Los códigos de la violencia y los feminismos convenientes

Las noticias ultimas desalientan al más optimista, las cifras revelan una sociedad convulsionada, envuelta en un manto de censura, que han echado sobre ella, los interesados en propagar la tesis de un país en paz, de indicadores ficticios de bienestar y atención. Esta sociedad nuestra, a diario sorprende con hechos, que, desde todo punto de vista, son síntoma de lo que se esconde, de lo que no conviene decir, de lo que se asocia con el interés de grupos e individuos, que, con seguridad, obtienen de la anomia colectiva, los insumos para el uso de la fuerza, los componentes del discurso demagógico e hipócrita, que los mantiene en el poder sobre la tragedia de todo un pueblo.

La reciente muerte de tres mujeres en el Estado Portuguesa, no puede ser considerado un hecho aislado, mucho menos cuando algunas organizaciones feministas, defensoras de los derechos de la mujer, dan cifras; que prenden las alarmas en cualquier país, que se digne de ser garante de las condiciones mínimas para el reconocimiento del estado de derecho y la inclusión de la mujer como sujeto. Los procesos de liberación, hacen visibles las luchas que la dominación oculta, siempre se ha relegado el papel de la mujer en la historia, sin embargo; debemos reconocer, aceptar y entender que ninguna de las gestas que nos han traído hasta acá, hubiese sido posible sin su participación y entrega, sin su sacrificio y bondad. Muchos son los ejemplos en el mundo, de mujeres destacadas en todos los terrenos,

Hoy, en la Venezuela bolivariana y revolucionaria, en la Venezuela humanista y de "paz", no puede pasar desapercibido un hecho tan traumático, que se suma a otros no menos trágicos, en esta Venezuela del siglo XXI, las desapariciones forzadas, los ajusticiamientos, los feminicidios, los parricidios, el abandono de recién nacidos en basureros, la actuación impune de bandas que someten a comunidades enteras, gente que muere ahogada buscando salidas a la crisis económica, la especulación la usura y la corrupción, el medalaganismo oficial, los bajos ingresos, la falta de servicios públicos eficientes, las autoridades competentes, los responsables de la justicia, deben actuar para impedir que estas cosas sigan sucediendo, y dar cumplimiento a lo que establece la ley, a lo que expresa la constitución.

Muy diligente se ha mostrado nuestro Fiscal General, cuando se trata de maltrato animal y hechos que impactan políticamente a la gestión de gobierno (cosa que aplaudimos y reconocemos), desconozco si en la fiscalía existe alguna instancia superior para la defensa de los derechos de la mujer, o en su defecto; fiscales especialistas en el área, lo cierto es que los hechos de violencia contra la mujer, no reciben el mismo trato que otros hechos, aunque se despliegue coyunturalmente, una imagen mediática de eficacia institucional, desconocemos también el estado interno de la estructura burocrática de este ente, pero lo que si conocemos, es lo engorroso de cualquier trámite que amerite la defensa de derechos, o la orientación adecuada frente a la violación de los mismos.

Generalizar no es adecuado porque se niega la existencia de una reserva de personas que allí laboran, aunque parecen ser una minoría, son los que en realidad sostienen, (en medio de todas las dificultades que implica), un nivel de atención como el que conocemos, pasar por la unidad de atención a la víctima (ubicada en la Av. Urdaneta de Caracas), nos da una idea de lo que allí ocurre, largas e interminables filas de personas, pueden indicar dos cosas, o son muchas las víctimas, o son pocos los fiscales para atender.

La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Tiene por objeto:

"Garantizar y promover el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, creando condiciones Para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos, impulsando cambios en los patrones socioculturales que sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres, para favorecer la construcción de una sociedad justa democrática, participativa, paritaria y protagónica".

A partir de allí, podemos comprender que la lucha por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, refiere mucho más que una declaración y una designación de fiscales para investigar hechos después de ocurridos, hay una serie de condiciones que deben cumplirse para prevenir las cifras; que en nuestro país son desalentadoras, a pesar de tener referentes en el poder, que muy bien pueden convertirse en portadoras del contenido de esta ley, no lo hacen por compromisos políticos, por conveniencias materiales o por simple indiferencia, estimuladas estas conductas por la reproducción de la sociedad machista y patriarcal.

Es esperanzador para todos los que soñamos con una sociedad libre, justa y amante de la paz, el hecho de que las mujeres tengan la voluntad firme de organizar adecuadamente la defensa de sus derechos, comienzan a surgir observatorios que van documentando las cifras, estudiando el problema y haciendo el musculo orgánico, necesario para enfrentar un Estado colonial en el que persiste la exclusividad de la función reproductora de la mujer.

En pleno siglo XXI, Época de "revoluciones y transformación", queremos ver a las instituciones venezolanas, impulsar métodos de atención en los que los derechos no sean la oportunidad de lucro de grupos que tienen el control administrativo, que se acaben los gestores y funcione el debido proceso, que se materialice el "caiga quien caiga" tantas veces repetido en campañas electorales, que frente a los requerimiento de la mujer, haya celeridad, que no nos deje la impresión de estar en presencia de conveniencias o cumplimiento de órdenes políticas. Para lograrlo, hay que hacer visibles las luchas y dejar de ocultar cifras, el problema es más complejo que declararse feministas y llevar una franela alusiva.

Es la hora de cambiar el patrón y al patrón.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 758 veces.



Henry Franco

Comunicador popular. Miembro del Colectivo Radiofónico de Petare y de la emisora Al son del 23 en Caracas

 ccdresistencia9960@gmail.com

Visite el perfil de Henry Franco para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Henry Franco

Henry Franco

Más artículos de este autor


Notas relacionadas

Otros artículos sobre el tema Liberación de la Mujer

Pulse aquí para leer ver todas las noticias y artículos sobre Liberación de la Mujer