Cuento o Razón

“Más pendejo tú que lees esos embustes”

“La Tacarigua de Margarita, Pipo, ha sido un pueblo que aparte de las bellezas del paisaje, ha dado personas que han trascendido sus fronteras por sus obras y sus hechos, por eso alguien dijo que era la Atenas de Margarita, sin subestimar a otros pueblos margariteños que también han parido personajes para gloria y prez de la Patria”, le dijo el periodista Juancho Marcano a su perro Pipo, cuando éste le preguntó que dónde andaba este 27 de julio de 2022.

 “Para continuar, Pipo, y ya dicha esta introducción, te digo que uno de estos hombres nacidos en este poblado un 27 de julio de 1926, es José Joaquín Salazar Franco, a quien todos conocimos como Cheguaco y a quien la Asociación de Cronistas del Estado, la biblioteca José Joaquín Salazar Franco y la casa de la cultura de Tacarigua, le rindieron un homenaje en la sede de la última institución nombrada, por ser el día de su natalicio y ahí varios cronistas como Heraclio Narváez, Iván Gómez, Manuel Ávila, Euro Omar Gil y Alexis Marín Cheng, tomaron la palabras y cada quien a su manera y sus conocimientos, se pasearon por la obra y por los recuerdos que tienen de Cheguaco, como cronista, investigador folklórico, escritor costumbrista, poeta e historiador, y por lo cual este hijo de Tacarigua dejó un legado para las nuevas generaciones para que perduren en el tiempo aquellas creencias, leyendas y mitos, las cuales las recogió de la tradición oral y las recreó con mucha imaginación y las publicó en sus maravillosos libros que han estado abiertos para todo aquel que quiere saber sobre historia popular e identidad del pueblo neoespartano”.

¿Juancho y manejaba también el humor? Preguntó el perro.

 - Claro, Pipo, y eso se lo contaba al amigo Evaristo, quien no pudo ir al acto. Sucede que un día un señor le dijo a Cheguaco: “Señor Cheguaco usted me va a perdonar, pero últimamente en sus artículos está metiendo muchos embustes. A lo que el citado escritor, le respondió rápidamente: “Más pendejo tú que lees ese montón de embustes, yo siendo tú no los leyera”. Y así como esa respuesta, siempre tuvo otras muy ocurrentes para otras ocasiones.

  El perro Pipo, viendo que la esposa del periodista lo estaba llamando, optó por no preguntar más y Juancho Marcano, caminó hacia donde estaba su compañera de vida.



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Emigdio Malaver

Margariteño. Economista y Comunicación Social. Ha colaborado con diferentes publicaciones venezolanas.

 emalaverg@gmail.com      @Malavermillo

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