Agendas de paros y guarimbas en universidades

Al gobierno revolucionario que preside el obrero Nicolás Maduro, no lo va a derrocar los paramilitares, ni los militares activos y retirados que andan montados en la conjura golpista, sino un grueso de actores del subsistema universitario, atrincherados en la mayoría de las universidades, gracias a la impunidad reinante, al colaboracionismo y a la atención constante que desde la U.S. Embassy en Caracas, mantiene el señor del micrófono, quien con dólares y prebendas mantiene a su servicio a rectores universitarios, sus vices, a profesores, empleados y bachilleres con mampara de estudiantes.

Lo anterior expuesto, de manera concreta, se evidencia en que en Venezuela hoy asistimos a la reedición de las guarimbas promovidas desde las universidades, disfrazadas de "paro" o cobarde y ladinamente llamado "No inicio de clases", al igual que hicieron durante el año 2013, a propósito de la firma del Primer Contrato Colectivo Único Universitario (ICCU), en el que presuntos delincuentes como el que podemos ver en este video (https://www.youtube.com/watch?v=JHZ1h6uS8Jo ), en complicidad con otros "presuntos" del mismo albañal, concertaron para delinquir, de donde resultaron unas decenas de muertos, pérdida de clases, daños a la propiedad privada y pública, entre otras menudencias, que hoy, luego de firmado el Segundo Contrato Colectivo Único Universitario (IICCU), intentan reeditar la agenda de paros y guarimbas de asesinatos, con la falsa excusa de las "Tablas salariales", según la cláusula 83, sin mencionar para nada del resto de las cláusulas y beneficios socioeconómicos, ni lo que comprende el "salario social", en donde se eleva el monto global en lo percibido por los trabajadores universitarios (obreros, profesores y empleados), además de boicotear el pago de los retroactivos para generar tensión y caos en las universidades y, cobardemente, se manda y aúpa a un sector de los estudiantes, para que salgan a la calle a guarimbear y muchos de ellos sirvan de carne de cañón, para que los paramilitares y sicarios los asesinen, y así, los sectores conspirativos puedan acusar al gobierno de tales crímenes, para promover el caos y la desestabilización, habida cuenta de que los llamados dirigentes universitarios de la derecha fascista gozan de gran desprestigio y tienen escaso poder de convocatoria entre sus agremiados.

El caso es que cualquier excusa es buena para reactivar a las universidades en contra del gobierno, atenidos al culillo que imponen con la conseja o falsa creencia de que las universidades controlan el movimiento de masa o son capaces de sacar el pueblo a la calle, cuando la evidencia empírica ha demostrado que es totalmente falsa dicha premisa, aunque no podemos soslayar que a Salvador Allende lo asesinó y derrocó junto al Pueblo inerme chileno, una minoría asesina de militares, el Opus Dei y los sionistas, cuya influencia mayor era el enclave universitario y la jerarquía eclesiástica católica.

En tal sentido, no se puede soslayar todos los delitos "impunes", que desde las universidades cometen un conjunto de delincuentes, más que presuntos, como aquel rector que desde su cuenta institucional acusó al Presidente Nicolás Maduro por la muerte de una actriz y modelo, el mismo que avaló los delitos del señor del video, más todos los delitos, como el fugarse del país sin rendir cuenta, tal y como hizo, hace escasos meses, un vicerrector administrativo, más los plagios que cometieron unos señores conocidos como "La banda de los plagiarios", las retenciones ilegales de sueldos, bonos, las expulsiones de todos los que huelan a chavistas y el arrinconamiento a toda posible disidencia, todo ello, gracias al estado de complicidad del Poder Judicial, en el que, por una parte, hay jueces militantemente, antichavistas y antisocialistas que arremeten con las vísceras y no con la ley, cuando de un chavista se trata, pero si es un delito cometido por la pléyade de conspiradores golpistas, entonces sucede que el juez engaveta el caso, agota y retarda los lapsos y, cuando la circunstancia lo obliga, sentencia a favor de los delincuentes, sin mencionar que hay un grueso que está seguro de que este gobierno será derrocado, por lo que empiezan a pelarle el diente al oposicionismo golpista, para así, preservarse, luego del derrocamiento del Presidente Nicolás Maduro.

Esta aberración no ha sido corregida por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ni por la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM), porque caso grave que les llega, es caso que se engaveta y se juega con los lapsos a favor de estos delincuentes usuales. Ahí tenemos dos casos, para ejemplificar, que bien pudiera ordenar la actual presidenta del TSJ, que se indague y si es falso lo expuesto por quien esto escribe, pues que yo sea sancionado con todo el peso de la ley, pero si es verdad, por el bien de todos, que se atiendan dichos casos, con imparcialidad: el primero tiene que ver con una demanda ante elTSJ, en el que los mismos abogados que llevan la defensa de las elecciones amañadas de una universidad, para anular o frenar la sentencia dictada por la Sala Electoral, como en efecto lo lograron, entre sus alegatos expusieron que dicha universidad goza del carácter "experimental", para justificar ellos, su amañado reglamento y violatorio del artículo 34 de la Ley orgánica de Educación (LOE), pero, ante una Corte, contra el mismo demandante, con un caso afín, los mismos abogados o representantes legales del rector y de dicha universidad, ellos alegaron lo contrario, pues niegan ese mismo carácter "experimental", para desconocer la autoridad y majestad del "Consejo Superior"; el otro caso, tiene que ver con el Sistema Nacional de Ingreso (SNI), en el que la Sala Constitucional sentenció un amparo en defensa de los bachilleres asignados por la OPSU, según el SIN, pero en este mismo año, en unaCorte de lo Contencioso y Administrativo, un magistrado, nisiquiera le ha echado un ojo a dicho caso, en el que han sido afectados cientos de bachilleres, lo que ha traído como consecuencia, el daño material, moral y violación de sus derechos, además de que con tal antecedente, ahora, el rector ha malandreado al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (MPPEUCT), y pasando por encima delMPPEUCT (que es el órgano rector de la política universitaria), este rector reyezuelo ha impuesto sus normas, obligando a los asignados por el SNI a una falsa "Prueba Diagnóstica", de donde solo él escogerá a seiscientos cuarenta (640) bachilleres, de entre los, aproximadamente, dos mil novecientos y tantos (2900) bachilleres asignados por el SNI. Esto está sucediento, por la inacción, la abulia y el celestinaje de ciertos jueces con el golpismo que opera desde las universidades.

Atrás no se quedan las fiscalías en toda la República Bolivariana de Venezuela, en donde se niegan a atender toda violación del Estado de Derecho que se corresponda con las universidades, además de que, militantemente, es percibido el fobochavismo que reina en dichas fiscalías, más allá de todos los alcances y transformaciones que saltan a la vista, bajo la conducción de la Fiscal General de la República, (FGR), Luisa ortega Díaz, sin mencionar todos los casos relacionados con delitos cometidos desde las universidades, como aquel del grupo de profesores asalariados por la CIA y la U.S. Embassy en Venezuela, caso que el fiscal asignado ha engavetado, para conveniencia de los delincuentes, hecho que pudo haber prevenido, al menos, parcialmente, la cantidad de asesinados en las guarimbas y acciones terroristas callejeras de los últimos tres años, incluso, en relación con los casos emblemáticos de asesinatos por descuartizamiento, entre otros.

No podemos tampoco soslayar la competencia que tienen las Inspectorías del Trabajo, las que dependen del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo Social (MPPPST), lugares en donde patean a los trabajadores maltratados en las universidades, los desatienden, les hacen comentarios ofensivos contra el proceso revolucionario y contra el Presidente Nicolás Maduro y, sobre todo, se les hace de celestinos a los delincuentes "presuntos" atrincherados en las universidades, sin olvidar que, todavía, nada de nada, en cuanto a pronunciamiento respecto de los tercerizados en las universidades, a los que tratan como al "garbage social", sin obligar a incorporarlos en las nóminas como personal fijo en las universidades y de acuerdo con la Ley Orgánica del Trabajo, de las Trabajadoras y de los Trabajadores (LOTTT).

Pues, resulta que a la presente fecha, en las universidades la mayoría rechaza, en su fuero interno, las guarimbas que están activando los delincuentes "presuntos", más los maltratos contra los profesores que quieren dar clase y a los estudiantes que se atreven a pedirlas, pero se impone el descreimiento y la desconfianza hacia las instituciones que sirven de colaboracionistas al golpismo, por lo que, erróneamente, muchos trabajadores universitarios tienden a silenciarse y a aniñarse, en espera de que el órgano rector de la educación universitaria, se despoje de su condición y usurpe las funciones de los tribunales, de las inspectorías del trabajo, de las fiscalía y, si le da tiempo, haga de policía, cuando todos sabemos que el oposicionismo golpista está forzando para hacer que el MPPEUCT caiga en su peine y ellos puedan victimizarse y de esa manera, anular los alcances del IICCU en beneficio de todos los trabajadores, de manera que el zafarrancho callejero se justifique, cuando todos saben que, tanto la Asociación de Rectores de la Ultraderecha (AVERU), la que nuclea a los rectores fascistas comprometidos con el golpismo, como la Federación que agrupa a las asociaciones civiles de profesores (FAPUV), están trabajando arduamente, desde hace dieciséis (16) años, para derrocar, primero, al Comandante Hugo Chávez, ahora, al Presidente Nicolás Maduro.

Esta conjura contra el orden y la democracia participativa en Venezuela, que por la vía del golpismo están adelantando desde las universidades, cuenta con el apoyo, no solo del gobierno estadounidense, ni el colombiano, mexicano y chileno, entre otros, además de los contingentes de paramilitares activados para la violencia y muerte, sino que, también, cuenta con la inercia de gente que está ubicada estratégicamente en las instituciones del Estado, para boicotear desde las instituciones, hasta hacer colapsar a las universidades.

Ahora bien, olvidan que el verdadero poder, el que es capaz de hacer posible la transformación de la universidades, se llama el "Poder Popular", que no hemos activado, pero que está latente como un gigante al que debemos activar contra las macabras acciones que desde las universidades se están macerando como un proceso de acumulación de fuerza para derrocar al Presidente Nicolás Maduro. Y cuando alguien diga que "es institucionalista", significa que anda conspirando de manera taimada, para hacer posible la agenda golpista de paros y guarimbas desde las universidades.

Ese Poder Popular, el Pueblo Universitario, no se activa con la conseja de estúpidos de que "las cosas caen por su propio peso". Necesitamos convertirnos en esa vanguardia esclarecida que eche adelante la revolución en las universidades que aún siguen siendo reproductoras del Estado burgués y son fábricas de esos contingentes de fascistas que todos los días fuerzan por la salida del presidente Nicolás Maduro y de todo lo que huela a Chávez. Las condiciones objetivas y subjetivas están dadas para ambas fuerzas. La que actúe primero se impondrá. La del golpismo como violencia y muerte desde las universidades; la de la vida y la paz, con la transformación universitaria, sin culillo y sin concesiones.



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Luis Alexander Pino Araque


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