Interacción social, comunicación y relaciones afectivas en educación a distancia en pandemia

Estudiar la interacción social, la comunicación y las relaciones afectivas desde las comunidades virtuales de aprendizaje, en el marco de un enfoque holístico e histórico cultural, implica entender el aprendizaje de los estudiantes como una construcción social de conocimientos tanto de manera individual como colectiva. Los estudiantes intervienen con el propósito de promover su desarrollo personal considerando las dimensiones cognitivas, comunicativas, afectivas y sociales, necesarias en todo proceso de enseñanza y aprendizaje. En estas intervenciones la distancia queda determinada por la cantidad y efectividad de los diálogos que se producen entre los estudiantes y el docente, siendo estos diálogos los que acortan la distancia y hacen más efectivo el proceso de aprender significativamente.

La interacción social educativa en ambientes mediados por la tecnología es el conjunto de reacciones interconectadas de carácter cognitivo, que se desarrolla entre los miembros de la comunidad de aprendizaje en forma de discurso, que favorece el proceso educativo con una orientación hacia la construcción social del conocimiento. Intervienen cuatro elementos fundamentales que son: interacciones producidas a través de la red, la comunicación, la colaboración y la ayuda ajustada que brinda el tutor virtual, los cuales incrementan la motivación de los estudiantes, la autodisciplina, el autoaprendizaje y el deseo de aprender. Todo ello, permite el intercambio de ideas y fomenta el constructo teórico necesario para lograr mejores desempeños, perfeccionando las características, dimensiones y mecanismos de la interacción, que permitan potenciar la construcción de nuevos conocimientos.

En el caso de la interacción entre el docente y el estudiante, debe prevalecer la ayuda pedagógica ajustada del docente, poniéndose de manifiesto mecanismos que se constituyan en ejes articuladores entre los objetivos; contenidos; estrategias didácticas; estrategias de evaluación, coevaluación y autoevaluación; materiales instruccionales; así como, herramientas de comunicación, entre otras, que resulten realmente motivadoras desde el punto de vista cognitivo y socioemocional. Sin embargo, los aprendizajes de los alumnos en ambientes virtuales no pueden verse solo desde el ámbito instruccional. Es importante valorar la relación entre ese docente con el ambiente familiar y comunitario que rodea al estudiante. El docente al incidir socialmente en los aprendizajes interviene en el hogar del estudiante, contribuye con la orientación y capacitación de padres y familia, se vincula con la situación social que rodea ese hogar, así como con los problemas que desde el hogar pueden influir negativamente en el aprendizaje de los estudiantes.

Por todo lo anterior, la influencia de los procesos de interacción en el aprendizaje de los estudiantes puede ser vista desde 4 niveles. Un primer nivel, presenta la interacción que el estudiante establece con los contenidos del aprendizaje. En un segundo nivel, está la interacción con el docente. Un tercer nivel, define la interacción con el resto de los estudiantes y un en cuarto nivel, se considera la interacción que el estudiante establece consigo mismo (Barberá)1 Además, debería incluirse un quinto nivel donde se defina la interacción entre el docente, los padres, la familia y la comunidad, que fortalezca la ayuda ajustada tutorial necesaria para el logro de aprendizajes significativos.

Un aspecto importante a considerar en el proceso de comunicación en educación a distancia (EaD) es la colaboración dentro del ambiente social y como dicha colaboración favorece la motivación y las actitudes hacia el aprendizaje, así como el sentimiento de pertenencia en un entorno virtual. La colaboración supone la unión de intereses y capacidades de los integrantes de una comunidad de aprendizaje y esto se logra por medio del diálogo entre el docente y los estudiantes (Brito)2. Sin embargo, la colaboración en los procesos de enseñanza y aprendizaje se ve favorecida cuando se establece de manera horizontal y dialógica, que permite que el estudiante exprese sus mensajes utilizando diversos lenguajes, lo que fortalece la educación personalizada y los procesos emocionales-afectivos que se viven en cualquier relación educativa (Segura)3. Esto propicia la actividad grupal y la construcción social del conocimiento, dado que ayuda a la relación entre iguales y establece códigos de comunicación especiales, que deben ser entendidos desde el contexto en que se desarrollan sobre todo cuando se utilizan las tecnologías en educación.

Otros dos aspectos importantes a considerar en la comunicación e interacción en los ambientes virtuales de aprendizaje son la presencia social y la distancia transaccional (Ortiz)4. La presencia social entendida como el grado en que tanto docente como estudiante son percibidos por los demás miembros de la comunidad virtual de aprendizaje, el nivel en que se aprecia y se proyecta a sí misma dentro de dicha comunidad y las relaciones sociales que se establecen a través de estas percepciones. Para lograr una adecuada presencia social el docente debe alcanzar una adecuada comunicación afectiva y abierta que cohesione a toda la comunidad y la impulse hacia el logro de los aprendizajes significativos. Por su parte, la distancia transaccional es la distancia relacional entre el docente y los estudiantes, no como una distancia geográfica o física, sino más bien como una distancia educacional y psicológica (Bender)5. El concepto de distancia transaccional se inserta en un marco social porque establece una relación entre el diálogo, que determina el nivel de autonomía de los estudiantes y el papel del docente, lo cual abre una ruta para el entendimiento a través de los procesos de interacción.

Ahora bien, además de la interacción social y la comunicación en ambientes de EaD es necesario considerar las relaciones afectivas entre el docente, los estudiantes, los padres, la familia y la comunidad organizada que rodea el hogar familiar. Investigaciones especializadas concluyen que las relaciones afectivas en EaD ayudan a incrementar la motivación, a reducir la angustia y el sentimiento de soledad, disminuyendo los índices de deserción y los estudios inconclusos. Todo ello, tendiente a minimizar el sentimiento de soledad que siente el estudiante que estudia a distancia, que requiere afecto y acompañamiento del docente y de todas las personas que lo rodean. Ahora, el estudiante pasa más tiempo en su casa y su comunidad que en la escuela. En tal sentido, Visser6 señala que "…los sistemas de educación a distancia debieran contemplar las necesidades afectivas de los estudiantes como un componente integrado, junto a otros componentes más tradicionales" (p. 226).

Por otra parte, las interacciones afectivas virtuales tienen la función de regular y favorecer la existencia de un clima positivo en el desarrollo de los intercambios comunicacionales en ambientes virtuales de aprendizaje. Este tipo de interacciones repercuten en la motivación del aprendizaje y, a su vez, están integradas por las presentaciones, las aproximaciones personales y la gestión del ambiente emocional. Cuando el estudiante socializa en un ambiente virtual de aprendizaje adquiere ciertos códigos para suplir los gestos y las palabras que se dan en la relación cara a cara. El lenguaje gestual lo ayuda a expresar sus emociones y sentimientos mediante una serie de símbolos. Las emociones son según Gálvez7 "un indicador explícito de emocionalidad; son una suerte de sustitutos del lenguaje corporal y, de algún modo, van más allá de éste" (p. 28). Se trata de humanizar los ambientes virtuales de aprendizaje, Al respecto, (Aldana)8, afirma que "…la virtualidad parece negar o deformar la afectividad humana" (p.43). Esto último, de combatirlo el docente con el apoyo del entorno familiar y la comunidad.

Esta concepción deja en evidencia la necesidad de aprovechar al máximo las potencialidades de las tecnologías a favor de los procesos de enseñanza y aprendizaje, en aras de humanizar las relaciones que subyacen en los diferentes entornos virtuales. Se trata de incrementar el escaso conocimiento del que disponemos sobre la ocurrencia, frecuencia y fenomenología de las emociones en el aprendizaje en línea. Esto provoca una carencia de atención en materia de emociones en la virtualidad, aun cuando la afectividad es parte fundamental de los seres humanos y significa un modo de desenvolverse en momentos determinados de la vida. Esto presenta connotaciones importantes en todos los ámbitos del comportamiento social y para el caso de la EaD es imprescindible, pues los educadores debemos ser capaces de hurgar y movilizar en el educando todas las emociones posibles para que éste construya de manera significativa sus conocimientos.

La actitud de todo educador, y sobre todo en ambientes mediados por la tecnología, debe ser generar la suficiente empatía, que le permita comprender lo que piensa y siente el estudiante, por lo que debe propiciar encuentros académicos centrados, además de los aspectos didácticos, en la esencia y espiritualidad de las relaciones interpersonales. Por consiguiente, estos ambientes mediados deben caracterizarse por poseer atractivos físicos motivadores, una cantidad considerable de elementos multimedia armónicamente compuestos de signos, símbolos y señales, desarrollados en diversos formatos digitales, tendientes a la activación de los canales multi-sensoriales, que satisfagan las necesidades de contacto humano necesarias para desarrollar la interacción, la comunicación, la colaboración, así como las relaciones afectivas y socioculturales, en función a la procreación de la especie humana y como un arma conducente a la sostenibilidad del planeta.

Replanteémonos la EaD comenzando por analizar e interiorizar las tecnologías al servicio de la humanidad y no al contrario. Hagamos de la tecnología un medio para lograr los aprendizajes y no un fin. El fin es el aprendizaje significativo de nuestros estudiantes. Estudiemos medios alternativos para que los estudiantes construyan sus conocimientos desde sus casas en pandemia y para ello la comunidad organizada puede jugar un papel muy importante. Es necesario, desarrollar una cultura del amor porque nuestros estudiantes aprendan, interiorizarlos como nuestra razón de ser, ya que por ellos y para ellos somos educadores. Desarrollemos principios éticos que nos permitan empatizar para incrementar nuestra interacción, comunicación, colaboración y relaciones afectivas, que fortalezcan el diálogo con nuestros estudiantes, su entorno familiar y social, ampliando las posibilidades del entendimiento sociocultural que realce los valores humanos y conlleve a la unión de toda la comunidad de aprendizaje, eliminando todo tipo de barreras comunicacionales.

Bibliografía

1Barberá, E. (coord.), Badia, A. y Mominó, J. Ma. La incógnita de la educación a distancia, Cuadernos de Educación, N°35, España, Horsori, 2001.
2Brito, V. El foro electrónico: una herramienta tecnológica para facilitar el aprendizaje colaborativo, En Revista Electrónica de Tecnología Educativa Edutec, N° 17, 2004. Disponible en: http://www.uib.es/depart/gte/edutec-e/revelec17/brito_16a.htm (consultado el 9 de octubre de 2020).

3Segura, S. Modelo comunicativo de la educación a distancia apoyada en las TIC en la Corporación Universitaria Autónoma de Occidente, CUAO, Cali- Colombia, En Revista Electrónica de Tecnología Educativa Edutec, N° 17, 2004. Disponible en: http://edutec.rediris.es/Revelec2/revelec17/segura_16a.pdf (consultado el 9 de octubre de 2020).

4Ortiz, A. Interacción y TIC en la docencia universitaria", En Revista Píxel-Bit, N° 26, 2005. Disponible en: http://www.sav.us.es/pixelbit/articulos/n24/n24art/art2401.htm (consultado el 10 de octubre de 2020).

5Bender, T. Discussion-based online teaching to enhance student learning. Theory, practice and assessment. Sterling, Virginia, Stylus Publishing, 2003.

6Visser, L. Desarrollo de la motivación en apoyo a la educación a distancia (B. W. Quinn, traductor), México: Universidad de Guadalajara (trabajo original publicado en 1998), 2002.

7Gálvez, A. La puesta en pantalla: rituales de presentación en un foro virtual universitario, En Revista Universidad y Sociedad del Conocimiento, Vol. 2, N° 1. 2005. Disponible en: http:www.ouc/rusc/dt/esp/galvez0405.pdf (consultado el 12 de octubre de 2020).

8Aldana, C. La Revolución del Sentir: nuestro derecho de transformar el mundo. Barcelona, Intermón Oxfam Editorial, 2007



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Sergio Teijero Páez

*Doctor en Educación. Post Doctor en Ciencias Sociales. Profesor e Investigador Titular UCV / UNEXCA

 steijero@gmail.com      @steijero

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