáles son los requerimientos indispensables para desarrollar los procesos formativos y la construcción de agrosoportes en las espacios seleccionadas.

D.-Propuesta de constitución de Redes de Asociaciones Productivas Endógenas-Sustentables.

Toda la anterior conceptualización sobre el modelo productivo socialista, entendido como un proceso de transición, que requiere impulsar su viabilización concreta (abriendo espacios y desarrollando iniciativas productivas que nuevo tipo que pongan su acento en el Sistema de Economía Comunal) hace inexcusable que nos propongamos superar la terminología o jerga asociada a la reproducción de la lógica o metabolismo del capital. Como parte de esta búsqueda elaboramos el documento “Sistema Económico Comunal y Asociaciones Productivas Universitarias “, el cual fue discutido en el COMITÉ PARA EL DESARROLLO DEL COMPONENTE DE INNOVACION SOCIOPRODUCTIVO DE LA EDUCACION UNIVERSITARIA creado en Julio de 2011 por el MPPEU y de cual formamos parte. En este contexto, se han  realizados reflexiones  sobre el modelo productivo socialista y  hemos propuesto sustituir el término “empresa” por ASOCIACIONES PRODUCTIVAS, ahorrándonos esfuerzos teóricos e ideológicos en aclarar de que se trata cuando nos referimos a empresa, empresario, emprendimiento,  aspectos que hasta ahora no se resuelven con la etiqueta de “socialista”. Por lo que antecede se puede observar que no se trata de una simple adjetivación. Por supuesto no sólo se trata de un problema de nombre.

Los anteriores presupuestos ideológicos que hemos reseñado a lo largo de este trabajo, permean las finalidades de la organización de ASOCIACIONES PRODUCTIVAS vinculadas a la economía comunal, coincidiendo con lo que define el numeral 2   del Art 11 de la Ley Orgánica del Poder Popular:

“2. Impulsar el desarrollo y consolidación del Sistema Económico Comunal, mediante la constitución de organizaciones socioproductivas, para la producción de bienes y servicios destinados a la satisfacción de necesidades sociales, el intercambio de saberes y conocimientos y la reinversión social del excedente.”

En tal sentido las asociaciones productivas, pueden contribuir al fortalecimiento de la economía comunal y el tejido productivo socialista en pequeña escala, tal como ha sido expuesto en las líneas que anteceden. En tal sentido, proponemos lo siguiente:

1.- Los nuevos proyectos productivos, nacen como propiedad social colectiva o como cooperativas.

2.- Pueden regirse por una planificación consciente, enfrentando las relaciones mercantiles y de mercado, a través de empleo de los pedidos y cupos, estableciendo un precio justo y asumiendo otra manera de distribuir el excedente: remunerar el trabajo de una manera integral, pagar deudas y reponer equipos, aportar a la comunidad, ampliar la capacidad productiva.

3.- En su seno se confronta la división social de trabajo capitalista atenuando las jerarquías y las diferencias salariales, achatando o aplanando estructuras, formación polivalente e integral, rotación en los cargos y humanización de la jornada de trabajo, simplificación de trámite y recaudos.

4.- También se coloca el énfasis en el desarrollo local y en el empleo de tecnologías apropiadas y socialmente apropiables que permitan incrementar las oportunidades para el trabajo liberador, dicho de otra manera que no sean “ahorradoras de mano de obra”, sino que se inscriban en los nuevos valores sobre la “rentabilidad” y la “productividad” que rompe con la lógica del capital.

5.- Estas asociaciones productivas tienen como punto de partida el diagnóstico participativo, desarrollando una metodología implicante centrada en el dialogo de saberes, en la valorización de los acervos culturales y productivos de la comunidad, en el reconocimiento de la vocación y potencialidades de cada contexto.

E.- Las Redes de Asociaciones Productivas Endógena-Sustentable en el marco del Programa Todas las Manos a la Siembra (PTMS).

En el marco del PTMS por ejemplo, se pueden promover ASOCIONES PRODUCTIVAS ubicadas en cada uno de los eslabones de la cadena: PRODUCCION- PROCESAMIENTO- DISTRIBUCION-CONSUMO de alimentos, tal como planteamos en documento “Sistema Económico Comunal y Asociaciones Productivas Universitarias “:

  • Por ejemplo, en el Desarrollo Predial Agroecológico y en la estrategia de Punto y Círculo se requieren agrosoportes y bioinsumos, lo que puede convertirse en oportunidad para construir unidades de producción de abonos orgánicos ( por ejemplo humus líquido y sólido ) para el conjunto de escuelas que están en la red de impacto y para los agrovenezolanos (as) que están en ese territorio.
  • Igualmente se pueden constituir unidades productivas familiares que procesen o trasformen materia prima agrícola como el tomate, pimentón, ají, etc.
  • Del mismo modo en la distribución se requieren servicios de transporte, almacenamiento, centros de acopio, cadenas de frío.
  • También se pueden constituir núcleos productivos que fabriquen herramientas y equipos  agrícolas, escardillas, chícuras, mesas sillas, pupitres, en el marco de las tecnología apropiadas.
  • De igual manera, de pueden impulsar unidades productivas familiares que elaboren dulces, jugos, para las cantinas escolares o bodegas comunitarias, rescatando recetarios y la gastronomía popular.
  • De la misma forma, bajo el enfoque de crianza apropiada se pueden constituir asociaciones que produzcan carne, huevos, leche, quesos.
  • Dentro de la exigencia de contribuir con el abastecimiento del PAE, existe un mercado cautivo en lo que tiene que ver con hortalizas, frutales, condimentos, siendo una oportunidad para producir para las escuelas que están en el entorno, y por supuesto para la comunidad.

Estas oportunidades para el trabajo liberador, se diferencian del “plan de empleo” promovido tradicionalmente como medida compensatoria en las políticas anti-crisis, ya que incorpora el contenido ideológico anti-capitalista, haciendo indispensable la formación socio-política como parte de la constitución de las asociaciones productivas inscritas en la perspectiva del modelo productivo socialista.

E/ Carlos Lanz Rodriguez

12 de Enero de 2012



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Carlos Lanz Rodríguez


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