Humanismo Vs razón instrumental

Maduro y sus ministros tienen modos o perspectivas de abordar el movimiento de la cosa social venezolana, lastimosamente reduccionista y en contradicción con el humanismo integral. Los hechos hablan palmariamente de ello, en los últimos días particularmente con lo referido a las carreras universitarias priorizadas. Son tributarios, ay, con perdón, más bien de la razón instrumental. El presidente pide "eficiencia" a toda costa, no deliberar mucho. Ir al hecho factual. Que la cosa apremia, ya lo sabemos todos, lo que no supone renunciar a lo fundamental que es la condición humana, el pensamiento.

La producción económica, la innovación técnica con aplicación en los procesos industriales y hasta en espacios comunitarios. Un activismo y recurrencia a la técnica y la tecnología como una tabla de salvación, literalmente. Como si fueran discípulos tardíos de quienes como señalara José Ortega y Gasset no hubiera necesidad de pensar la técnica, sino que quieren dominar la naturaleza, extraer sus riquezas por la vía que ofrece lo instrumental típico del maquinismo, fordismo y demás zarandajas del método empírico-analítico.

Eso es lo que explica por qué Maduro y su ministro d educación universitaria, abogado César Trompiz, presentara recientemente, según (noviembre, 2020) las carreras llamadas científica-técnicas como algo prioritarias; pero olvidaron olímpicamente las carreras humanísticas. ¿Cómo es eso? ¿No es que el comandante Chávez optó por giro neohumanista en Venezuela, Latinoamérica y el Caribe?

Lo cierto es que denuncia un numeroso grupo de académicos y egresados universitarios de toda Venezuela y encabezados por el Dr. Roberto López- Sánchez, ya todo un académico maduro a quien por cierto conocimos en sesiones de congresos de investigación y docencia de la ciencia de la historia en Barquisimeto, encuentros bianuales antes muy concurridos, sobre todo en la década de 1990, cuando cursábamos ambos estudios en historia, él en la LUZ y el suscrito en la UPEL-IPB; centros universitarios de gran prestigio en ciencias y humanidades.

No nos podemos extender mucho. Nadie nos leería, pero repitamos los dicho por el comunicado de los intelectuales y académicos todos disidentes del chavismo, incluso algún ex ministro de Chávez que: las carreras prioritarias son de los siguientes campos: En salud, medicina integral comunitaria; educación, en ciencia; producción, química, agroalimentaria, veterinaria; ingeniería en electricidad, ingeniería en transporte, ingeniería mecánica; desarrollo industrial, hidrocarburos, ingeniería en minas, informática, ingeniería en producción; construcción, ingeniería civil, construcción civil, ingeniería industrial.

Las preguntas y emplazamientos van en la línea crítica de por qué no priorizar carreras humanísticas como: historia, filosofía, sociología, antropología, etnografía, geografía, lingüística, literatura y otras, que dicho sea de paso ya se administran en las universidades autónomas y experimentales históricas y hay que seguir apoyándolas, por lo que consideran los firmantes del referido manifiesto que todo eso constituye un desvarío.

¿Una alerta que seguramente caerá en oídos sordos? ¿O por lo contrario será reconsiderado el cuadro de las susodichas prioridades? ¿Ello obedece a que la razón instrumental ciega a los gerentes gubernamentales actuales?

Finalmente, queremos decir que por estos días tropezamos con un libro de Mirta Aguirre (Estudios Literarios. Editorial Letras Cubanas. Ciudad de la Habana, Cuba, 1981) y en la sección "Tres elogios universitarios" se puede comprender que la transformación universitaria cubana iniciada de 1959 marcó un antes y un después en el claustro; según lo señala al abordar los aportes de la Profesora Vicentina Antuña y que los empeños por acercar la universidad al pueblo trabajador, desarrollar la producción, así como reafirmar los valores revolucionarios, tuvieron que saber armonizarse, por ejemplo, los estudios de lenguas como Latín y Griego y se reforzaron las opciones humanísticas con nueva perspectiva en la Escuela de Literatura y Arte.

Igualmente da la casualidad que por estos días avanzo en la lectura de un libro que me obsequiaron traído directamente de Cuba: "Cien horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet (Tercera edición. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 2006) y se destaca en varias partes la importancia de las ciencias fácticas y las humanidades, el estudio y comprensión del hombre, que como señalan los investigadores mencionado son reflexiones que aportan las ciencias humanas y sociales no priorizadas.

Lo de menos sería que los planificadores venezolanos de la educación actual no hayan leído las obras referidas ni tampoco los clásicos griegos y latinos, que mejor sería que lo hicieran en sus lenguas originales, el latín y griego, ¿pero ¿cómo si ellos no les interesan esas cosas? Será por eso que priorizan sólo las ciencias naturales, como dice Rubén Blades: "Qué fallo" …



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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