Golpe en Abril: algunos elementos esenciales

Hablar del Golpe de abril de 2002, se traduce en la comprensión de algunos elementos socio-políticos claves. En 1er lugar, hay un contexto general en el cual se desarrolla el golpe. El Sistema Político venezolano (SPV) experimentó un conjunto de cambios en su funcionamiento que explican – y permiten entender- los sucesos que se generan entre el 11 y el 13 de abril de 2002. Los partidos históricos – AD, COPEI- obtuvieron en las elecciones de 1988, un total de 93% de los votos válidos. En las elecciones de 1993, representaron el 43% de los votos. En las elecciones presidenciales de 1998, sólo alcanzaron un 11%. En 10 años, vieron reducida la expresión de preferencia hacia sus opciones políticas de manera drástica. He ahí un factor que debe considerarse. El SPV experimentó un deterioro de los actores preponderantes desde 1958.

En 2do lugar, la crisis económica se expresó en forma de agotamiento del modelo rentístico y con él desaparece la política social como política pública esencial. Eso se traduce en exclusión y pobreza, que acumula frustración y crisis de expectativas. Esos dos condicionantes, ayudan a explicar las condiciones de ascenso de Hugo Chávez y su triunfo en diciembre de 1998. Chávez mantiene la propuesta esgrimida en pleno golpe de febrero de 1992: la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente y con ella, el inicio de una nueva institucionalidad. Será precisamente lo que hará apenas asume la presidencia el 02 de febrero de 1999: convocar la Constituyente y lograr una mayoría absoluta en su composición en las elecciones de julio de ese año. La aprobación de un cuerpo constitucional – la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV)- será el resultado final. Con ella se abre una transición que se desarrollará entre el año 2000 al 2002, momento cuando se instrumenta todas las reformas vertidas en la CRBV. Ello genera que los actores tradicionales (AD-COPEI) sean desplazados y sustituidos por otros actores (FEDECAMARAS-CTV-MEDIOS DE COMUNICACIÓN), que pasan a llenar el vacio generado por los primeros. Hasta acá, el contexto general., pero hay elementos particulares que nos permiten entender lo sucedido en abril de 2002.

El ajuste institucional se desarrolla a través de la aprobación de una Ley habilitante (LH) que faculta al presidente Chávez a legislar sin someterse a los mecanismos establecidos para la aprobación de instrumentos jurídicos en la CRBV. En ese contexto se produce la aprobación de las 49 Leyes –Decretos, entre las que cabe señalar la Ley de Tierras, la Ley de Hidrocarburos, entre otros instrumentos jurídicos. Se desata con esa aprobación una resistencia por parte del trinomio FEDECAMARAS-CTV-MEDIOS que conduce a la paralización general – llamado a Huelga- del 10 de diciembre de 2001. Posteriormente, el 20 de diciembre FEDECAMARAS solicita la nulidad ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de las 49 Leyes, iniciando una escalada política y jurídica contra la implementación de la nueva institucionalidad legal. En esa tarea la acompaña todo el cuerpo directivo de la CTV apoyada por la presencia y el accionar de los medios de comunicación.

El 23 de enero de 2002, se da inicio al calentamiento de calle, a través de convocatorias de movilización en apoyo a la conmemoración del derrocamiento de Pérez Jiménez, fecha emblemática en la simbología de la democracia de partidos en Venezuela. En respuesta, los factores ligados a Chávez convocan una movilización en conmemoración del 4 de febrero de 1992. El 7 de febrero, se produce la 1era manifestación del “goteo militar”, que debe ser entendido como un proceso de filtrado y penetración política de las Fuerzas Armadas para “demostrar” el descontento del estamento militar con el gobierno de Chávez. Ese día, el Capitán de la Fuerza Aérea Pedro Soto, se manifiesta en contra de manera pública. El 18 de febrero, continua ese proceso con el pronunciamiento del Contralmirante Molina Tamayo, responsable de la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada (Uoper), estructura élite ligada al modelo de entrenamiento y asesoría militar norteamericana. En esos días iniciales de febrero, Chávez anuncia el nombramiento del Dr. Gastón Parra Luzardo, profesor jubilado de La Universidad del Zulia y experto petrolero, como nuevo Presidente de PDVSA, generando el inmediato rechazo de Gente del Petróleo, organización civil conformada por los cuadros gerenciales altos y medios, formados en la idea de una gerencia de élite. SE suman así dos factores esenciales al golpe: militares y civiles de la industria petrolera.

Entre mediados de febrero e inicios de marzo, la conflictividad entre militares, civiles de PDVSA en contra del gobierno y su acción, marca la pauta que es señalada – y apoyada en los medios- masivamente por radio, TV y prensa escrita. El 05 de marzo, se produce una reunión pública en la Quinta La Esmeralda, donde CTV-FEDECAMARAS y la Iglesia, representada en Luís Ugalde, Rector de la UCAB, hacen público el denominado PACTO DE GOBERNABILIDAD, un documento que habla de transición y cambio de autoridades en Venezuela. Es una declaratoria abierta de conspiración ampliamente reseñada y que indica el preludio del Golpe.

El 28 de marzo de 2002, se hace público el llamado de la CTV y FEDECAMARAS aun Paro General en apoyo a Gente del Petróleo (GP) por una “meritocracia” en la industria petrolera. El 7 de abril, el presidente despide en Aló Presidente a los Gerentes de GP que han comenzado el sabotaje a la industria. Para el 9 de abril se convoca el Paro general por 24 horas, que es extendido ese mismo día otras 48 horas más. El día 10, el Gral Néstor González González, expresa públicamente que “las fuerzas armadas deben pronunciarse contra Chávez” acción que busca – y logra- evitar que el presidente salga a cumplir compromisos en Costa Rica. El 11, se hace un llamado a marchar desde Chuao – sede de PDVSA- hasta las cercanías de Miraflores, en un acto de provocación. La marcha se dirige hasta Miraflores donde se encontrará con militantes del chavismo, en ese interlapso actúan los francotiradores, generando los 18 primeros muertos. Las imágenes de la alocución de Chávez a las 4 pm, son partidas con imágenes de Puente Llaguno que muestran a militantes del MVR disparando, pero haciéndolo ver de tal manera que parece que dispararán contra la marcha opositora. El montaje estaba listo. Luego viene un accionar de las fuerzas militares, quienes generan un vacío inconstitucional, al secuestrar a Chávez para obligarlo a renunciar. Acción que no sucede y desata una feroz represión entre finales del 11 e inicios del 12. Carmona Estanga, presidente de FEDECAMARAS es “encargado” por los militares como presidente, usurpando la estructura legalmente establecida alegando el vacío permanente y dando origen a un ciclo de protestas que culminará con una acción popular y militar que permite el regreso de Chávez el 13 de abril. Las lecciones finales están ligadas a la peligrosa conjunción de militares- medios-partidos-iglesia- actores extranjeros-sociedad civil para evitar la instrumentación del socialismo bolivariano. La historia tiene la obligación de ser maestra vida.

*Historiador

Juane1208@gmail.com


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Juan E. Romero

Dr. Mgs. DEA. Historiador e Investigador. Universidad del Zulia

 juane1208@gmail.com

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