La falsedad de la conciencia de clase

Las clases sociales hicieron su aparición tal como se sienta en la famosa afirmación del manifiesto comunista de que la historia de la sociedad es la historia de la lucha de clases. Pero tenemos que rebajar ese tono por la afirmación histórica de los acontecimientos frecuentemente interpretados en términos de intereses de clases y de actitudes de clase, y de que las estructuras de clase existentes son siempre un factor importante para los procesos revolucionarios.

Queda lo bastante para autorizarnos a escribir de una concepción casi tan valiosa como lo ha sido la misma interpretación económica para los intereses de clase. Nuestra visión de la historia y todas nuestras interpretaciones culturales y de los mecanismos de los sistemas sociales pasa lamentablemente por la economía, sus necesidades e intereses de la clase política.

La evolución social, lo que se ve en Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Ecuador, en estos años de revolución, en unos mas tiempo que en otros, no es una verdadera formulación consciente para la lucha de clases, mas bien podríamos designarla como un intento por sostener los efectivos teóricos de Marx ante el fracaso practico de la conciencia de clase.

En Cuba, la clase dirigente no se mezcla con el pueblo, no acuden a los sitios donde esta la masa para su distracción, nación la mas representativa en la moral revolucionaria, que decir de las otras. Al hacer esto y atribuir al pueblo, de un modo completamente irreal su propio tópico de conciencia de clase falsifico indudablemente el verdadero ideal del proletariado, del obrero y del campesino que, se centro en el deseo de convertirse en pequeño o en un gran burgués, y de ser amparado en esa situación por el poder político, inclusive de los gobiernos de izquierda mas la influencia educativa y religiosa.

El resultado es todo lo contrario a lo esperado, doctrina que abrió horizontes y ennobleció al pueblo. Poco le atrajo a la masa la verdadera idea socialista de la igualdad. No glorifico a los trabajadores como héroes del cansancio diario, pues los sindicatos, también se apartaron de los principios sociales, tomando el camino ofrecido por los comités de empresa, al menos, ese es el resultado de los dirigentes sindicales en su gran mayoría. Actitud similar a la de los oligarcas cuando tiemblan por sus dividendos.

A este respecto no puede ofrecerse mejor testimonio, que estos años de revolución, escasas de entusiasmo por la igualdad desde el mismo gobierno, esta actitud implica una serie de cosas que ni el mismo Hegel aceptaría. La filosofía de Marx 200 años después en lo que respecta a la conciencia es un fracaso. El verdadero “yo” de la mujer o del hombre desprecia la igualdad.

Desde el principio, la interpretación económica llamada interpretación materialista por el mismo Marx, dividió más aun los ideales entre la teoría y la realidad. Teoría que carece de sentido. La teoría de Marx no es mas materialista que la filosofía de Hegel y su análisis de la historia no es más materialista que cualquier otro intento por explicar la verdad económica de la sociedad justificada por la ciencia empírica. Desde la época medieval hasta acá proporciona métodos con los que es posible establecer que la conciencia de clases al servicio de la lucha de clases solo esta escrito en el manifiesto comunista. La realidad es otra.

Inapreciables hipótesis los trabajos de Marx, pero las diferentes faces de nuestro camino revolucionario nos dicen otras cosas. Ejemplo de ello, son todos aquellos valores éticos, religiosos, educativos y políticos a los que nos apegamos. Las mujeres y los hombres “elijen” o como dijo Eduard Berstein los “hombres tiene cabeza” y pueden obrar como quieran, acaso esto no es lo que nos demuestra nuestro proceso que, tira a la basura las debilidades de los argumentos de la conciencia de clase.

La verdad económica en la historia es algo más que una aproximación a la realidad, porque simple y llanamente actúa sobre nuestros ideales y esta situación para la conciencia es una gran limitación. Ahora bien, esperar que la economía actué socialmente, bueno...las estructuras, los tipos y las actitudes sociales son monedas que no se funden fácilmente, una vez formadas por la educación y la religión, persisten, posiblemente, durante siglos, es lo que nos dice la historia en Rusia y sus naciones del ex pacto de Varsovia y lo que reclama el pueblo cubano, y, como las diferentes estructuras de los gobiernos despliegan grados diferentes de esa actitud para sobrevivir con sus costumbres, casi siempre encontramos en las revoluciones una teoría que no se acerca a la realidad del colectivo nacional, se aparta de la esencia social, de la verdadera conciencia de clases.

Esto tiene validez casi general, se ve mas claramente cuando una revolución de larga duración como la cubana, con fortaleza moral para sobrevivir a todos los embargos y guerra sucia por mas de 40 años por parte de los Estados Unidos, logro enorme, para que un pueblo en esas condiciones desarrolle un sistema social revolucionario. Sistema, que en una nación continental y productora de petróleo es prácticamente imposible instaurar sin cambios prontos y drásticos para una sociedad con igualdad de oportunidades para todos.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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