Y si nos arrech... todos y nos organizamos

Desde que empecé a acumular conciencia política, por allá por los años 70 del siglo pasado (conciencia que se va acumulando poco a poco a través de un proceso dialectico), época en que ganó la presidencia en el país por primera vez el gocho de rubio, vengo viendo con más claridad cada día y con contadas excepciones, que nuestra clase política cada vez es más mala (de maldad), es menos política, sabe cada vez menos de política, es más tarifada, más arrastrada, menos preparada, más inconsciente, más inmoral, mucho menos preocupada por el país y su gente y mas preocupada por sus intereses personales y sus bajas pasiones.

Esta característica de nuestra clase política y repito con muy escasas excepciones, ha hecho, ha procurado ha sido responsable, sea por acción o por omisión de las diferentes crisis y debacle general que ha presentado y presenta el país actualmente, luego de ese largo proceso histórico de degradación. Desde donde he tenido oportunidad de ver pero seguro desde antes, he visto como la clase política nacional que ha tenido responsabilidades de gobierno en cualquier instancia de poder y no importa su supuesta impronta ideológica, no ha hecho otra cosa que administrar mal la cosa pública, generalmente en beneficio de sus intereses crematísticos y de intereses de otros grupos generalmente burgueses, sean nacionales o extranjeros y esto es lo mas grave de esta gente, que no les importa el país, son capaces de vender a su madre si eso significa obtener intereses personales y mas grave aún que lo hacen enarbolando el patriotismo, la soberanía y la defensa de los más pobres.

Así lo vivimos cuando se entregaba por cuatro lochas el hierro, petróleo y otros productos a las trasnacionales y luego con esos dólares compraban cuanta baratija innecesaria encontraban en el exterior para hacerla moda acá y multiplicar sus apetencias capitalistas incrementando la producción foránea y el consumismo inocuo e innecesario dentro del país, vendiendo paja a través de sus medios de comunicación. Pero igual se vive ahora con la entrega del petróleo a China o a Cuba a cambio de armas, productos o servicios de dudosa calidad y en ambos casos con sus consabidos beneficiarios ubicados en la nomenklatura del partido en el poder y en la burguesía emparentada o enchufada con estos. En ambos casos se ha privilegiado la producción exterior sobre la producción endógena y las veces que han intentado la "producción endógena", ha sido entre paréntesis pues solo se ha hecho sirviendo de ensambladores de productos importados y bajo esquemas claros de corrupción y perdida para la nación.

En esto han jugado un papel no menos importante y siempre tras telones; hoy más evidentes, muchos individuos dentro de las FFAA, quienes amparados bajo unas armas y una formación que se pagan con dinero del Estado solo han servido para coaccionar a la sociedad civil, pues creo que hoy no le ganaríamos una guerra ni a Guyana, pero eso es tema de otro artículo, sobre lo costoso y necesario de este organismo para el país y donde se produce el mismo modus operandi con la compra de armas e insumos para este sector y donde siempre terminan super millonarios los operadores de las transacciones y ahora con el añadido que los militares invaden también áreas que antes eran reservadas para que los civiles se hicieran de sus negociados, tales como ministerios, gobernaciones y empresas del estado. Pero también han servido de alcahuetes personeros del sector judicial, procurador y fiscal, quienes por mantener un status de vida burgués se han hecho de la vista gorda frente a estos hechos y ni siquiera intentan investigar, salvo algún chivo expiatorio que era incomodo para ellos y lo sacrifican para cuidar las formas.

En este andar permanente e indetenible por la vida no damos cuenta y no es tarde para nada que se hace necesario que nosotros, los pendejos, los de a pie, los empleados, los trabajadores, los productores, los pequeños y medianos productores y comerciantes, los estudiantes, los artistas de todo género, los creadores, los políticos de excepción, los sindicalistas honestos y de excepción, los jóvenes, los religiosos honestos y que no pacten con estos políticos, los militares y policías honestos( que aunque usted no crea, los hay y muchos), en fin todos aquellos que hemos sido engañados y estafados siempre por esta clase política desde siempre; nos dejemos de pendejadas y perdederas de tiempo peleando entre nosotros mismos y menos para defender una parcela que solo beneficia a una cúpula civil, militar y empresarial podrida y corrompida, dejarnos de esa paja de chavistas, antichavistas y ninis, porque esos dirigentes que se peleaban simuladamente entre adecos y copeyanos y que hoy pelean entre chavistas y opositores con algunas excepciones, son la misma vaina y se juntan luego para celebrar sus acuerdos anti pueblo, dejar esa pelea estéril y nefasta para nuestros intereses y unirnos todos, sin distinción de género, de color, de condición social, de creencia religiosa o partidista, unirnos en un gran movimiento para la reconstrucción nacional y pasarle por encima a esa minoría cupular que se pone de acuerdo para jodernos y mantenernos sumido en esta insoportable crisis, mientras ellos viven super cómodos en sus villas. No podemos tampoco seguir siendo llamados Nini, esa parte de la población es la más grande y debemos tomar partido por la defensa de nuestros intereses, debemos politizar nuestra lucha, se debe capitalizar esa enorme fuerza que somos y unirnos con la base que se dice chavista y la base que se dice opositora en un solo bloque contra la minoría que nos agobia.

Basta de estar defendiendo en nombre de una patria que no existe a esa cúpula roja podrida y a esos políticos "opositores" que dicen estar en contra de ellos y te piden el voto solo para sentarse a negociar sus intereses mientras el pueblo de ambos polos se pelea entre si y pasan hambre, miseria y necesidad entre sí. Basta de defender una ideología que ni ellos mismos creen, pues se dicen socialistas y viven y actúan como burgueses.

Es hora de unirnos todos en un movimiento que en la realidad y no en la retorica represente los verdaderos intereses de ese pueblo llano, de esa gente que si bien parece que pensaran diferente al identificarse como chavistas, opositores o nini; en realidad son la esencia de lo mismo, la esencia de ser venezolanos con los mismos intereses de clase, con los mismos problemas, en esencia trabajadores todos explotados por los mismos patrones sean empleados del estado o privados. Es momento de reconocernos en nuestra condición de clase trabajadora, en nuestra condición de clase proletaria y dejarnos de pendejadas de estar peleando entre nosotros y reconocer a los verdaderos enemigos y que no son otros que esa clase política nefasta de cualquier partido, sean rojos, verdes, azules, blancos o variopintos; pero también son esos militares mafiosos y corruptos que viven de nuestra plata pues esos no producen un coño, pero también está esa clase empresarial que como parásitos vive de lo que produce el trabajador y de la renta de nuestro país.

Declaremos una guerra a muerte simbólica, parafraseando a Bolívar y digamos: Proletariado (trabajadores, estudiantes, amas de casa, artistas, creadores, productores, empresarios honestos, religiosos honestos, políticos de excepción, sindicalistas de excepción, militares y policías de excepción contad con la vida y con nuestra colaboración y unión; clase política corrupta de cualquier signo, militares corruptos, empresarios corruptos; contad con la muerte política y el desconocimiento social.

UNIDOS TODOS POR LA RECONSTRUCCIÓN NACIONAL.



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Jorge Alvarez Casañas


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