La Derrota es del Neoliberalismo

La Derrota es del Neoliberalismo

Héctor Navarro D.

Los venezolanos y porqué no, los pueblos del mundo, acabamos de ser actores y testigos de un capítulo más en la historia de las luchas populares. Las políticas neoliberales instrumentadas por Nicolás Maduro y su gabinete, FEDECAMARAS y la numéricamente importante fracción derechista del PSUV, han recibido una trascendente derrota con el anuncio del gobierno venezolano, luego de las protestas populares en contra de las medidas anti trabajadores de hace pocos días, de que las mismas han sido dejadas sin efecto y anuncian, sin mayores explicaciones, simplemente que pagarán a los trabajadores lo que ellos mismos, gobierno, cúpula sindical y PSUV habían acordado inicialmente de espaldas a los trabajadores y en contra de la Constitución y las leyes y que luego pretendían ignorar.

Mucha gente honesta y de buena fe podría estar pensando en una personificación del fracaso de esas medidas que ya comenzaban a ponerse en práctica, es decir, echarle la culpa a los dirigentes sindicales que, traicionando a su clase, las avalaron; o a los ministros y otros funcionarios que, habiendo jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, estuvieron dispuestos a ignorarlas sin ningún tipo de escrúpulos ni consideración; o a los diputados del PSUV que se prestaron para avalar en sus discursos tal atropello mientras otros, la mayoría, sin cumplir con su obligación de defender los intereses del pueblo, optaron por un silencio cómplice mientras levantaban las manos en señal de aprobación; o alguno de esos personajes de la televisión del Estado que tienen programas allí, sin ningún mérito para ello salvo la capacidad de gritar, pero que se dan el lujo, sin que exista ningún tipo de control oficial sobre un comportamiento que al menos podría considerarse anti ético, de insultar a quien le parezca y también de amenazar con "movilizar mareas rojas" para una confrontación pueblo-pueblo y así neutralizar los muy justos reclamos de los trabajadores; o al propio presidente Nicolás Maduro quien en varias ocasiones ha criticado abiertamente a los trabajadores que protestan la reducción de hecho de su salario, acusándolos de enemigos e izquierdistas trasnochados y hasta se permitió públicamente llamar la atención a una asistente en una actividad pública, obviamente invitada por ser de confianza política, porque ella intervino para criticar a la ONAPRE, oficina responsable de la elaboración teórica de las medidas anti trabajadores, la cual mucho menos es responsable porque simplemente cumplía con las instrucciones y lineamientos emanados "desde arriba" (ministros y presidente).

Como se mencionó, ya anunciaron que las medidas anti trabajadores, anti salario, que se comenzaban a instrumentar, quedan sin efecto después de solo días de movilización popular creciente. Esto significa una derrota importante para el gobierno y, obviamente, alguno o algunos deberán pagar las consecuencias de esta derrota política, pero la misma no puede simplemente achacarse a las personas mencionadas o referidas en el párrafo anterior, las cuales actuaron en concordancia con sus propias limitaciones y con su visión y misión neoliberal instalada ya hace tiempo en el poder en Venezuela. La derrota va más allá de quienes representan al neoliberalismo es del neoliberalismo mismo porque en las protestas de calle, en las movilizaciones, participaron gentes con distintas perspectivas políticas y de la política, coincidiendo en un punto fundamental de los trabajadores más no de la personificación del capital: el derecho al salario justo. La pregunta que debemos hacernos ahora es: ¿qué sigue?, porque medidas también inconstitucionales, antinacionales, anti soberanía y neoliberales como el maltrato a la educación y los hospitales, las Zonas Económicas Especiales, la entrega de un millón de hectáreas al Estado de Irán, la entrega del Arco Minero del Orinoco, los "proyectos de desarrollo turístico" en varias de nuestras ecológicamente muy frágiles dependencias federales, deben también ser respondidos con la misma contundencia popular porque su trascendencia y consecuencias, así como los intereses anti populares y anti nación presentes en ellas, constituyen una amenaza muy grave para nuestra existencia como nación y como individuos. Con movilización popular su derrota también es posible.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1913 veces.



Héctor Navarro

Héctor Navarro Díaz: Fue varias veces ministro en el Gobierno del presidente Hugo Chávez. Estuvo al frente de los ministerios de: 1) Educación, Cultura y Deportes en el año 1999, 2) Educación Superior en el año 2002, 3) Ciencia y Tecnología e Innovación en el año 2007, 4) Educación a partir de 2009 y 5) Energía Eléctrica. Acompañó al Comandante Chávez desde los inicios de su gobierno. Miembro de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Ingeniero eléctrico, con doctorado en Manchester, Inglaterra. Autor de al menos dos patentes internacionales en el área de tecnología. Fue profesor de la Facultad de Ingeniería de la UCV. También fue diputado y presidente del Parlamento Andino, Capítulo Venezuela. Presidió la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional y la Comisión de Política Exterior.


Visite el perfil de Héctor Navarro para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Héctor Navarro

Héctor Navarro

Más artículos de este autor


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Trabajadores Aporreando


Revise artículos similares en la sección:
Movimiento Estudiantil, Educación


Revise artículos similares en la sección:
Actualidad


Revise artículos similares en la sección:
Economía