Origen de los odios desatados contra Venezuela

Resulta difícil ubicarse en la fecha exacta de la génesis de los odios contra la gran Venezuela, convertida hoy, en la patria chica y grande a la vez, por cuanto, siendo pequeña en comparación al inmenso contexto latinoamericano, resulta grande, ya que se constituye en antorcha, que ilumina un nuevo camino: libre, humano, equitativo y promisorio hacia una nueva concepción ideológica, que en efecto consolide el nuevo humanismo, que propenda a la verdadera humanización del capital, a una nueva forma de repartir la riqueza, conllevando simultáneamente, al nacimiento de un nuevo hombre, libre de las ataduras de la ignorancia y de cualquier forma de imperialismo.

Para hacer comparaciones sencillas, basta sumergirse en la famosa historia de Robin Hood, hábil arquero, habitante del bosque de Sherwood y de Barnsdale cerca de Nottingham en la Inglaterra medieval, catalogado como un vulgar forajido, por el simple hecho de haberse enfrentado al sheriff de la ciudad y al príncipe Juan sin Tierra, en defensa de los pobres y oprimidos, de hecho se puede afirmar que Robin Hood, arrebataba a los ricos, para dar a los pobres y todo ello por gran su corazón, apegado a la justicia.

La historia de este arquero justiciero, se amolda perfectamente al mundo actual, donde los ricos utilizan a los pobres solamente como herramientas de producción, sin el sagrado derecho a una retribución equitativa de acuerdo a su trabajo, es decir, lo ancho para el gran capital y lo angosto para el que no posee nada.

Esta es una amarga realidad, que refleja perfectamente el acontecer mundial, donde el imperio reinante sobre el planeta, el imperio norteamericano, pretende apoderarse de todas riquezas de la tierra, sin importar para nada, los daños que ocasiona a su paso, es en este sentido, que el imperio norteamericano, jamás ni nunca ha de ver con buenos ojos, todo intento, que propenda a perjudicar sus más ruines intereses.

Ejemplo de lo sostenido anteriormente, lo podemos ver reflejado fielmente en el ejemplo chileno, donde el extinto Salvador Allende, Presidente legítimamente escogido por el pueblo, y quien en un arrebato de confianza, quiso despojar al imperio de lo que correspondía al pueblo chileno, mediante nacionalizaciones como la del cobre y por cuyo motivo, fue traicionado por el criminal de Augusto Pinochet, en abierta cooperación con los norteamericanos.

Retrocediendo nuevamente a la gran patria de nuestro libertador común, Simón Bolívar, ya que también dio la libertad a Colombia, nos encontramos las caras del odio, cuando José Antonio Páez, llamado el Centauro de los Llanos, actúa en forma artera contra Bolívar, convirtiéndose posteriormente en oligarca, poseedor de grandes latifundios colmados de esclavos y termina muriendo precisamente en los Estados Unidos, a quien Bolívar había señalado como el predestinado a colmar de hambre y miseria la America entera, en nombre de la libertad, más lacónico el episodio no pude ser.

El odio ancestral, enfermizo y viseral tiene su razón de ser y no es otra que, el profundo amor por el dinero, el poder y las falsas glorias, que nos ofrece el capital, en una danza interminable de infinita depravación moral y más triste aún, desconocimiento por Motus propio, de nuestra y única y más grande riqueza; la riqueza espiritual.

Tomando en consideración estos últimos aspectos, podemos tener una clara idea de cómo se conjugan estos elementos en una trilogía infernal: Odio, Poder y Riqueza, contra todo aquello, que conlleve al ser humano, hacia un verdadero despertar de la conciencia y que conduzca, al camino de justicia social entre los hombres, sin barreras de ninguna índole.

El imperio español nos extrajo enorme cantidad de riquezas expresadas en oro, plata, perlas, diamantes, esmeraldas y otras, que contribuyeron al desarrollo del capitalismo europeo y hoy a más de quinientos años de aquella fecha infame en la historia de nuestro continente, nos encontramos sumergidos en un nuevo y más destructor imperialismo, el imperialismo norteamericano, capaz de desatar sus odios, contra todo aquello que menoscabe sus más asquerosos intereses imperiales.

Es fácil comprender entonces, porque los odios contra aquellos pueblos que en legitima defensa de sus intereses, de sus riquezas, emergen en procura de lograr su verdadero desarrollo, tal son los casos de: Libia, de Irán, China, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Nicaragua, Cuba, Venezuela y una nueva larga lista de naciones, que se aglutinan y alzan su voz, en contra del imperio destructor, que ostenta ser el amo de mundo, el amo de todos los seres humanos, sobre el planeta azul, el planeta tierra.

El caso de la República Bolivariana de Venezuela a partir de 1999, cuando resulta ganador por mayoría abrumadora, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, es exactamente el comienzo del odio endemoniado contra esa nación, por cuanto, el imperio norteamericano intuye que su tutela sobre Venezuela, la nación del oro negro, comienza a desvanecerse.

Efectivamente los giros, los vientos de cambio impulsados por Chávez, comienzan a mostrarse en Venezuela, con una Asamblea Constituyente, cuyo propósito esencial era un viraje en la carta magna venezolana, donde finalmente resulta una nueva Constitución que deroga a la moribunda, como el mismo Chávez lo sostenía y promueve elementos humanos y socialistas como: la equidad, la pluralidad, la justicia social y el mayor dolor de cabeza para gringos y para la rancia oligarquía venezolana: La Participación Protagónica del Pueblo.

Esta nueva concepción política, en nada complace al imperio que quiere apoderarse del mundo entero y entonces. . .los aduladores de siempre, algunos cuantos oligarcas vende patria, se confabulan con sus amos imperiales y comienzan un ataque artero y miserable, sin tregua ni cuartel, con el objeto de deponer al causante de su Dolor de Cabeza, de su Dolor de Bolsillo, al Comandante Presidente Hugo Chávez Frías.

Este ataque imperial, encubierto bajo la figura inmunda de sociedad civil en desobediencia, incluye un conjunto de acciones materiales como el Paro Petrolero, Declaración de Militares en una Plaza llamada Plaza Altamira, Paro de Transporte y por supuesto causar muertes y más muertes para justificar lo injustificable.

Dentro de este dantesco escenario, obviamente se encontraba la Gotita Milagrosa del Odio inoculado en las masas, para obtener el Reflejo Condicionado necesario, para destruir al proyecto de Patria, al Proyecto de Nación, al Proyecto de Socialismo Humano, que sembrase el petróleo, como sostenía el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri. De forma tal que el ODIO SEMBRADO a lo mejor de la teoría Hipodérmica, comenzó a cumplir su misión dentro de la mente de muchos y es ello precisamente, el arma más letal del enemigo, para dividir y fragmentar al pueblo venezolano.

Con ello me atrevo a decir con la propiedad que da el conocimiento de los hechos, que el odio hizo mella en muchos propensos a dejarse engañar, ello se demuestra en odio contra Chávez, odio contra Maduro, odio contra los que votan por Chávez, odio contra los médicos cubanos, odio contra los Centros de Diagnostico Integral (CDI), odio contra las Misiones Educativas y odio contra todo aquello que huela a Chavismo, si el odio se vendiera a centavo, muchos venezolanos serian archi millonarios, sin embargo, odian al prójimo, se odian así mismos y como fariseos de los peores, se dan golpes de pecho y dicen amar a Dios.

La crisis venezolana que no es crisis un carajo, nos es propiciada por Chávez ni Maduro, la crisis venezolana es el producto de un imperialismo salvaje y asesino y desde luego, la terrible Enfermedad de Poder que algunos lacayos chupamedias, de la oligarquía venezolana, que se resisten tenazmente a entender, que los seres humanos somos esencialmente iguales y que con el poder y el dinero, no se compra la vida o con el poder y el dinero, regresamos sonrientes del más allá.

¡NO A LOS ODIOS EN VENEZUELA COMO PRODUCTO DEL SALVAJE Y DESTRUCTOR IMPERIALISMO NORTEAMERICANO!

¡NO A LOS ODIOS EN VENEZUELA COMO PRODUCTO DEL ENGAÑO Y LA MENTIRA DE ALGUNOS MISERABLES MILLONARIOS!

¡NO A LOS ODIOS EN VENEZUELA COMO PRODUCTO DE LOS MÁS SUCIOS INTERESES PERSONALES!

¡NO PUEDE DARSE GOLPES DE PECHO QUIEN DICE AMAR A DIOS Y ODIA AL PRÓJIMO, QUIEN HACE ESTO SE ODIA ASÍ MISMO!

¡QUE SE IMPONGA EL AMOR SOBRE EL ODIO!


arturopradera75@gmail.com


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Arturo Pradera


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