Rentismo petrolero , transición y poder popular

Algunos estudiosos del rentismo han precisado q en el caso venezolano se pueden precisar 3 acepciones claras del rentismo en el desarrollo de la política petrolera en el país, la primera describe la adhesión del estado venezolano a una política orientada a la maximización de la renta del suelo renta ricardiana o grunt rent previo a la nacionalización de la industria petrolera esta política se instrumentó atreves de la distribución de áreas y de las concesiones a las grandes trasnacionales del petróleo, acompañada y promovida por una clase política por una clase política se prestaba inclusive para la manipulación de la política tributaria y así facilitarles el saqueo a las corporaciones extranjeras, una vez nacionalizada la industria dicha política se fundamentó en el control de los niveles de producción actuando de manera coordinada con los otros estados exportadores de crudo .

La segunda acepción se asocia a la búsqueda de la renta seeking que ha caracterizado la conducta de los gobiernos, del sector privado, y de los venezolanos en general particularmente desde el inicio de la explotación petrolera. Y una tercera es a q combina las 2 acepciones anteriormente mencionadas. Por tanto cuando analizamos los avances del proceso de trasformación que ha vivido Venezuela en los últimos 14 años a partir de la recuperación de la independencia política, se hace necesario revisar los elementos estructurales que aún se encuentran en transición y que son bases vitales para la construcción de la democracia participativa en Venezuela, sin embargo, es importante comparar de forma permanente si realmente las políticas públicas que estamos implementando nos llevan a profundizar el nuevo esquema o simplemente nos apoyamos en pilotes de la llamada representatividad democrática que solo formulaba y ejecutaba sus planes a conveniencia de los grupos económicos que impusieron durante el periodo del punto fijismo, el cual se caracterizó por ser un sistema plutocrático donde usaban la clase política a conveniencia de sus intereses económicos sin importar lo como pudiera impactar en el resto de la población.

Entre 1973 y 1998 muchos fueron los ensayos y las promesas de desconcentración del poder y de recuperación y consolidación de la economía nacional es decir, la supuesta siembra del petróleo apunto solo a pequeños grupos de poder y nunca se concentró en buscar democratizar la economía nacional y mucho menos mejorar la calidad de vida de los ciudadanos por el contrario, se erigió un estado paternalista que condicionaba la inclusión a cambio de apoyo incondicional y enajenación de la conciencia sin importar las consecuencias que dicha fórmula dejaría al país.

La distribución de la renta se estimaba a conveniencia de las elites políticas y económicas del país creando así espejismo de estabilidad democrática y sobre todo una economía incipiente sin ningún nivel de desarrollo y poco preocupada por lograr la independencia de tecnológica, industrial y agrícola, todas estas variables hoy nos llevan a la reflexión y nos coloca una serie de interrogante en materia política y económica ¿ Como profundizar la democracia participativa con impacto directo en la productividad del país? ¿Cómo usar lo que Juan Pablo Pérez Alfonzo llamo el excremento del diablo PETROLEO para avanzar en la justicia social y que sea sostenible en el tiempo y espacio? ¿ Todas estas interrogantes tienen sus respuesta en el poder popular es decir, solo cuando el pueblo en toda su expresión entienda que las conquistas sociales debemos defenderlas con mayor productividad, trabajo y creatividad y verdadera conciencia colectiva entonces podremos decir que estamos profundizando la democracia participativa y protagónica de igual forma, es necesario que nuestro país entienda que en la medida que logremos maximizar la producción de alimentos e industrializar su manejo seremos realmente libres, no esperemos que venga algún empresario al estilo Mendoza a decir como producir alimentos por el contrario, que sean nuestras empresas socialistas las más productiva del país y que sus trabajadores entiendan que no solo son sus reivindicaciones sino que de ellos depende un país que aposto a darle voz al obrero de la fábrica, al pescador, al campesino, a los estudiantes y sobre todo a dignificar los invisibles que antes de la llegada del comandante Chávez eran el 27 por ciento de la población sumidos en pobreza extrema, no podemos seguir dependiendo eventos fortuitos para ligar un alto precio de crudo y volver a la bonanza, por el contrario debemos ser cada día una sociedad menos dependiente la renta petrolera y más dependiente de nuestra producción nacional, del valor agregado de nuestros trabajadores y trabajadoras, el pueblo desde las universidades, comunidades campesinos y obreros pequeños y medianos empresarios con sentido nacional y que valoren el concepto de patria que nos dejó el comandante eterno Hugo Chávez.


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Hugbel Roa

Ministro para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología

 @hugbelpsuv

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