El Arado y el Mar

Cómo los gringos derrotaron a Maduro, tres veces

El Apóstol Martí dijo: "En política la verdad es lo que no se ve". Y tenía razón. Si queremos conocer un proceso político, debemos ir más allá de las apariencias, de lo que se ve.

En Venezuela se está cerrando un ciclo de traición, que se desencadena con el asesinato del Comandante Chávez. La ideología capitalista, unánime en el mundo, se abrió paso en la lucha interna que se agudizó con la desaparición del Comandante, la conducción del país fue confiada a un gobierno que tenía ante sí un gran reto: continuar por el camino de Chávez, seguir construyendo el Socialismo, el proceso que asombró al mundo.

Y comenzó una lucha feroz entre el Socialismo heredado enfrentado a un mundo unánime capitalista. El reto era inmenso, requería de una firmeza ideológica y una gran preparación ética y psicológica. El capitalismo mundial se confabuló contra el proceso. Unos, los gringos, presionaron al gobierno que sabían flojo, flojito, lo conocían desde los días del grupo Boston. Mientras, otros capitalistas, los rusos, chinos… lo consentían, lo alababan, en una perfecta operación yunque-martillo. Uno golpeaba, los otros sostenían.

Y comenzó la pugna. Al principio tantearon la textura del madurismo con las guarimbas, y lo vieron fláccido, llamó a diálogo. La doctrina de Chávez de: "a cada ataque, profundizar la Revolución" fue sustituida por "a cada ataque buscar la respuesta en el capitalismo". Luego vinieron las sanciones, el precio a las cabezas de los dirigentes, y el gobierno como gaticos asustados corrieron a buscar santuario en el capitalismo. Entonces, era cosa de esperar el efecto de las medidas.

El madurismo, confundió permanecer con triunfar, permaneció a costa de traicionar el camino de Chávez. El gobierno que ahora está en miraflores no es el gobierno que dejó el Comandante, tiene las mismas caras, allí están maduro, diosdado, los hermanitos, pero no está el Socialismo, no está el legado de Chávez.

Al final del ciclo los resultados son positivos para el capitalismo. El país de Chávez ahora es más capitalista que nunca, la economía está en manos de los capitalistas. El proceso de yugulación de la Revolución Chavista, de aplastamiento del brote Socialista, será estudiado por los centros pensantes del capitalismo, en universidades y en aparatos ideológicos. En Venezuela se derrotó al Socialismo sin disparar un tiro, sin invasiones o bombas, y los incautos, gobierno y masa, dirigentes obreros, políticos, todavía no han caído en cuenta, no hay resistencia. Los "miraflorinos" están contentos por la suspensión de las sanciones, que en realidad es la aceptación, la certificación, del madurismo en el mundo capitalista, pasaron el primer examen con buenas notas, el definitivo es sacar a Chávez del Cuartel de la Montaña…

Las enseñanzas que esta derrota deja a los revolucionarios son muchas, y son valiosas: la primera es que la firmeza ética, la fortaleza de los valores morales revolucionarios alternos al egoísmo capitalista, son determinantes en la lucha interna, y es en lo interno de la Revolución donde se decide su destino. Otra: entender que el capitalismo es un sistema mundial, que se defiende unido, no hay capitalismo bueno, imperio bueno. Y, finalmente, hay que recordar las enseñanzas del Che Guevara: no se puede construir el Socialismo con las armas melladas del capitalismo.

¡CHÁVEZ, SOCIALISMO, O NO ES CHÁVEZ!



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Toby Valderrama Antonio Aponte

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