Vida, pasión y muerte de una guarimba

I VIDA
Los mercaderes echados del templo por la ira del pueblo, tramaron el más tenebroso de los regresos. El temible Caifás, alarmado por la resurrección del Hijo del Pueblo en todos los oprimidos que abrieron los ojos, convoca al Sanedrín y planta alianza de muerte con la hetaira Salomé, iniciada en las artes de la seducción y la mentira, que tenía la secreta misión de pedir, otra vez, la cabeza del Bautista. Llamaron “La Salida” a la trama de engaño y muerte; “Guarimba” fue llamada en el extraño lenguaje de los bárbaros.
Desde lejanos confines del imperio, fueron convocados doctos, fariseos y escribas para legitimar con su pluma y retórica la necesidad de los mercaderes de tomar nuevamente el templo. A la humillación de haber sido echados de allí por la justa ira del pueblo, se sumaba la decadencia del emperador, quien necesitaba muertes para justificar saqueos y creaba la guerra para tomar territorios.

Más temprano los escribas y fariseos redactaron pergaminos que daban cuenta de las atrocidades que cometían los Hijos del Pueblo. Sin escrúpulos, vertían sus libelos sobre pieles de corderos y eran entregados a nuncios que, desde caballos al galope o resistentes camellos, difundían la mentira que justificara convertir la colonia levantisca en territorio ocupado y dominado. La orden era que cundiera llanto y crujir de dientes.
Ensamblada la mentira y el engaño, y desplegada en corceles y camellos, Salomé contacta al Judas del reino vecino, quien comanda la venta de veneno y cimitarras. El acuerdo era la toma del templo, a cambio de quedarse él con una parte en forma de media luna.

II PASIÓN
40 días con 40 noches el templo fue asediado por incendiarios y destructores. Comandados por Herodes, llegaron a matar a niños nonatos en el vientre de sus madres. Rodaban cabezas inocentes y con la siniestra inteligencia de los romanos, mataban a sus cómplices para achacárselos a los Hijos del Pueblo. Estos, consternados y gimeantes, trataron de defenderse mientras sus cuerpos caían víctimas de la espada. El Mar Rojo se tiñó de sangre y se transformó en un Mar Muerto.

Con los ojos inundados en llanto, los desarrapados que liberó el Hijo del Pueblo elevaron sus oraciones para ser salvados por la paz. Ajenos a las provocaciones, clamaban “Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…”
Llamaron a Pedro, pero este antes de llorar amargamente negó al Hijo del Pueblo, Poncio Pilatos lavó sus manos y hasta sumos sacerdotes, hechiceras y nigromantes anunciaron que la profecía antigua iba a ser cumplida definitivamente. (Ocultaron que dicha profecía fue dictada por Satán para engañar a los Hijos del Pueblo). Los mercaderes frotaron sus manos y mandaron centuriones a seguir matando inocentes.

III MUERTE
Pero he aquí que el Hijo del Pueblo encarnó hecho millones y, hablando en zarza ardiente abrió los ojos de samaritanos y nazarenos. Estos, con las Tablas de la Ley al frente, aplicaron los códices a los asesinos y bajaron de sus camellos y corceles a los profetas de la calumnia. Clamaron para informar de las 30 monedas de plata recibidas por Salomé y Caifás y explicaron a los doctos que se pretendía volverlos a la esclavitud.
Desde reinos buenos llegaron monarcas para resguardar a los Hijos del Pueblo y el templo, ya sin mercaderes, escribas ni fariseos, fue consagrado, por 5 mil años, al Hijo del Pueblo, vivo y encarnado en las criaturas justas.
La Resurrección había ocurrido.

sentirbolivarianobarinas@gmail.com


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Pedro Gerardo Nieves

Autodidacta. Comunicador popular, coordinador de la Brigada de Agitación, Propaganda y Comunicación Florentino del PSUV Barinas, vocero de la Guerrilla Comunicacional Florentino, delegado de formación de la Escuela Nacional de Formación Socialista "Hugo Chávez" del PSUV.

 pegenie@hotmail.com

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