¡Definitivamente, Chávez es un terrorista!

Este asunto del terrorismo ahora tiene una concepción yanqui globalizada. No son los hechos de guerra que realizan las FARC de Colombia que agarraron el monte, como dicen, desde 1948 con el oligárquico asesinato del líder Eliecer Gaitán, para luchar contra las injusticias sociales.

Así se explicó la presencia de guerrillas en todo nuestro continente desde los años 60 con la influencia, y motivación, por el éxito de los guerrilleros de la Sierra Maestra, con Fidel y el Che a la cabeza. Y de todos esos maravillosos hombres con ideales, emergidos del pueblo, como Camilo Cienfuegos. Mientras existan desigualdades sociales muy marcadas y no se esté gubernamentalmente haciendo nada por disminuirlas, habrá hombres y mujeres que lucharán por la injusticia. Aunque por estos tiempos ya no como guerrilleros por la superioridad de fuerzas oligárquicas, apoyadas por el Imperialismo mayor de USA, pero sí con luchas democráticas hacia el socialismo, si los dejan.

Si los dejan y no los matan como a los colombianos que se acogieron al llamado de pacificación, como los del movimiento guerrillero M19, pero que creyendo que los dejarían hacer política y tener opciones para tomar el poder por la vía eleccionaria, conformaron el Unión Patriótica. Pero… los fueron asesinando uno a uno. Asesinaron a casi 6 mil, incluyendo todos sus dirigentes, mujeres y hombres de valía. Por eso las FARC andan moscas. Más arrechos en esto de terrorismo han sido los usaenses, y ha sido brutal y es vergonzante en el propio “país de la explotación humana” y del excesivo mercantilismo y consumismo.

Los gringos buscan una excusa para el posible control del petróleo en el Medio Oriente y para practicar el uso de armas y equipos, soldados y estrategias, así inventaron que Irak tenía armas de destrucción masiva.

Además, quitarse del panorama universal a uno de los líderes que irrespetan la condición hegemónica de los Estados Unidos de Norteamérica. Entonces, inventaron un ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, que hicieron ellos mismos y decretaron “lucha contra el terrorismo”, visto a su modo, en cualquier parte del mundo. Aplicaron en Irak uno de los terrorismos de mayor envergadura y lo llamaron guerra. Bombardearon cobardemente de noche a varias ciudades asesinando, o haciendo heridos y mutilados, a niños, ancianos y ancianas, mujeres y hombres inocentes, mediante la destrucción de viviendas, hospitales, hermosas y grandes bibliotecas con libros milenarios. Casi destruyeron todas las edificaciones vestigios de una civilización y de una gran cultura que, como es lógico, por su ignorancia nunca pueden apreciar.

Como cuando seleccionaron a Kyoto, la ciudad jardín del Japón, descartándola por la opinión de uno solo que sí le conocía su belleza y se decidieron “acertadamente” por destruir atómicamente a Hiroshima y Nagasaky.

En fin, unidos a la matazón de inocentes, incluyo a los soldados en minusvalía bélica por recibir ataques nocturnos, realizaron otro genocidio autorizado por ellos mismos, generado un verdadero caos.

A esos gobiernos, a ése abushbierno, no les importan ni siquiera las muertes de los hijos de sus conciudadanos. No. Le enviarán una dolorosa carta a su madre, o a su viuda, o a sus huérfanos, dándole las gracias por haber tenido un héroe que, allá en el carajo y sin saber porqué, murió peleando por su país ¡Qué bolas! Es de extrañar que no consideren terroristas a las y los valientes que se explotan en honor a su país dominado por tropas invasoras.

Por otra parte, respaldan a sus terroristas preferidos: el Gobierno de Israel.

Hacen lo que les da la gana de frente a todo un planeta que permite ese genocidio por etapas. Ahora, con su ramificación lacayérica latinoamericana, no quieren que haya paz y, por el contrario, buscan afanosamente una posibilidad de guerra en estas latitudes, para destruir a quien consideran su Hussein tropical y ponerle la mano, junto al regreso de su meritócratas a nuestro petróleo, ahora venezolano y del pueblo, y para el desarrollo de los pueblos olvidados de América.

Para eliminar a Chávez, aún cuando existe la permanente opción del magnicidio, lo vienen haciendo con una internacionalmente mediática descalificación. Después de llamarlo pro-tráfico de drogas y de armas, y financista de guerrillas, vienen con la “novedosa” calificación de terrorista a nuestro Líder, ahora internacional.

Escuchen, compatriotas, desde hace más de un mes he venido comentando que tenemos una altísima pasividad en las agresiones contra Chávez. Comenté que nos está ocurriendo como cuando el golpe de 2001, todos viendo por TV., hasta con asombro, cómo los súper escuálidos se organizaban diariamente, cómo se alteraban y despotricaban y luego cómo iban por Chávez en Miraflores. Y lo derrocaron. Y todos, como unos pendejos, tristes quedamos. Menos mal que hubo un valiosísimo y valerosísimo bastión Puente Llaguno y nuestra solidaria acción, día y noche, en plazas hasta que supimos de su regreso.

Miren, camaradas, por una agresión de esas contra Fidel, se moviliza toda la Habana y llena su famoso Malecón. Aquí, de vainas nos movilizamos cuando fue agredida Pdvsa por Exxon.

Y sigue la agresión colombiana y la estadounidense. Cuando nos invadan, que está a tirito, y nos aplique lo que les mencioné de Irak, nos lamentaremos por años, y peor, por la muerte de Chávez que será el primer objetivo de la invasión. ¿Y…?

Seguimos pasivos, pasivamente mariqueando. Mucha Tv., mucha opinión y nada de movimientos solidarios con fuerza.

Nuestros dirigentes deben solicitar una reunión de emergencia, que incluya a los representantes de toda Latinoamérica y se pronuncien enérgicamente en contra de la agresión de USA y su presencia en Colombia. ¡Qué se retiren! Como sabemos que la mejor defensa es el ataque, deberíamos replicar con vigorosa y contundente resolución latinoamericana, de Mercosur, Grupo de Río, en fin, todos, donde cataloguemos a Bush, a sus asistentes y, tal vez a sus allegados, de terroristas. Los mayores terroristas. ¡Pero, ya!

Deberíamos hacerlo hasta nosotros, los miembros de la sociedad civil revolucionaria.

¡Patria, Socialismo o muerte, pero al enemigo!


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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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