¿Cuántos muertos más?, Señor Obama

Se veía lejana la reelección del Presidente Barack Obama; su popularidad había caído estrepitosamente y todo indicaba que no era fácil que continuara siendo el inquilino de la Casa Blanca. Hoy los números están cambiando a su favor. Cambian y suben al ritmo en que aumenta el número de muertos que lleva en sus espaldas. ¿Señor Obama, cuántos muertos más necesita para ser reelecto? Señores de las Naciones Unidas, ¿quién le pone el cascabel al gato?, ¿quién frena al Señor Obama, “PREMIO NOBEL DE LA PAZ“ verdugo y asesino de pueblos?.

África, Asia y en general el mundo islámico han sido los objetivos. Una campaña bien orquestada -dirigida desde el despacho presidencial del imperio norteamericano- ha llevado a los estadounidenses a creer que es necesaria la intervención de los Estados Unidos, con acciones bélicas y violentas, para supuestamente impedir ataques contra su integridad territorial y su población. Es ese apoyo de los estadounidenses -a través del engaño- el que le ha permitido al Señor Obama completar la tarea, e involucrar hombres y equipos bélicos en operaciones sangrientas que llevan muerte y desolación a pueblos que tienen derecho a su autodeterminación.

Hemos visto en los ataques a Libia y a otros países de la región objetivo del imperialismo, la plena violación del Derecho Internacional, de convenciones y tratados que proclaman la no ingerencia en asuntos internos, y el respeto a la soberanía de los pueblos.

Podrá discutirse sobre si estamos o no de acuerdo con la forma en que Libia manejaba o maneja sus asuntos internos, sobre la manera en que el gobierno interactúa con su población. Al respecto podemos opinar todos, somos libres de hacerlo. Lo inaceptable es la intromisión de los estados, que ya no es palabra, si no plomo, bombardeo aéreo y uso de fuerzas sembradoras de muerte.

Si respetamos el derecho a la vida, no puede asesinarse en nombre de ella. La muerte no puede ser resultado de la protección a la vida. El imperio -hoy bajo la batuta del Señor Obama- suma muertos y más muertos con el pretexto de respaldar las libertades de pueblos que él mismo asesina. El único interés del señor Obama es subir en las encuestas, para lo cual engaña a incautos estadounidenses, poniéndolos a aplaudir sus arremetidas mortales.

La argumentación antes dada me permite ahora referirme a Bin Laden, asesinado también en “defensa de la vida”. Cada quien tiene su propia opinión sobre el personaje acribillado. Unos aplaudirán sus hechos, mientras otros expresarán su desacuerdo. No obstante, nadie puede ser enjuiciado sin ser oído, menos aun ejecutado. La ley del Taleón, la milenaria norma del ojo por ojo y diente por diente, debe ser eliminada de cualquier sociedad inteligente y moderna. Además, las personas deben ser juzgadas por sus jueces naturales, y Obama no es juez, menos aún lo es en Pakistán.

La vida no cuenta para el Obama. Lo único transcendente para él, como ya dijimos, es su permanencia en la presidencia, a la que llegó ante los ojos expectantes del mundo, que esperaban encontrar en el joven afrodescendiente respeto a la autodeterminación de los pueblos y a la vida de las personas.

Rechazo, como ciudadano del mundo, estas acciones imperialistas del gobierno de los Estados Unidos, violadoras de toda la arquitectura jurídica internacional. Exijo a nuestro gobierno revolucionario, al Presidente Chávez, una reacción enérgica, un rechazo valiente y decidido ante esta violación criminal de derechos fundamentales. Confieso que no me conformo con declaraciones meramente formales. El tiempo y la hora reclaman actuar. Actuemos.


cesar.dorta62@gmail.com

(*) Municipalista, dirigente comunal, y fundador del PSUV


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César Dorta (*)

Luchador social y municipalista

 cesar.dorta62@gmail.com

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