Enmienda sin Bush

Oportuna la coincidencia. En este caso no es valedera la distancia de la nación a la que pertenece el Caifás del siglo XXI, si es que él no respetó distancias ni paralelos para convertirse en el terrorista y criminal de guerra sin frontera más cruel de los que son amamantados por el tenebroso Sanedrín que quedó de las guerras del siglo XX. Además, lo de la extranacionalidad dejó de respetarse por nuestra parte cuando los alabarderos de acá que endiosaban las “bondades” del capitalismo yanqui, empezaron con sus loas al asesino porque financió el golpe de estado contra el gobierno legítimo del Presidente Hugo Chávez.

No se olvidan fácilmente los aplausos de Granier y Federico Ravell, cuando el jefe de la cábala, el veterano de las amenazas y dueño de Fox News, entre muchos consorcios, amenazó con matar a Chávez con el apoyo de los Bush. Como tampoco podemos olvidar que nuestro Presidente, con hidalguía, le dijo al asesino de la humanidad, a pesar de las amenazas aupadas por los dueños de la prensa privada: “retamos al señor Bush y sus matones a que hagamos una apuesta, que ganará quien permanezca mas tiempo en el gobierno con el apoyo del pueblo. Bush en la casa blanca o Hugo Chávez en Miraflores”. Respuestas amenazantes. Por supuesto, no hubo apuesta. Era que a Bush solo lo apoyaban los aviones de guerra y sus infernales bombas sólo mata inocentes en los países más débiles.

He ahí la explicación de la “coincidencia”. Un reto que ni siquiera los pitiyanquis de acá, empezando por los usurpadores de Globovisión y “El Nacional”, le dieron importancia. Para ellos el desafío no se gana con la opinión de los pueblos. Deciden las balas. Pero estas dejan huellas de pólvora en la cara y en las manos, que Bush no podrá borrar ni que el desmanchador se lo apliquen con lija gruesa. Donde llegue a vanagloriarse de su “hazaña” por haber ahorcado a un hombre rendido, y haber masacrado casi dos millones de seres humanos en Irak y Afganistán, amen del acoso y muerte en Palestina, Líbano y Siria, por parte de Israel con el apoyo bélico de doble v Bush, el peor asesino de los últimos tiempos. Cobarde, pues cobarde es quien mata a traición, lo que es lo mismo cuando se lanzan bombas destructoras de ciudades enteras, donde mueren destrozados niños en el regazo de las madres, ancianos en camastros hospitalarios o en sillas de rueda, allá lejos desde donde las exiguas fuerzas no llegan a la casa blanca.

José Vicente Rangel, nuestro salvador de la verdad del porqué las luchas contra adecos y copeyanos, se queja por la falta visible de un tribunal que castigue severamente a ese monstruo asesino. Tampoco uno, desde estas ruralidades, vislumbra la silla del ahorcado en una ley que rebase la patriot. Aunque los pueblos tienen la suya que ya se está aplicando, aunque sea a zapatazos (no es contigo Pedro León).

Mientras tanto, por estos rincones, añoramos porque en la próxima conferencia del asesino doble v Bush, nos dejen incorporar a uno de nuestros periodistas llaneros, de esos que no están con el cómplice “Colegio…” de Federico Ravell; sí en las lides de los jinetes mejor amansadores, de manera que con la libreta de apuntes en la capotera de su chaqueta, se lleve la soga más encebada con su lazo corredizo, con la que no funcionarán los reflejos.

Como cizañero “periodista” y miembro prominente de la SIP, Henrique Otero Castillo; y antes que te embarguen el periódico, invita a doble v Bush, para que a nombre del 2- debacle, lo nombres como veedor de la casa del ahorcado, que está ahí mismito en la Baralt y desbarrancado con el Tribunal de Justicia.


Patria, Socialismo o barbarie.

*pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez*


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