Lo de Samán, bailando en una pata

Así están algunos oligarcas en nuestro país. Felices, porque uno de
los personajes del gobierno que se han enfrentado más fuertemente a la
especulación, han trabajado duro para cambiar a fondo el sistema,
(porque con el capitalismo, como ya sabemos, no hay posibilidad
ninguna para el pueblo disfrutar de una vida decente), ya no es
ministro de comercio.

Una no se puede poner a criticar las acciones del Presidente Chávez,
sobre todo porque es tremendo estratega, y tal vez tenga razones para
sacar momentáneamente a Samán del gabinete, a un militante que es leal
al Comandante, y al pueblo. A un camarada que ha estado confrontando
desde hace años a la oligarquía y sus sirvientes, armado con el
marxismo y casado con el proceso revolucionario. En fin, todos sabemos
quién es Eduardo Samán.

Una cosa es mirar las cosas desde fuera de las altas esferas del
gobierno, y otra muy diferente estar en los zapatos de quienes deben
ejecutar acciones controversiales, enmarcadas en una estrategia que,
pese a todas las traiciones, ha sido exitosa hasta ahora. Pienso que
el Presidente ha dejado libre a Samán para encargarle algo mucho más
fuerte, para lo cual necesita a una persona de confianza. Pero no
puedo evitar recordar todas las confrontaciones internas que se han
realizado desde que el Presidente ganó las primeras elecciones.

EL SUBMUNDO

Una recuerda la larga lista de traidores y desertores, los que están
presos (caso Baduel y el banquero a juro Chacón Escamillo), los que
están huyendo, como los dos exgobernadores de Guárico y Sucre, y los
que andan por ahí como si no hubieran roto un plato, como Miquilena,
ahora sin máscara, después de traicionar la confianza de Chávez y de
todo el pueblo. Y los militares gorilas, que están en Miami
entrenando a los ultraderechistas que siempre van a estar acariciando
e intentando cumplir su sueño: Tumbar a Chávez. Es la acera contraria,
el submundo de la politiquería traicionera, la de la componenda, la
del negociado, la de la traición. Es la que tenemos que atacar, por
más que no podamos entender por el momento alguna acción concreta.

LA GENTE REVOLUCIONARIA

Del lado de acá están las personas que no se rinden ni se venden, que
pueden tener paciencia pero no abandonan, que tienen un compromiso de
clase con el pueblo, que pueden cometer errores porque son humanos,
pero siempre actuando. De esa clase de personas es Hugo Chávez, quien
lo ha demostrado hasta la saciedad, y hay (lo creo de verdad) un gran
grupo de revolucionarias y revolucionarios que tienen ese mismo
perfil, que lo han acompañado, unos de cerca y otros no, que si el
pueblo no hubiera contado con ellos, no habría sido posible que el
proceso revolucionario llegara hasta este momento, cuando ha comenzado
a profundizarse. Y a ese grupo de personas pertenece también Eduardo
Samán.

LOS QUE RODEAN A CHÁVEZ

No me como el cuento ese de que el Presidente es bueníiisimo pero está
rodeado de puros bichos. Si así fuera habría caído hace tiempo, y
nosotros (el pueblo) hubiéramos tenido que salir otra vez a la calle,
sin descanso, a derrotar a la derecha fascista. Así que debemos
confiar. En el Presidente y en que quienes lo rodean,
mayoritariamente, con sus opiniones, matices y estilos, son gente que
está rifándose el futuro al lado del pueblo.

No deben celebrar mucho los escuálidos, los oligarcas y los vendidos.
El Dr. Samán dará la talla en donde quiera que lo pongan. Y siempre
seguirán los enemigos externos e internos aprovechándose de sus
errores, magnificándolos, manipulándolos, y pretendiendo ocultar sus
aciertos (Una evidente, obvia, clara, inocultable política socialista
que se ganó el corazón del pueblo) para intentar tapar el sol con un
dedo. Así funciona la política.

Una no puede imaginarse a Samán fuera del alto gobierno en tiempos de
profundización del proceso revolucionario.

El tiempo aclarará las dudas.

andrea.coa@gmail.com


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Andrea Coa


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