La pugna alimentaria entre el capitalismo y el socialismo al enfrentar la crisis mundial

Introducción

La crisis alimentaria es una estrategia de incremento de los impuestos a los ciudadanos como resultado la imposibilidad de seguir subvencionando la guerra por el petróleo, expresión militar de la globalización. Los gobiernos esperaban que las grandes transnacionales se apoderaran de fuentes gratis y baratas de petróleo, de tal forma de seguir viviendo de los altos impuestos y ganancias por un mineral que simplemente era saqueado a otros países, de tal forma que podían darse el lujo de establecer los lineamientos a los especuladores intermediarios del petróleo  -que son los verdaderos manipuladores de las fluctuaciones bursátiles petroleras- para que acomodasen los precios internacionales de acuerdo a los intereses coyunturales de la potencias cómplices del banquete bélico. No es casualidad que en la actualidad se haya recortado la producción petrolera y los precios hayan sido mantenidos con tendencia a la baja, con la finalidad de intentar debilitar eje geopolítico de la los Movimientos Socialistas Latinoamericanos, principalmente el epicentro de la Revolución Bolivariana.

Por los actuales indicios, el único que enfrenta la crisis mundial es el socialismo, puesto que el capitalismo la utiliza como su medio de reproducción, como veremos más adelante.

Las causas y las soluciones, que se han relevado al analizar la crisis alimentaria, ponen en evidencia que están en juego dos proyectos. Uno de dominación imperialista, cuyas raíces podemos remontarlas a los años cincuenta en el ámbito económico, político, militar, concretado en el área agroalimentaria y demográfica en los años setenta. Otro de liberación socialista, cuyos inicios se los debemos a la Revolución Bolivariana, profundizado mediante los proyectos de soberanía y seguridad alimentaria interna al Estado venezolano e internacionalizada mediante diversos acuerdos supranacionales (ALBA, PETROCARIBE, etc).

Las presentes reflexiones están centradas en tres aspectos: La política imperialista de dominación económica y su aplicación en el ámbito alimentario a la luz de dos documentos secretos; Después, las evidencias de la pugna en el campo agroalimentario, entre las tácticas del modelo capitalista, impuestas en foros internacionales y las soluciones provenientes del modelo socialista, liderado por la Revolución Bolivariana y sus aplicaciones el contexto internacional.

PRIMERA PARTE: LA PLANIFICACIÓN DE LA GLOBALIZACIÓN Y EL CONTROL AGROALIMENTARIO MUNDIAL

1.-La planificación de la crisis alimentaria:

En los años setenta se impuso una estrategia para controlar la alimentación e impedir la expansión demográfica o el crecimiento poblacional en aquellos países considerados como una reserva de importancia para garantizar en el futuro la energía para cubrir las demandas potencialmente crecientes de los EEUU. Desde el inicio de la década de los setenta se impusieron dos modalidades para lograr tal propósito. Por una parte se crearon epidemias y hambrunas en los países más desprotegidos a aislados internacionalmente y, por otra se crearon mecanismos para impedir progresivamente el acceso a la alimentación requerida para un desarrollo biológico y psicológico normal de las poblaciones en donde la creación de epidemias y hambrunas no era factible. En esa misma década se profundizó el discurso de la globalización en la economía, en la política y en la academia.

El discurso sobre la globalización, es cual no es más que una construcción ideológica, un mito útil para justificar y legitimar el proyecto de dominación y consolidación mundial, mediante el cual los gobiernos disciplinan a los propios ciudadanos para que respondan a los requisitos del mercado global, respondería así a dos grandes proyectos basados en dos documentos secretos de la política exterior estadounidense.

Se trata de dos documentos cruciales ideados para ejecutar un plan de dominación económica mundial imperialista: el reporte secreto NSC-68 y el memorandum confidencial NSSM-200.  

2.-El Reporte secreto al National Security Council-68 (NSC-68), 1950: La construcción de las tendencias políticas sobre la base de la psicología social.

El primer documento, es reporte dirigido al National Security Council-68 (NSC-68) del 14 de abril de 1950 – Conducido por Paul Nitze, cuyos lineamientos serán tempranamente aprendidos, desde 1954, por Henry Kissinger como ideólogo USA, posteriormente cabecilla de la confabulación y ejecución del golpe de Estado contra Allende en Chile. En el NCS-68 se planifica la rápida construcción de las tendencias políticas sobre la base de la psicología social o modificación del comportamiento colectivo – ideas y valores – mediante la psicología de masas, como un objetivo intermedio para hacer viable la expansión y dominación económica y militar mundial, conocida luego como Globalización. Este primer documento se pudiese denominar el proyecto macro, puesto que los demás proyectos serán sólo apéndices individuales de éste. Por esta razón no entraré en detalles aquí, sino que me centraré en el siguiente, en donde se aborda directamente el tema alimentario.

3.-El Informe National Security Study Memo-200 (NSSM-200), 1974: El control de natalidad y de la producción de alimentos para mantener desoladas aquellas áreas energéticas estratégicas del planeta.

El segundo documento del plan de dominación imperialista, es el National Security Study Memo-200 (NSSM-200) del 24 de abril de 1974 y completado el 10 de diciembre 1974 – elaborado por un ya políticamente experimentado Henry Kissinger – donde se planifica el control de la natalidad y de la producción de alimentos para mantener desoladas aquellas áreas estratégicas del planeta identificadas como reservas energéticas, a fin de afianzar paulatinamente el control de las mismas, pues para USA la población era el mayor peligro a su futuro acceso a minerales y a otras materias primas. Justamente a partir de la década de los setenta comienza la expansión de hambrunas, de epidemias e incremento de la pobreza en los países con el mayor potencial energético. El avance de tal siniestro plan explica la aparente contradicción de lo sucedido en Venezuela (riqueza energética vs. pobreza incrementada de ca. 17% al 80% entre 1976 y 1996), logrando calar en Chile, Perú, México, Colombia y llevado al extremo en casi todo el África.

El documento NSSM-200, preparado por Kissinger, consta de dos partes. La sección analítica y la sección de recomendaciones.

En la primera sección, en seis capítulos, se abordan temas generales sobre la demografía mundial, la población y el suministro de alimentos, recursos minerales y gasíferos, el desarrollo económico y el crecimiento de la población, las implicaciones de la presión poblacional para la seguridad nacional y los lineamientos considerados en la Tercera Conferencia Mundial sobre la Población en en Bucarest – Rumania (1974)[1].

Una vez que Kissinger regresó de la mencionada Conferencia de Bucarest, le fue agregada un sección al Memorandum NSSM-200. Vale destacar pasajes de esta primera sección.

En el tercer capítulo de esta primera parte se alude una amenaza para USA de la influencia de la demanda de materiales no – agrícolas por parte de la población en rápido crecimiento vinculada a la disponibilidad de minerales, cuya solución sería provocar el bajo o nulo crecimiento poblacional y el logro de acceder y explotar los mismos por parte de compañías extrajeras. No es casualidad que en Venezuela los estados mineros sean los más despoblados y la exploración haya estado en manos extrajeras.

En el quinto capítulo de esta parte se sostiene la tesis, según la cual, el impacto de los factores poblacionales, tales como el “desarrollo, requerimientos de alimentación, recursos, ambiente (…) afectan adversamente el bienestar y el progreso de países en los cuales nosotros [USA] tenemos amistosamente intereses y entonces afectan indirecta y adversamente los claros intereses de U.S. como tal” (corchetes agregados) [2].

En el sexto capítulo de esta primera parte se explican otros puntos importantes de la política Usa: Repetir y colocar como precondición para el desarrollo social y económico la reducción de la tasa alta de fertilidad; además de evitar la referencia a los programas de asistencia a la población, minimizar su importancia y eliminar toda referencia a lo cuantificable o a metas. Citan los casos de Argelia y Argentina. Si nos imaginamos quienes estaban en el poder al servicio de tales intereses imperialistas en esos años, podemos apreciar ahora la estructura que los apoyaba. Citando los lineamientos promovidos y el diagnóstico de la mencionada Conferencia de Bucarest, los estadounidenses, viendo las convicciones, ideologías, concepciones “deformadas” manifestadas ahí por muchas naciones, indican que es necesaria una amplia educación de los líderes de muchos gobiernos, especialmente de África y Latinoamérica. Manifiesta que año a año han aprendido acerca del tipo de reducción de fertilidad que es viable en diferentes situaciones en los países de lento desarrollo (LDC). Se colocan como límites de tiempo, alcanzar una significativa diferencia numérica para el año 2000 y más aun significativa para el año 2050.

En la segunda sección, en cinco capítulos, se plasman literalmente unas espeluznantes recomendaciones referidas la estrategia USA sobre el control demográfico mundial y el control alimentario: Presentación de una estrategia usamericana sobre la población mundial; acciones para crear condiciones para el declive de la fertilidad mediante la estrategia de asistencia a la población y al desarrollo, además de proveer los mínimos niveles de educación especialmente a la mujer, extender oportunidades vagas de empleos hacia la mujer puesto que ello, sutil pero efectivamente, reduce la tasa de fertilidad; descripción de la función de las organizaciones internacionales y otros organismos multilaterales, la ONU y organizaciones especializadas[3], así como el incentivo a las organizaciones privadas en pro del declive de la fertilidad; proveer y desarrollar servicios, información y tecnología de planificación familiar, incluyendo la práctica del aborto en el contexto de una estrategia de reducción poblacional global; concentrarse en la educación e indoctrinación de las generaciones emergentes de niños en vista a que deseen una familia pequeña; convencer a los padres sobre la idea, según la cual sus niños estarán más seguros cuando ellos ajusten su fertilidad a un comportamiento adecuado - abstinencia. Junto a las acciones para “desarrollar un amplio mundo  político y popular” y expandir estos programas para incrementar la comprensión de los líderes de los LDC en vistas a las consecuencias del rápido crecimiento demográfico y sus compromisos para asumir acciones correctivas.

En el capítulo dos se aborda la pregunta por la posibilidad de considerar a los alimentos como un instrumento de poder nacional y se recomienda como alta prioridad para USA, la “asistencia” bilateral y multilateral a la agricultura de los países en lento desarrollo, además de una serie de recomendaciones, las cuales que vendrían a ser implementadas por medio de los diferentes tratados comerciales nefastos que USA firmó e impuso posteriormente entre los países LDC.  En lo que viene veremos sus resultados y se apreciará la necesidad de formular una política de crecimiento demográfico asociado geográficamente a las reservas minerales y a la soberanía agro-alimentaria en la Patria de la Revolución Bonita, Venezuela.

4.-La batalla ideológica en los escenarios de la geopolítica mundial y de las Naciones Unidas

Desde la Cumbre de las Américas (Monterrey 2002), el Comandante Presidente Hugo Chávez, lanzaba una voz de alerta contra la situación de pobreza, la contaminación causante de los más atroces cambios que estaba sufriendo el clima, y apelaba a la voluntad política a fin de tomar las verdaderas decisiones para transformar el mundo. Tanto influyeron sus palabras, que su propuesta para crear un Fondo Humanitario Internacional, fue acogida en documento final de la Cumbre denominado "Declaración de Nuevo León"[4].

Al cierre de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial (Roma, 2008), Venezuela ponía en evidencia que la crisis alimentaria, en la actualidad, es un fiel reflejo de una estructura injusta de poder amparada y moldeada en el modelo capitalista, cuya existencia no se puede ocultar, cuyas causas están asociadas a los modos de producción y consumo, a la concentración de capital y poder[5].

La Conferencia Mundial sobre Alimentación, del año pasado, ha brindado la oportunidad para exponer distintas perspectivas sobre la crisis alimentaria mundial y las causas que la han engendrado. Dos grandes proyectos económicos se pusieron en evidencia al analizar los indicadores de los componentes que han intervenido en la situación alimentaria mundial actual. Por un lado, la crisis alimentaria muestra el fracaso histórico del modelo capitalista y por otra parte, los progresos en el campo alimentario, principalmente de Venezuela, abren una perspectiva sumamente alentadora para plantear un nuevo modelo de economía social, contrastando con la tácticas agroalimentarias capitalistas. Un análisis de la declaración de dicha Conferencia ofrece elementos esclarecedores.

SEGUNDA PARTE: EL MODELO CAPITALISTA AGROALIMENTARIO DESEMASCARADO

5.-Las tácticas imperialistas para la imposición del modelo capitalista en el campo agroalimentario

El modelo capitalista ha conducido a la instauración de una crisis estructural agroalimentaria. Para ocultar tal realidad, dicho modelo se ha servido de varias tácticas de distracción y manipulación:

(a) Proclama un discurso centrado en la visión mercantilista basado en la fluctuación de los precios alimenticios;

(b) Asocia la seguridad alimentaria a la aceptación de los transgénicos, bajo el manto de las adaptaciones genéticas frente al cambio climático;

(c) Promueve políticas agrícolas exclusivamente sumisas a las necesidades energéticas capitalistas;

(d) Ofrece ayuda financiera circunscrita a la comercialización agrícola y a favor de los agrocombustibles; y

(e) Reduce las políticas energéticas simplemente a la producción de agrocombustibles[6].

5.1.-La visión mercantilista de los alimentos y el alza como impuesto de guerra.

 La primera de dichas tácticas consiste en extender, en los medios de comunicación, académicos y de los organismos decisores de políticas internacionales, una visión mercantilista y coyuntural de la crisis alimentaria, anclada en la en la fluctuación de los precios del mercado de los alimentos, evadiendo apuntar tanto hacia las causas de dicha crisis, como al origen de la fluctuación de precios.

Una falsa visión del problema alimentario asociaba hasta hace pocos meses la subida de los precios de los combustibles con el alza estrepitosa de los alimentos, pero dicha tesis es desmentida al observar cualquier cronología del comportamiento de los precios en ambos sectores. Se observaría que no existe ninguna correspondencia en sus fluctuaciones de alza o baja.

Si se analizara la fluctuación de los precios y se la quisiera asociar con los costos petroleros, entonces sería necesario aludir a los costos de la guerra, puesto que las grandes economías mundiales, con los altos precios del petróleo se convierten en financistas directos de la guerra, sobre todo en Afganistán y en Irak.

No luce descabellado entonces pensar que, tras el derrumbe financiero e inmobiliario de la estructura capitalista mundial en los últimos dos años y acabándose las reservas monetarias de los principales actores involucrados en la guerra, éstos acudan ahora a la introducción de un mecanismo de recuperación financiera de su bancarrota, mediante el alza indiscriminada de los alimentos, de modo que el alza de los precios del sector alimenticio por las altas tasas fiscales vigentes en los países desarrollados, se convierte ahora en fuente para seguir financiando la guerra imperialista en su sed energética.

El alza de precios del sector agro-alimentario constituye el impuesto de financiamiento de la guerra, establecido por el imperialismo contra las capas poblacionales más vulnerables de las naciones del mundo.

5.2.-Subordinación de la seguridad alimentaria a los proyectos de transgénicos.

La segunda táctica, consiste en la subordinación de la seguridad alimentaria a estrategias de apoyo al sector agrícola en función de su adaptación al cambio climático y a la implantación de mecanismos financieros de mitigación y de cooperación tecnológica relacionados con el cambio climático.

Sin embargo, detrás de tales ayudas se promociona la introducción y extensión de los alimentos genéticamente modificados y se orienta estratégicamente la destrucción de la diversidad biológica, pretendiendo, mediante el control de las especies y los procesos de producción alimentaria, además de saciar los intereses monopólicos de los grandes consorcios trasnacionales, también asegurar para sí las reservas de las regiones ricas en minerales, mediante la intervención en el crecimiento demográfico de dichas regiones y provocando déficit alimentario en la población.

5.3.-Promoción de políticas agrícolas sometidas a la producción de energía.

La tercera táctica corresponde a la promoción sutil de políticas, por parte de las potencias económicas, asociadas a un complejo agrícola, forestal y pesquero sumiso a las necesidades de producción de energía, hasta el extremo de señalar a los países en vías en desarrollo como los que tienen que establecer mecanismos de producción que eviten la generación de gases de efecto invernadero, pero sin asomar, por parte de tales potencias, la posibilidad de cambiar sus propios patrones de consumo que inducen a tales practicas contaminantes.

5.4.-Financiamiento de la comercialización ya monopolizada de alimentos.

La cuarta táctica se expresa en las ayudas financieras ofrecidas a los países pobres, orientadas hacia mecanismos de apoyo financiero circunscritos y reducidos, por una parte, a la creación de una estructura orientada a la comercialización de productos e insumos agroalimentarios y, por otra, asistiendo regímenes arancelarios relacionados con la producción de agrocombustibles.

La creciente demanda del mercado chino o hindú, el cambio climático o el alza de los precios del petróleo no son los responsables del precio de los alimentos, sino la fuerza de la especulación con el mercado de alimentos, el uso insumos alimenticios para la obtención de agrocombustibles, el monocultivo de productos principalmente destinados a la exportación, los efectos del cambio climático y el aumento del poder adquisitivo de los países de pocos ingresos.

En la situación actual, el capitalismo dominante enarbola la bandera ambiental y se lanza en una hipócrita lucha contra el Cambio Climático, tal como los Estados Unidos, país que genera la mayor cantidad de gases invernadero y se ha negado a suscribir  el Protocolo de Kyoto colocando los intereses económicos  por encima  del consenso global.

5.5.-Reducción de las políticas bioenergéticas a la producción de agrocombustibles.

La quinta táctica se mantiene en estrecha conexión con la anterior y consiste en la gestión sesgada de políticas sobre la bioenergía, conduciendo a que la misma sea entendida y reducida a la mera producción de agrocombustibles, dejando de lado otras fuentes de generación energética, como la combinación de las fuentes eólica, solar, térmica, acuática, biodegradable y retro-suministro por combustión.

La crisis alimentaria ya tan duradera es consecuencia de la aplicación con más o menor énfasis del conjunto de tácticas antes descritas, al punto de convertir el problema alimentario en un fenómeno estructural, cuyos signos de agudización se muestran ahora con mayor contundencia por el efecto de la especulación bursátil, sirviéndose para ellos de la táctica malévola de convertir los alimentos en mera reserva especulativa.

Los alimentos, despojados de su esencia – servir para colmar necesidades humanas- han sido revestidos por el fetichismo del dinero: Ahora son utilizados y acaparados para colmar la sed de interés especulativo de los centros capitalistas mundiales.

Ya Marx nos alertaba que el dinero, en el modelo capitalista, aparece asociado a la pervivencia de una crisis tras otra. El dinero surgido como medio de circulación de mercancías, se convertiría él mismo en mercancía, para menoscabar la circulación y, negando su esencia, se convertiría en la fuente misma de valor especulativo, expresión del germen mismo que el capitalismo lleva consigo y que lo conduciría a su propia destrucción.

El capitalismo llegará su máxima negación cuando intente generar ganancia, no ya mediante el intercambio mercantil o monetario entre productos mediatizados por el dinero, sino a través del impedimento de la circulación de bienes, servicios o recursos monetarios, al extremo de inducir a que la ausencia de los mismos, en el mercado, se convierta en generador y acelerador de ganancias con ilimitados márgenes de maniobra especulativa. La negación del dinero se convierte en generador de más dinero! Apostando a la desaparición de los alimentos, la mera promesa de llegar a poseerlos, hace que se los pague a cualquier precio, aunque efectivamente en el futuro jamás se obtenga lo comprado.

6.- Causas del incremento de precios de los alimentos: Especulación bursátil.

Cuando se busca la causa de los incrementos de los precios de los alimentos, la responsabilidad recae en las grandes corporaciones multinacionales alimentario-monopolistas.

La causa inmediata del alza de los alimentos radica en haberlos convertido en un objeto más de la especulación bursátil, cuyos precios se modifican en función de las pugnas especulativas en las grandes bolsas del mundo y del financiamiento indirecto de la guerra imperialista.

Una causa concurrente de tal realidad ha sido la creación y difusión de un discurso pseudo-ecológico, unido a la divulgación de pronósticos desalentadores sobre el cambio climático y señalamientos sobredimensionados contra los carburantes fósiles como los causantes de la crisis alimentaria y del efecto invernadero.

Las economías poderosas han contribuido igualmente a exacerbar la crisis alimentaria mediante la promoción de pseudos-ayudas detrás de las cuales se esconde un ansia de dominación por medio de la concentración del sector agro-genético y de un instrumento para la imposición de las condiciones de los entes financieros internacionales sobre la soberanía e intereses de los Estados.

 La especulación con los precios ha sido presentada como una oportunidad de acceder a los mercados internacionales por parte de los pequeños agricultores, cuando en realidad tal posibilidad les está negada por las barrearas impuestas en los países de economía capitalista más desarrollada.

La imposición de un modelo neoliberal en la producción, comercio y distribución de alimentos ha colocado en una encrucijada histórica la seguridad alimentaria de esta y de futuras generaciones.

Las grandes potencias económicas utilizaron entes y organismos financieros, los cuales mediante la entrega de semillas para la producción de alimentos genéticamente modificados a los campesinos de los países pobres, conformaron el monopolio de los alimentos y socavaron la soberanía alimentaria desde comunidades rurales hasta naciones en todo el planeta.

La imposición del modelo agrícola neoliberal, además, propagó una serie de prácticas aparentemente ecologistas, para  desviar los insumos alimentarios hacia la producción de agrocombustibles, desencadenando un altísimo costo ambiental.

Esta crisis alimentaria se evidencia injustificable en los actuales momentos cuando la producción de alimentos ha aumentado y los centros de poder disponen de recursos, tecnologías o conocimientos para convertir en realidad el derecho a la alimentación.

7.- Hasta donde nos ha conducido el capitalismo en el sector agroalimentario.

Las cifras que permiten conformarse la idea sobre la crisis alimentaria son el resultado fidedigno de implantación del modelo agropecuario neoliberal a nivel mundial. Para el finales del año 2008, la cifra de personas que pasan hambre se incrementó hasta 963 millones[7], 95% de los cuales viven en los países en vías de desarrollo.

Según datos de la FAO, la producción global de alimentos ha superado regularmente el crecimiento de la población. Eso significa, que se producen suficientes alimentos en el mundo para suministrar más de 2.800 kilocalorías por día a cada uno de sus habitantes, y cerca de un 18% más calorías por persona que en los años sesenta, a pesar de un aumento significativo en la población total.

Si se producen suficientes alimentos en el mundo ¿Cómo se puede explicar que existan más de 963 millones de personas hambrientas o desnutridas, que aprox. 26 mil personas mueran de hambre cada día y de ellos 19 mil sean niños? Las practicas mercantilistas tendenciosas que han agudizados la crisis alimentaria, ha colocado en una encrucijada histórica la seguridad alimentaria de esta y de futuras generaciones.

El mundo produce suficientes alimentos para cada niño, mujer y hombre, y pudiese sustentar el doble de la población mundial actual. No podemos aceptar que 6 millones de niños menores de cinco años, mueran cada año por malnutrición y enfermedades conexas. La situación es tan grave que cada cinco segundos muere un niño menor a diez años.

Las políticas de los países desarrollados con subvenciones y barreras internas, impiden el acceso a los alimentos por parte de la población de los países de bajos ingresos y de economías intermedias con un alto componente importador.

En esta crisis alimentaria, 6 compañías controlan un 85% del comercio mundial de granos y tres controlan el negocio del maíz, lo cual evidencia que las empresas transnacionales comercializadoras de cereales y semillas son las grandes ganadoras. Además de que promueven el falaz discurso de los agrocombustibles como compatibles con el ambiente, cuando su producción demanda una mayor utilización de energía fósil y recursos naturales.

Los grandes fondos de inversión transnacionales en articulación con el capital financiero mundial han trasladado sumas millonarias de dinero para controlar los productos agrícolas en el mercado internacional, apostando a  la subida de los precios y colocando a los alimentos como mera reserva especulativa, en especial el trigo, el arroz y la soya.

El enfoque mercantilista y contingente de la crisis alimentaria centrada sólo en la perspectiva unilateral de la fluctuación de los precios de los alimentos, se aleja de la visión multidimensional que permitiría, entre otros, el desarrollo de una agricultura sustentable como garantía para el logro de la seguridad y soberanía alimentaria de los pueblos.

TERCERA PARTE: HACIA UN MODELO SOCIALISTA AGROALIMENTARIO

8.-Las tácticas capitalistas desplazadas por la irrupción del modelo socialista en el contexto geopolítico alimentario Latinoamericano y del Bloque Sur-Sur

El nuevo modelo socialista que subvierte las estructuras de injusticia económica y social adelantado por el Gobierno de Venezuela está logrando romper con la dominación del modelo económico capitalista causante de la crisis estructural agroalimentaria. El modelo socialista se caracteriza por una compresión del problema alimentario como una cuestión de soberanía y seguridad Dentro de las principales líneas de acción del modelo socialista se destaca:

(a) Subsidiariedad alimentaria contra fluctuación de precios;

(b) Seguridad alimentaria basada en la defensa anticontaminante o destructiva de la naturaleza, la preservación anti-trangénica de la diversidad biológica y la cultura agrícola autóctona.

(c) Promoción de propuestas alternativas de producción energética y agrícola, centradas en la ecología.

(d) Financiamiento de los proyectos de desarrollo endógeno, promoción de la relación directa entre productores y consumidores contra la monopolización.

(e) Diversificación de las políticas bioenergéticas, dentro de una visión de independencia nacional respecto de los mercados mundiales.

La salida a esta crisis se ve fortalecida por la iniciativa principalmente de Venezuela de estructurar un sistema de cooperación, basado en la complementariedad y en la subsidiariedad, con otros pueblos, haciendo énfasis en la cooperación Sur-Sur.

8.1.- Subsidiariedad y complementariedad alimentaria contra fluctuación de precios

La iniciativa “Alimentos para la vida”, la cual reúne diversas Políticas y Programas Agroalimentarios en el ámbito Regional, crea condiciones para la complementariedad en la construcción de una Estrategia Común, tomando en consideración “Que los alimentos, al igual que los Programas de Salud y Educación y de empleos sostenibles son necesidades vitales, y derechos fundamentales, indispensables para la sobrevivencia y desarrollo de los seres humanos, y que por lo tanto, en la justa lucha para ejercer la Soberanía y la Seguridad Alimentaria, debe eliminarse cualquier tipo de imposición, y/o especulación, y debe protegerse, tanto a las y los productores de alimentos, como a las y los consumidores”[8].

8.2.- Soberanía alimentaria basada en la defensa de la naturaleza, la preservación la diversidad biológica y la cultura agrícola autóctonas.

Seguridad alimentaria aliada al mantenimiento de la biodiversidad y creación de bancos de semillas autóctonas, como base para una agricultura sustentable y libre de transgénicos, en defensa de la naturaleza y diversidad biológica y cultural. Justamente a ello responden los Bancos de Insumos Agrícolas Regionales que permiten disminuir los costos a pequeños y medianos productores. A ello se agregan los Institutos de Investigación e Innovación Científico Tecnológica a nivel subregional, en alianzas con Argentina y Uruguay.

8.3.- Promoción de propuestas alternativas de producción energética y agrícola, centradas en la ecología.

Producción de energía en función del fortalecimiento agro-ecológico, a fin de incrementar la eficiencia de prácticas convencionales para reducir el consumo y uso de insumos costosos, escasos, o ambientalmente nocivos y luego dar paso a las propuestas alternativas de producción agrícola, las cuales sustentan su histórico despliegue en la agroecología. Un ejemplo de tales iniciativas es la propuesta de Formular y aplicar un Plan de Acción especial dentro del Acuerdo de PETROCARIBE para la creación de cuotas especiales aplicadas al combustible utilizado en la producción agrícola y el llamado a convocar  una Reunión Extraordinaria en el seno de los Países de la OPEP a fin de promover la creación de un Fondo Especial Agrícola.

8.4.- Fomento de los proyectos de desarrollo endógeno

Financiamiento de la autogestión productiva a pequeños agricultores y establecimiento de una participación y relación directa del productor y el consumidor, mediante la eliminación de la cadena de intermediarios, quienes incentivaban la especulación vía la monopolización. Esto forma parte del modelo de desarrollo endógeno propiciado por el Presidente Chávez, cuya expresión en la práctica trasformadora la constituyen las Empresas de Producción Social, que surgen como la mejor herramienta para afrontar el fracaso del modelo neoliberal.

8.5.- Diversificación de las políticas bioenergéticas

Transformación de las políticas bioenergéticas hacia fuentes naturales alternativas y ecológicas, considerando que es necesaria la diversificación de la matriz energética, la incorporación de energías renovables como forma de independencia nacional y la adopción de estrategias energéticas sustentables, como requisito para romper con la dependencia respecto de los mercados mundiales, aprovechando el valor geopolítico de la energía en América Latina[9].

Siguiendo estas premisas, el Gobierno de Venezuela ha captado que la forma más radical y efectiva de contrarrestar la pobreza consiste en la creación de alianzas gran nacionales de manera que se puedan modificar las estructuras existentes de producción, comercialización, distribución y transferencia tecnológica que ayuden a la erradicación del hambre, la desnutrición y la pobreza.

Sin embargo considera que la solución a la crisis está condicionada a la unión las naciones en la generación de los mecanismos necesarios para crear las capacidades agro productivas locales, tal y como se está impulsando a través del ALBA.

La única solución contra el peligro de la intervención capitalista está en la unión. Sí, unidos para:

“(a) suscitar la posibilidad, en nuestras sociedades, de producir los bienes para satisfacer las propias necesidades alimenticias, en la producción del conocimiento, en la salud, en la actualización tecnológica, en la educación, en nuestra organización de trabajo comunitario y con nuestra propia moneda de intercambio compensatorio como vía intermedia de paso hacia una organización de la producción cercana al socialismo;

(b) formar una estructura de producción en medio de la cual la fuerza de trabajo del hombre sea vista siempre como una potencialidad a ser valorada en un ambiente de intercambio solidario y subsidiario respondiendo a nuestras propias iniciativas,

(c) patrocinar la visión integral, rotativa de funciones del trabajo para permitir el surgimiento de relaciones humanas naturales entre los trabajadores;

(d) fortalecer los mecanismos de generación de bienes a partir de la subsidiariedad, convirtiendo la igualdad esencial del trabajo en el eje de referencia para la valoración de cualquier tipo de actividad del ser humano, por un lado, abandonando la unidad monetaria como expresión del valor de nuestras capacidades o bienes producidos por éstas y, por otro lado, acogiendo las unidades de tiempo para su medición; y

(e) consolidar escenarios de respuesta rápida a cualquier amenaza de crisis, con la finalidad de eliminar cualquier argumento que pudiese legitimar la intervención arbitraria de los actores capitalistas internacionales, sea grandes consorcios o estados extranjeros mismos.”[10]

Históricamente, la gula avarienta sólo se ha cambiado entre los actores imperialistas, pero siempre a costa de mudar geográficamente el hambre. Ni siquiera buscando en los archivos de la historia, que nos acostumbra a presenciar excepciones, vemos un aporta positivo mercantilista, jamás se ha roto la regla con la aparición de algún modelo mercantil promotor de la igualdad y la justicia en el campo alimentario…

La solución a la crisis mundial pasará por la victoria del socialismo en el campo de la soberanía alimentaria. Vencer al capitalismo es cuestión de vida o muerte. Venceremos!

sirio.quintero@gmail.com



[1] Esta Tercera Conferencia Mundial sobre la Población y el Desarrollo, en Bucarest, se realizó del 19 al 30 de agosto de 1974. Ver enlace: http://www.un.org/spanish/esa/devagenda/population.html  [accedido: 18.03.2009]. Sería interesante comparar el contenido del NSSM-200 con el Report of the United Nations World Population Conference, 1974, New York, New York, United Nations [UN], 1975. 147 p.

[2] National Security Study Memo-200 (NSSM-200) del 24 de abril 1974. Cap. V.

Enlace: http://www.scribd.com/doc/4012734/National-Security-Study-Memorandum-200-NSSM-200 [accedido: 16.03.2009].

[3] Si atendemos a la importancia del agua para la alimentación, podemos ver un ejemplo de actual manipulación de los foros intenacionales, tal como la intervención del Banco Mundial a favor de la privatización del agua en el Foro del Agua en Estambul, donde los paises latinoamericanos han ejercido una digna resistencia.

Ver enlace: http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?21597  [accedido: 18.03.2009].

[5] Véase la “Declaración Interpretativa ante la Declaración Final de la Conferencia”, pronunciada por la Directora

Ilenia Medina, del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de Venezuela, 5 de junio 2008. Ver enlace: http://www.inn.gob.ve/webinn/pdf/cumbre/tercer_dia.pdf [accedido: 18.03.2009].

[6] La imposición de los lineamientos imperialistas en los foros internacionales se puede ver en la pasada Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación: FAO, Declaración de la “Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial: los desafíos del cambio climático y la bioenergía” 5 junio 2008.

Enlace: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/foodclimate/HLCdocs/declaration-S.pdf [accedido: 16.03.2009].

[8] Cfr. Cumbre Presidencial Soberanía y seguridad alimentaria: Alimentos para la vida. Managua, 07 de mayo del 2008. Enlace: http://sodepaz.es/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=539 [accedido: 16.03.2009].

[9] Al respecto se realizó el 41o Día de América Latina – Viena, 9 y 10 de mayo 2008. Aspectos actuales de las relaciones entre Europa y América Latina. La importancia de la Bioenergía para el “Desarrollo Sustentable”. Enlace: http://www.lai.at/veranstaltungen/la-tag-2008/reports/files/abstract-cv-silva-esp.pdf [accedido: 16.03.2009].



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Sirio Quintero


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