El "Estalin-Madurismo" vergatario

"Cuatro principios a tener en cuenta:

Lo contrario es también frecuente.

No basta mover para renovar.

No basta renovar para mejorar.

No hay nada que sea absolutamente empeorable"

ANTONIO MACHADO "Hoy es siempre todavía"

Aquí y ahora, el pueblo venezolano no podría compararse al ruso de la época de la revolución de 1917, que fuera iniciada por las mujeres y luego continuada por los campesinos, los obreros de las fábricas y los elementos militares revolucionarios del ejército, quienes al igual que toda la masa social de Rusia estaban sometidos por un régimen monárquico (zarismo y burguesía) cuasi feudal. En nuestro país, la dirigencia política del gobierno cívico-militar ha instalado rasgos socio-políticos y económicos de depauperación producto de las aberraciones políticas cometidas por su «inteligencia perezosa», y a las que se le deben añadir las tribulaciones erráticas de su predecesor. De la revolución rusa la humanidad aprendió que los pueblos siempre tienen una alternativa justa y necesaria (emancipación) frente al despotismo cruel e ignorante.

Nuestro proceso revolucionario bolivariano, que fuera liderado por el Presidente H Chávez, tiene sus bases programáticas y doctrinarias en El Plan de La Patria 2013-2019, el cual el gobierno en funciones no solo lo amputó sino que lo despreció e ignoró para abrazarse al mejor postor del capitalismo neoliberal extractivista y ecocida, que envenena una significativa porción del territorio nacional (más del 12%). El populismo "socialistoide" que marca el paso del tren ejecutivo deteriora más la moral de la masa social que ya está harta de la estafa emocional y de las promesas incumplidas y clama un cambio gubernamental profundo que rescate al país de la hecatombe socio-económica. Es tal el grado de descomposición en la élite gubernamental que el país siente vergüenza al escuchar a los ministros e incluso al mismo presidente Maduro, quienes reflejan en sus intervenciones públicas una ignorancia supina sobre la grave crisis que vive el pueblo venezolano. ¡No mejora el enfermo!, decía mi abuelo cuando las mismas cosas se repetían y nadie le ponía remedio para repararlas.

A la incompetencia manifiesta de esta casta burocrática (corrupta y corruptora) en el gobierno, cuyos efectos en lo moral, político y económico, los estamos padeciendo, se le suma ahora la intensificación de la represión política y policial para aterrorizar al viandante que piensa diferente y tiene sentido crítico. Pareciera que retornáramos a los tiempos de la dictadura gomecista o perezjimenista. Toda persona que disienta de los jerarcas del gobierno es un ¡traidor!, o un vende patria o mejor apátrida, y de inmediato lo confinan en las mazmorras del SEBIN para que coja escarmiento por conspirador que pone en peligro la estabilidad democrática del país.

¡No mejora el enfermo! Sin embargo, El Equipo de Trabajo de la Plataforma en Defensa de la Constitución ha elaborado con criterios bien sustentados un «Programa de Emergencia y Recuperación Nacional» que a la luz de nuestros aciagos días es lo único sensato y coherente que se ha propuesto para abrir un camino que nos conduzca hacia la recuperación de país. Como aconsejaba Séneca, consérvense sanos.

 



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Adolfo Moreno Uzcátegui

Profesor Emeritus de la ULA

 adolfomore@gmail.com

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