Se topan en un encuentro inesperado

Diálogo imaginario entre el doctor José María Vargas y Donald Trump


Miércoles, 15 de abril de 2020.- Ya se lo dije a Carujo y hoy se lo repito a usted señor Presidente: la vida es del hombre justo, del hombre de bien.

Lamento contradecirle doctor Vargas, pero la vida es del hombre habilidoso, del astuto, del que se sabe mover y no le teme a mentir y manipular en grado superlativo para mantenerse en el poder y lograr sus objetivos, aquí estoy yo, como un claro ejemplo.

Se quedaron un momento callados, en silencio, viéndose intensamente, midiendo cada una de sus palabras, evaluando al interlocutor y prosiguieron con este diálogo ahistórico, por demás incómodo para ambos.

Para contextualizar, debemos referirnos a parte del dialogo histórico entre Vargas y Carujo, cuando sacaron a Vargas del poder, allá en 1835, el mundo es de los valientes, afirmó Carujo a lo que Vargas respondió no, el mundo es de los justos, es el hombre de bien y no el valiente el que siempre ha vivido y vivirá feliz sobre la tierra y seguro de su conciencia.

La fórmula de Carujo era la fuerza para crear un nuevo orden y la de Vargas, el respeto al derecho es el orden.

José María Vargas (1786-1854), nació en La Guaira, murió en Nueva York, médico cirujano y científico, catedrático y rector de la universidad de Caracas, presidente de la República de Venezuela y Donald John Trump (1946- ), nació en Nueva York, 45 presidente de los Estados Unidos de Norteamérica desde el 20 de enero de 2017, dialogan en un encuentro inesperado.

Las musas, sobre todo en cuarentena, cometen sus travesuras, sobre todo Clío, regidora de la Historia.

Es interesante ver como estos dos hombres tan distintos, tan opuestos, pueden mantener esta conversación a pesar de la distancia y del tiempo y de las enormes diferencias de carácter que los alejan.

Usted pedía mucho permiso para realizar su programa doctor, yo en cambio tengo el poder total y lo ejerzo, nadie se me enfrenta, porque si lo hacen, los aplasto y lo saben.

Está usted en el camino errado señor Trump, eso no es democracia afirmó el doctor Vargas, mientras su contertulio negaba con movimientos de cabeza.

El poder lo da el dinero y eso está demostrado suficientemente, la gente respeta el poder afirmó convencido el señor Trump, no, se equivoca usted ripostó Vargas, el poder lo otorga el pueblo, viene de la gente de su voluntad expresada a través del voto y así como lo da así lo quita.

Con el dinero yo puedo lograr que la gente se dirija hacia donde yo decido, les marco la ruta, los oriento y los llevo a feliz puerto, ese es mi destino, es lo que ellos quieren y yo los complazco, sentenció Trump, ah y si algo no funciona, no deje de culpar a los demás de sus propios errores.

Un pueblo y su historia son mas que un solo hombre, para eso se crean las instituciones, las leyes y existe el balance entre los poderes dentro de las repúblicas, unos poderes controlan a los otros, además, es importante asumir la responsabilidad por lo que hacemos o dejamos de hacer, afirmó Vargas.

Se estaba calentando la conversación, subiendo la temperatura, avivándose los ánimos.

¿Cuál de los dos tendrá la razón en su interpretación de la realidad y de la vida?, el civilista médico venezolano, creyente de la bondad de las leyes, del progreso y del avance del ser humano o el magnate inmobiliario jugando a estadista, con sus fórmulas de aprendiz de brujo, con su visión racista del mundo, haciendo un uso epiléptico del poder, manipulador de la opinión pública y mentiroso consumado.

Se cerró la puerta y no pude seguir fisgoneando en la conversación, si me entero de algo mas, se los haré saber.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 823 veces.



Luis Enrique Sánchez P.


Visite el perfil de Luis Enrique Sánchez P. para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: