Ubicación actual del imperialismo

Diga lo que diga Obama con respecto a su política exterior de integración, esta solo sirve a las corporaciones que buscan productos sensibles, vital, indispensables para el imperialismo como el petróleo.

Sin petróleo su flota se encuentra encadenada a los puertos del mundo, sus aviones pegados al suelo. El petróleo es una condición obligatoria para el imperialismo y ninguna condición ambiental, o alianza, por ahora, puede alterar ese interés económico estratégico. Y, Junto al “narcotráfico y al terrorismo la venta de armas y la banca privada” así despotrique contra ella, son necesarias para exportar capitales y guerras, sosteniendo a como dé lugar los ejércitos del mundo, condición imprescindible para la exportación de capitales en la nueva época del imperialismo.

El imperialismo se encuentra bien posicionado con la economía china como aliado y con Obama como presidente, considerado el salvador del capitalismo. El imperialismo está situado en una expectante posición para la derecha mundial.

La ciencia y la tecnología se desarrollan ininterrumpidamente y amplían el poder sobre las otras naciones, quienes inconscientes ponen sus esperanzas en los norteamericanos y el G7 sobre la solución del calentamiento global y los cambios climáticos. Aun cuando, el imperialismo evita las posibilidades de aplicación de otras tecnologías para ayudar a la solución de los problemas ambientales y de la pobreza que pasan por los asuntos económicos para la reducción de los gases de efecto invernadero e inversión social para el sur del mundo, reduciendo los gastos de defensa.

Los monopolios de las trasnacionales continúan operando como siempre con fines egoístas, compran las patentes de los nuevos inventos y los mantienen en secreto, solo aplican estos adelantos cuando la promesa de ganancia es más alta. Las industrias del petróleo y las automotrices a quienes se les destina la mitad del consumo mundial de petróleo se oponen a cualquier cambio que no sea el motor de explosión.

La ciencia y la tecnología ocultan la electrónica y los últimos adelantos científicos que puedan con la fabricación masiva, ayudar a mejorar los cambios climáticos por la inversión económica que eso significa para esas 100 familias estadounidenses que controlan el imperio.

Lo típico del imperialismo es la exportación de capitales. El FED, banco central norteamericano solo ayudo con 500000 mil millones de dólares el año pasado, pero, para eso están los capitalistas chinos concediendo préstamos a otras naciones. Organizan allí sus empresas para explotar los recursos energéticos y minerales. En el caso de China la apropiación de la máxima ganancia trae aparejada la acumulación de nuevas corporaciones con enormes recursos financieros con el respaldo político de EEUU.

Estos recursos acumulados, no pueden ser utilizados por completo en el mismo país. Además, el bajo nivel de vida de las masas chinas obstaculiza el crecimiento sucesivo de la producción; la nueva construcción industrial conduce al aumento de la fabricación de mercaderías y a la baja de precios, por consiguiente, al descenso de las ganancias. Los financistas chinos no están interesados en ello, porque en sus manos se forma un exceso de capital.

A los capitalistas chinos no les interesa que ese exceso halle empleo en su país para mejorar la vida del pueblo chino, masa rural que vive en la indigencia por el capitalismo salvaje aplicado por su gobierno, en su afán de lucro máximo, ese exceso se dirige al extranjero, porque la exportación de capitales reporta ganancias colosales a sus monopolios por los intereses y materias primas recibidas como en el caso del petróleo y los minerales.

“Las cuotas de ganancias de las empresas minerales y petroleras chinas y norteamericanas con respecto del capital invertido en el extranjero es de aproximadamente tres veces mayor de la que se utiliza en el interior del país”, según la OMC.

Sin embargo, hoy los chinos se dan cuenta que no pueden confiar en ningún norteamericano político, así sea negro. Obama, en la reunión del G8 en Londres el año pasado convenció a los chinos para trabajar en conjunto y juntos ayudarse para salir de la crisis. Los EEUU saben que Taiwán es un punto sensible en la política exterior de Pekín, porque la consideran una de sus provincias y el estrecho se ha militarizado muchas veces. Han estado a punto de irse a la guerra. En esas circunstancias EEUU anuncia las intenciones de vender helicópteros de combate, misiles interceptores de misiles Patriot y equipos de comunicación para los F-16, pues, Taiwán aduce que China los tiene apuntados con más de 1500 misiles. La casa blanca indico al congreso las intenciones de vender esas armas a Taiwán.

El imperialismo continua exportando capitales y militares, base para la opresión. ¿Cuántos países disponen de maquinas herramientas para construir locomotoras, tractores, aviones, viejas ramas de la industria situadas en unas cuantas naciones por la tecnología de la producción y al suministro de piezas, patentes en manos del G8. Pero lo más importante, para sostener al imperialismo en el mundo con el suministro de armas para los ejércitos locales. Ahora mismo se realizan maniobras militares con más de 14000 soldados entre norteamericanos y tailandeses en las narices chinas.

Vender más y comprar menos, pagando más barato por las materias primas no elaboradas y luego venderlas más caro, es el mismo lema del capitalismo que logro recuperar, en algo, la crisis económica de EEUU que afecto al mundo. Balance positivo para la administración Obama, puede continuar descargando el peso de la crisis sobre los pueblos subdesarrollados. En el informe al congreso de EEUU, Obama dejo entrever esa continuidad, primero está el pueblo norteamericano, dijo.

Se suponía que después de la independencia de las colonias, la esclavización de los pueblos de Asia, África y América Latina, uno de los crímenes más atroces de la burguesía mundial era materia superada por los constantes colapsos del capitalismo y por la puesta en marcha de los derechos humanos y civiles como la coexistencia pacífica, pero no, el fin de esta tremenda injusticia está lejos de terminar.

Entre 6500 y 7000 millones de personas habitan la tierra y más del 40% son pobres, no tienen derecho o acceso al agua potable, empleo y vivienda, a duras penas sobreviven con uno o dos dólares para la familia. Para el imperialismo y su proyección futura son los desechables para aliviar los diferentes tipos de crisis.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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